Liberar el pasado… dejarlo

El otro día tuve un problema, o un mal entendido con alguien muy querido, por empezar a recordar el pasado que a veces se empeña en quedarse. Luego me di cuenta que ese pasado bueno o malo, ya no existía en el presente, se había diluido con el tiempo y la realidad. Me sentí culpable aunque a la vez aliviada por sacar fuera de mi esos sentimientos y no quedarme con ellos, para así al menos reconocerlos y dejarlos atrás.

Leyendo el libro “Del sufrimiento a la paz” de Ignacio Larrañaga, vi una parte que me encanto, parecía que me hablaba a mí, aquí lo transcribo: “Es indispensable estar alerta y advertir que es una insensatez revolver los archivos que contienen una historia irremediablemente muerta. Es lo que expresa muy bien el refranero popular: “Agua que no has de beber déjala correr”, o, como aconseja el Evangelio: “Deja que los muertos entierren a los muertos” Deja que las hojas caídas se descompongan y mueran. Tu mira hacia adelante, y cada mañana comienza a vivir de nuevo.”

Comienza a vivir de nuevo, esto me trae a la mente una palabra: Esperanza…

Es tan importante la esperanza, adónde se pone…

Esa necesidad de infinitud que reside en el alma… necesidad sí.

Aunque nuestros cuerpos son finitos, algo por dentro parece inmortal, y nos hace soñar con la eternidad… el amor, inquebrantable, nos hace dioses y nos hace humanos, tan humanos…

Digo esto porque me doy cuenta de nuestra fragilidad, nuestra forma tan efímera y cambiante, cuando me quedo juzgando un pasado que ya no es, una forma que ya no existe porque todos vamos cambiando, las experiencias van transformando lo que somos lo que fuimos, y hoy ya no somos los mismos de ayer, nuestras expectativas, nuestros sueños fueron cambiando…

Cuando era niña al ver una foto de mis abuelos juntos y decir “¡que bella era mi abuela!” mi papá me respondía: esa no es tu abuela.- ¿Cómo que no?, le respondía yo. – Dime si esa mujer se parece a tu abuela?- No, ya no se parece…-

El tiempo pasa para todos… De allí el inmenso valor del instante presente.

Otro trozo de texto del libro de Larrañaga dice: “Los que nunca te apreciaron, los que siempre te despreciaron, aquella crisis afectiva que fue como un vendaval para el proyecto de tu vida, aquel descalabro en tus negocios que remeció la economía domestica, aquellos ideales que nunca pudiste realizar…, déjalo todo en la paz de los muertos, y tu vive.”

Flori *)

Demasiado simple..

Es increíble, pero hay personas demasiado simples, que no me refiero a sencillos, sino a otra cosa… digamos algo así como sin vida interior… antes pensaba, es decir, hasta hace poco que esto no era posible, pero sí, sí lo es, aunque me niegue a creerlo, en la viña del Señor de todo hay… este es uno de los descubrimientos que más me ha costado asimilar y aceptar, me ha producido mucho dolor también.
La vida interior…, con esto me refiero a ese mundo gigante de anhelos, sueños, deseos del corazón, ese campo tan grande donde la imaginación ni el pensamiento tienen fronteras… ese cielo que habita o que puede habitar en muchos seres. Cuando existe, la persona es incapaz de aburrirse, en los problemas encuentra posibilidades, la tristeza es un océano de reflexión, la vida un mar de poesía, toda ella, con su gente, con todo lo bueno y lo malo, lo bonito y lo feo… todo se puede mezclar, matizar, transformar, en ese mundo interior todo es posible…
Cuando se posee ese mundo no te conformas con lo que solo puedes llegar a tocar o mirar, quieres más, quieres ver el alma de todo, encontrar el corazón de las cosas… y nada muere al tocarlo, al contrario, el mundo interior se alimenta de sueños que crecen por dentro, sensaciones que se convierten en sentimientos, en pensamientos, en convicciones y acciones…
Descubrir que muchas personas carecen de esto, ha sido muy difícil para mí porque en mi ignorancia creí que todos tenían estas llaves… pero me equivoque… me toca aceptarlo. Talves esto me sirva para aprender a seguir apreciando la diversidad que existe en cada persona, en cada manera de mirar la vida, aprender a respetar que tenemos muchas diferencias y que a la larga esta manera simple de ser también debe tener su riqueza que por cierto no puedo comprender porque no la conozco. Entonces mejor soltar y dejar ser, con respeto siempre, a cada quien…

Flori *)

© MICHAŁ KLIMCZAK (SHUME-1)

Foto by © MICHAŁ KLIMCZAK (SHUME-1)

Crisis humanitaria? o pateando la calle…

No suelo hablar de las cosas de cómo van, pero pisando tierra, aterrizando un poco diría que nos han cambiado radicalmente la vida y todo, al menos para muchos aquí en Venezuela, se han recrudecido más las cosas desde hace un año… nada de volver a quedarse en cama durmiendo ya salido el sol, hay que salir a la calle a sortear que encuentras, a patear la calle, a buscar! literalmente algo tan básico como: comida.
El otro día pensaba en la famosa escala de necesidades de Maslow en la base de esta, y un pensamiento que reza: “cuando se cubre un nivel, se pasa al siguiente, pero claro, si lo primero no está cubierto, la necesidad de comida, salud, no se puede pasar al siguiente. Así que no es que seamos muy simples o que nuestras mentes no den para más sino que simplemente se va luchando por lo más básico, en la misma medida que se nos han ido arrebatando los demás niveles, es decir que vamos cayendo o rodando por esa pirámide hacia abajo… Mujeres que se pelean en una cola por un kilo de harina, gente que va armada, se mezcla lo vulnerable con lo agresivo, la inocencia con la maldad, la paciencia con la desesperación… perdemos y hemos perdido tanto que no somos ni conscientes de cuanto…
Salir de una ciudad a otra implica un riesgo, salir a la calle es un riesgo cada día… es mejor ser invisible, la moda tirarla a la basura, salir casi desnudo literalmente para que los lobos depredadores no te vean…
A veces creo que nos mantenemos ocupados, muy ocupados, una porque no nos queda otra alternativa, si no sales a buscar tus provisiones (las que se consigan), te arriesgas a quedarte sin qué comprar porque no hay nada, y lo poco que se consigue es escandalosamente caro, con precios que varían diariamente hacia arriba. He lamentado aquellos libro que no compre a 80 bolívares hace un año o año y medio, hoy están a 1500, y obvio es demasiada la diferencia como para hacer lo que hacía antes, que compraba de a 3 a 4 libros, ahora lo pienso antes de tomar uno entre las manos, y por otro lado considerar que: cómo compras un libro cuando necesitas una medicina?… ah las medicinas, ese es otro drama a veces aterrador, porque no se consiguen, y ha muerto gente por esto…
A veces prefiero no pensar porque el corazón puede doler y la angustia escalar…
Pero no hay cuidado, uno termina volviéndose “practico”, ahora lo que se necesita es buscar solución a cada problema, cada servicio colapsado por faltas de mantenimiento, por ineficiencia, la electricidad, el agua, son cosas que este año están más escasas, hay que recoger agua en donde se pueda y no es que vas a usarla como quieras sino que hay que aprovecharla al máximo los días que “hay”, así que estas condicionado a ser muy eficiente y activo esos días que hay agua, pues de tus movimientos depende que en tu casa y en tu entorno el nivel de salubridad se mantenga, las condiciones mínimas se mantengan al día…
Sí, nos ha cambiado mucho la vida, mirando hacia atrás éramos reyes, vivíamos cómodos de muchas maneras. Pero nuestros servicios han descendido mucho a todo nivel. ¿Nuestro país que produce?, me pongo a pensar y en resumen en una frase: hemos retrocedidos años, sino siglos. Uno de los parámetros con los cuales se mide el desarrollo o la calidad de vida es la salubridad, la sanidad, y esta no está garantizada en estos momentos. Sin contar que nuestros anaqueles están vacios. Parece que esto supero la crisis por la inseguridad. Estamos atacados por muchos frentes. Y con una gente que se niega a ceder el poder… que ni siquiera sienten un mínimo de vergüenza al estar sentados en puestos de autoridad…
Pero, y pero…, digo que hoy más que nunca estoy segura que todo esto va a cambiar, porque estamos tocando el fondo, y luego desde el fondo no se puede hacer otra cosa que ascender. Aunque algunos me dicen que aun no hemos llegado al fondo… puede ser… aun no se presenta la crisis humanitaria, pero sé que algunos estados están peor que otros… sé que ya no soy yo sola que deseo un cambio, sé que muchos estamos hermanados en esto y que ya somos muchos más que antes.
Por esto y muchas otras razones que no caben en un post, aquí solo asomo una idea, hemos tenido que cambiar nuestra manera de pensar. En mi caso aunque me guste la reflexión, aunque me guste detenerme, la situación me obliga es a correr, a mirar, a estar atenta a lo que sucede, estamos literalmente ante un mar en movimiento constante, no se calma!, sino que esta embravecido, la historia del país, nuestra historia está en plena transformación, y esto es bueno, porque quiere decir que estamos vivos como país. Yo tengo fe que todo va a mejorar para bien, porque la oscuridad no puede instalarse por mucho tiempo sin que resplandezca la luz…
Crisis humanitaria? o pateando la calle… talves ambas cosas.

Flori *)

“They will not force us
They will stop degrading us
They will not control us
We will be victorious
-So come on!-“

Romper esquemas

Las recetas, una vez concluí que no me gustaban, ¿porque? pues creo que vivimos así como siendo constantemente adaptados a normas, comportamientos que si bien son ideales, pueden en determinados momentos, muy puntuales, cegar el raciocinio, o los instintos incluso más básicos, como la supervivencia, o aquellos más hermosos como la compasión.
Las recetas son buenas para la cotidianidad, para no tener que decidir qué hacer a cada instante e ir por el camino más rápido y eficientemente, pero como todo no son buenas en exceso, qué pasa entonces cuando no funcionan, cuando las cosas empiezan a fallar o más dramáticamente ante un evento inesperado, ¿cómo actuar?¿qué buscar? ¿qué considerar?, si se tienen que romper algunas reglas, puedes hacerlo? tienes valor? si algunas cosas están muy afincadas será muy difícil… lo ideal sería que lo irrelevante este sujeto a cambios… pero la vida es un cambio constante, olas que vienen y van, un mar que se abre constantemente ante la proa que es la vida que avanza sin parar… y que debe avanzar, al menos para algunos es así, y así es emocionante y vale la pena cuando se puede arriesgar, ¿qué arriesgar, he allí el dilema…
Estar apegado demasiado puede hacer daño, a conceptos, a ideas… incluso las ideas acerca de nosotros mismos, de los demás, del mundo como tal, hasta de la forma de hacer las cosas.
A mí me gusta estar dispuesta a cambiar, a correr, a seguir, a moverme de mi sitio, a un poco de incomodidad si es necesario.
Si uno se pone a ver hasta para amar hay que estar dispuesto a un poco de incomodidad, no demasiada, talves, pero así es. De hecho cuando se ama de verdad se está dispuesto a “beber veneno por licor suave” y hasta “creer que un cielo en un infierno cabe” como decía Lope de Vega en su famoso soneto. Y es el amor verdadero el que está dispuesto a romper todos los esquemas, como aquel samaritano que se detuvo a ayudar al hombre herido, en este caso hizo algo no esperado de él.
Quizá la mayor mentira que hemos aceptado y consumido es el hecho de juzgar, cuán errónea ha sido tantas veces esa tarea… Juzgamos a cada instante según nuestros parámetros de la vida. Pero si lo analizamos bien el mismo Jesús juzgo al ciego, no físico, sino al que no podía ver con el corazón… y ya decía Buda: “No creas nada aunque lo haya dicho yo mismo, si no coincide con tus propias convicciones”.
Abrir la mente! Parece que se cierra con los años… Pero si se está dispuesto, pueda que nuestro cuerpo envejezca pero nosotros podemos renacer de tiempo en tiempo como las plantas cuando son podadas, aceptar las podas que eventualmente la vida nos da… y aprender a mirar, desear abrir los ojos a todos por igual… y mirar desde otros ángulos, diferentes…

Flori *)

Foto by © Maria Ibdah

Foto by © Maria Ibdah

 

Vanderlei de Lima

En vez de revolcarse en el odio, el dolor o el rencor pudiera uno con un toque de locura decirle a la vida: “¡te amo por todo lo que me das!”. Talves ella entonces se voltee y te mire… y te mire…

Vanderlei de Lima es un corredor de Brasil, quien participo en las Olimpiadas de Atenas en el año 2004, en el maratón… como muchos saben el maratón es de 42.195 metros y los corredores de alto rendimiento hacen este recorrido en poco más de dos horas. Cuando Vanderlei llevaba aproximadamente casi dos horas se atravesó una persona intentando detenerlo, el se asusto mucho como luego contó, pero lo sorprendente es que luego que consiguió zafarse con ayuda del publico continuo su camino, sin odios, sin rencor. Por experiencia se sabe que una vez que se está corriendo pararse para luego continuar es mucho más agotador que simplemente seguir pues hay que sacar energías nuevamente y el organismo tiene que hacer un esfuerzo mayor, por lo que un corredor nunca desearía que nada interrumpiera su ritmo. Vanderlei además iba primero en esta carrera y de mantener ese ritmo sería el ganador. Pero debido a la interrupción lo aventajaron y llego en tercer lugar. Lo que a mí me conmueve es la manera como el llega a la meta, tan agradecido, sin confesar ni una pena, ni un lamento siquiera. De la misma forma recibe su premio, su medalla de bronce, mientras que en Brasil no tardan los reclamos y las protestas, muchos preguntándose ¿qué tal si Vanderlei no sufre ese incidente, no hubiéramos tenido el tan anhelado oro Olímpico?
En su país muchos mostraron una gran molestia pero en cambio la actitud de Vanderlei no fue para nada enfadarse sino que fue una actitud hermosa, para mí, producto de una gran humildad… Y esta gran humildad, su gran sonrisa, su actitud de agradecimiento al llegar a la meta, de ganador por decirlo así, le valieron otra medalla más grande que aquella perdió, la medalla Pierre de Coubertin, medalla al verdadero espíritu deportivo, otorgada solamente diez veces desde que fueron creados los juegos.
Ahora yo me pregunto, si ante los obstáculos de la vida, esos que nos arrebatan el protagonismo, algún premio, aquello anhelado, fuéramos más humildes, no simplemente  conformistas sin ilusión, sino grandes ganadores agradecidos con lo que tenemos o con nuestros logros, ¿no tendríamos algo muchísimo más grande que ni siquiera esperábamos…? Talves así la vida simplemente nos sorprenda agradecida…

Flori *)

A veces, sólo un segundo…

Cuando se disfruta poco de los días… se añora lo bueno o lo recordado, y se tiende a engrandecer… sin embargo eso grande puede ser tan solo un detalle delicado que se ha quedado. Es lo que expresa aquel famoso dialogo de Alicia en el país de las maravillas:
“Alicia: ¿Cuánto tiempo es para siempre? Conejo blanco: A veces, sólo un segundo.”
Pero el tiempo sigue su curso sin detenerse, y nos va arrastrando con el a nuevas realidades, ¿queridas? no, muchas veces no, a veces tan solo por ser nuevas. Aferrándose a repetir un pasado irremediablemente dejado atrás, nunca lo nuevo será igual. A veces ni mejor ni peor sino tan solo diferente. A veces se deforma al compararse y se tiñe como de amarillo, pierde la frescura… en ocasiones solo falta la ayuda de alguien sin pasado que nos haga reír y atrape ese instante… y nos traiga de vuelta.

Flori *)

Foto by © Jelena Simic-Petrovic

Foto by © Jelena Simic-Petrovic

“Alicia: ¿Cuánto tiempo es para siempre?
Conejo blanco: A veces, sólo un segundo.”
Lewis Carroll

Escribir para mi…

Que falta me hace escribir, parece que después de la sequia siempre llega la lluvia, a veces triste, a veces alegre, otras en formas difíciles de describir. Estos días sin escribir me han mostrado algunas cosas muy importantes y que no había visto, por ejemplo que el hecho de plasmar ideas ha sido el contacto más cercano que he tenido con la belleza a modo interno, personal, de expresión, la vía de escape a la sensibilidad difícil de expresar, de contener, que a veces fluye en lagrimas, otras en palabras, se tergiversa en reclamos a la gente, a la vida, a las situaciones que tanto me afectan a nivel personal y de mi país, este que tanto amo…
La vida es dura y unos días más que otros, escribir para mi suaviza esa dureza que encuentro afuera y también en mi… o no sé si al contrario me imagino que escribiendo voy suavizando los callos que encuentro en mi y allá afuera…
Realmente hay tanta belleza que se me pierde si no la expreso… como el que con una linda tonada al quedarse callado, al no poder hablar se amarga, se marchita…
Todo y creo que todo mundo o la mayoría esta sediento del buen hacer, de las buenas maneras, la atención, de poder sentir todo aquello que lo afecta, así como la lluvia que cae se siente encima, en la piel. Siempre he pensado que el peor estado es ese en el que no se puede sentir nada, pero he descubierto otro, aquel estado básico de solo comer para vivir olvidando todo lo demás, todo lo que representa por ejemplo un árbol gigante, una flor… los pájaros que cantan a su alrededor, sin esto que somos? que soy?
Necesito algo más que pan para vivir…, necesito la música del viento, a veces caliente y otras frío, pero que es la vida sino todo esto, toda ella completa… qué es…

Flori *)

Foto by Flori

Foto by Flori (Represa ubicada en entre el Estado Sucre y Monagas- Venezuela)