Reflexiones

Espontaneidad

Espontaneidad… La encuentro en la naturaleza, en un trozo de hoja rasgada…

Lo natural en las personas no es perfección…  y sin embargo atrae tanto…

Lo sencillo, lo esbozado sin más, un primer trazo, aunque sea tembloroso, cargado del sentimiento del momento, no se olvidará así sin más… vale más…

La sonrisa forzosa, la timidez… el pudor… la lentitud al andar, son cosas que ya no miro por las calles, en ninguna parte…

Suelo buscar esas cosas que no cambian, que permanecen… la magia de una flor, de un atardecer…  esas personas sencillas, que no temen mostrarse…, que no apabullan… y sin embargo están tan presentes…

Por eso que no cambia, por todas esas cosas que siguen allí es que tengo la impresión que hay cosas que jamás se perderán… por más que todo lo demás se mueva, mute, y se transforme…

Flori *)

Reflexiones

Crea algo…

“En tiempos de destrucción, crea algo…” Maxine Hong Kingston

Esta frase la vi por allí en un Art Journal en Youtube.  Me pareció muy interesante, y además muy desafiante.

Tiempos de destrucción… muchos dirían que deberíamos tomar nuestras armas y salir a pelear… esto me recuerda la película “Caballo de guerra” en la cual un abuelo le preguntaba a su nieta ¿Quién es más fuerte, el que sale al frente a la batalla a pelear, o la paloma mensajera que tiene que sobrevolar los campos de guerra sin detenerse y sin distraerse hasta llegar a su destino..?

Hay que sobrevolar… sobrevolar los campos… los mares…

Creo que a cada instante estamos creando, que no nos guste, no quiere decir que no sea bueno.  La belleza llega con el tiempo, o no llega… aquí lo importante es el proceso…

Crear en tiempos difíciles es un desafío que va contra todos los pronósticos es ir contracorriente, es resistirse a ser consumido, acallado… en cierta manera es un combate también pero dirigido de otra forma, a otros fines…

Cuando creamos nos unimos a la vida que se recrea una y otra vez a sí misma…

Flori *)

Foto by la web
Foto by Web

“En tiempos de destrucción, crea algo…” Maxine Hong Kingston

Reflexiones

Yo te busco

Hay días y hay momentos que por lo oscuros que son dan miedo, pero más que miedo provocan mucho dolor… uno se vuelve como el niño que llora en desespero al creerse perdido en la oscuridad, buscando una mano amiga, llorando por la madre que una vez lo tuvo en su seno inseparablemente como si fueran uno solo…

Y sí, son momentos que matan por dentro de a poco, que consumen tanto que parece que no dejaran nada vivo, nada que pueda servir para algo…

Son tiempos en los cuales no hay ninguna solución cercana, no se vislumbra ninguna luz… son esos momentos cuando le pido a Dios que se acerque un poco más para poderlo ver… para poderlo sentir… son esos momentos cuando quisiera estar con El…

Flori *)

“En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños.”(Lc. 10.21-22)

Reflexiones

Acerca de las formas

Algo que he descubierto no se si últimamente porque antes no estaba muy segura, es que me puedo enredar mucho para expresarme por causa de las formas, y me refiero concretamente al escribir en este blog. Si a alguien le sirve les contare mi experiencia.

Siempre me ha gustado mucho escribir, aunque no lo publique. Y a la hora de escribir en mi blog, me di cuenta que iban surgiendo ciertas expectativas por ejemplo que sea un sitio acogedor para mi, sin muchas distracciones visuales más que las simples letras, pues me veo no solo escribiendo sino también leyendo… me gusta y persigo mucho la simplicidad pero que tenga buen gusto… cuando comencé y esto fue hace casi siete años, tenía otras motivaciones, talves condiciones que me ponía yo misma que necesitaba debido a las circunstancias… y como es obvio con el trascurso de los años las cosas van cambiando.

Uno de esos grandes cambios o algo de lo que me di cuenta es que no tengo creencias fijas en mi acerca de los conceptos de la vida, de las personas, salvo las convicciones vitales o principios vitales que conozco, es decir, mis opiniones cambian todos los días, a veces incluso llevadas por mi estado de animo, lo que hoy es bonito, mañana talves no es que sea feo, sino que ya no llama mi atención, y esto no es nuevo para mi, solo que no lo había asumido como tal.

Por eso creo que para expresarme necesito menos formas, menos marcos digámoslo así, y también porque es necesario abrir las vías para que puedan surgir los pensamientos, emociones y sentimientos…

Llego un momento que mi propio blog me era extraño…, no estaba muy en sintonía con el… y es porque no había aceptado que para hacer honor a su nombre “La sinfonía de la vida” tiene altos y bajos, claros y oscuros, lisos y ásperos… y aunque muchos siempre dicen “no escribo para que me lean” en el fondo, aunque sea te lees tu mismo, y a mi no me gustaba lo que leía… esa es otra cosa de la que me he dado cuenta, casi nunca me gusta lo escribo, al menos a la primera… después de algún tiempo es que sí me gusta y hasta me encanta, pero, reconozco que al primer momento, no me gusta, y esto también es un obstáculo. Pero ahora que lo sé, creo que ya no tiene tanto poder sobre mi.

En síntesis quería decir que me siento mejor con un lienzo en blanco donde pueden flotar las ideas, una pizarra para escribir con una tiza que se pueda borrar cuando quiera… no algo rígido como una pluma de tinta china, no eso no… más bien algo suave, etéreo, que flota en el aire y luego se va…

Algo así…

Con base en esto creo que sí… se puede escribir… o puedo…

Gracias a mis amigos bloggeros y sobre todo a ti Stella porque cada vez han estado allí para decirme: Continua…

Flori *)

Reflexiones

Las cosas van cambiando…

Es increíble cómo va cambiando la mente de uno, había observado que para leer poesía hay que estar en un momento especial, o tener esa sensibilidad para que las palabras cobraran todo su significado. Me ha pasado que la misma poesía que me había fascinado y comprendido en en determinado momento e incluso, época, luego no me dice nada o es como si las palabras ya no hablaran…
Pero me pongo a pensar que es mejor darse cuenta y aceptarlo… es entonces cuando hay que ir abriendo perspectivas… y a veces esta búsqueda es larga… es como buscar otra vez el hogar y no hallarlo… es la tristeza convertida en rutina, talves…
Había escuchado que hay personas que pierden el deseo de dibujar, de pintar, porque ya no encuentran el momento… me parecía tan triste, para mi es como dejar de tener esa parte bonita, como dejar el jardín abandonado, ese lugar mágico donde todo era posible…
Para mi el buscar hacer algo diferente talves sea la clave, abrazar los cambios… el dejar de hacer las cosas de manera automática, rutinaria, hacer que romper esquemas sea fácil, al menos considerable…
Me sorprende encontrarme con personas que me dicen que tienen las mismas opiniones que hace muchos años sobre temas comunes… no puede ser que la vida no nos enseñe a ser más comprensivos, más piadosos, pacientes, menos dispuestos a emitir simplemente un juicio curtido, automático… sin haber aprendido a simplemente escuchar… a abrir las puertas de la mente y del corazón…
Creo que uno debe ir avanzando hacia arriba o hacia donde la vida nos impulse… el creer en los imposibles solo nos cierra las posibilidades, el creer que tenemos la razón como decía Descartes que es de lo único que todos estábamos convencidos, es lo que hace este transito un poco más aburrido, ir abandonando la capacidad de sorprendernos…
Creo que uno tiene que aceptar el instante… así no le agrade mucho… ir viendo qué le sirve… que le habla… a veces llegamos a ese punto donde tan solo esperamos que algo nos hable al corazón y le de ese calor tan necesario… a veces tan solo hay que aceptar que hay frío… mucho frío… y llorar… nada más…

Flori *)

Reflexiones

¿El dolor se puede convertir en alegría…?

Habían unas líneas de Tagore que fueron durante mucho tiempo una ilusión para mí: “La lección más importante que el hombre puede aprender en su vida no es que en el mundo existe el dolor, sino que depende de él mismo beneficiarse de el y que le está permitido convertirlo en alegría”. ¿Porqué una ilusión? pues pensaba que podían ser mías estas líneas… olvidaba que muchas veces esa alegría es como la del payaso “Garrick” de aquel poema famoso… una alegría que ocultaba precisamente, ese dolor… sin embargo en mi andar, ha habido algo que me ha llamado la atención, y son esas personas que simplemente expresan las cosas, así sin más, sin tanta elaboración, es solamente un fluir de pensamientos, sentimientos, emociones… ah… las emociones humanas… tan simples y tan complejas… Muchas veces creo que somos como energía atrapada en un cascaron, tratada por siglos de ser moldeada, adecuada, domesticada con esa famosa positividad ante todo, frente a todo y muy pese a todo… que falsedad tan grande… hay cosas que no son posibles o al menos no pueden ser forzadas… y es que muchas veces no se podrá convertir el dolor en alegría, y no es por un tema de imposibilidad, sino que hay dolores que se empeñan en quedarse devorandolo todo… sin embargo hay algo que esta quizá un peldaño por encima de la sana alegría, de la tan querida alegría… y es la belleza… Tagore no lo dijo, talves se salto ese camino, o no lo se… pero si me he dado cuenta que el dolor se puede convertir en belleza… y a la vez ser aceptado con los brazos abiertos, sin temores… es el reconocimiento… y es que el dolor esta tan ligado al mismo hecho de estar vivos… duele desde que nacemos, el primer llanto, el motivo de alegría de la madre viene de un dolor inmenso… talves, y solo por esta carrera en que se transforma la vida desde que nacemos, olvidamos esto.

Pero, ¿cómo se transforma el dolor en belleza?, creo que por la expresión… hay algo en la sinceridad, en la autenticidad, en la sencillez, que nos conecta a todos de alguna manera, aunque no sabría como explicarlo… cuando damos parte de ese algo que adentro tenemos y lo dejamos expresarse afuera, sea incluso el mismo dolor, ocurre algo hermoso, talves el hecho de que ocurra esa conexión sea lo bello…

Que se transforme el dolor en una expresión de belleza… talves, quizá asome la verdadera alegría, y es porque ésta irónicamente pierde su urgencia… cuando se encuentra que a pesar de todo, aun por breves instantes, hay belleza en la vida…

Flori *)

Reflexiones

¿Hasta cuándo?

¿Puede ser posible bajar más y más, participar en una caída interminable… una degeneración que avanza cada vez más… una enfermedad… un fuego que no terminará hasta que no consuma todo..? y estar allí mirando… esquivando las llamas… ¿No me consumirá? Y aquí puedo decir y hablar de la fuerza de voluntad, de la fuerza espiritual, porque parece que hay luchas que más que simples luchas son problemas espirituales, están arraigados en el alma, en la manera de pensar de hacer, de vivir y de sentir…

Me toca mirar… levantar la cara o bajarla…

Me acuerdo cuando escribí aquella entrada “crear un mundo”, y es que se puede hacer tanto desde nuestras limitaciones… pero antes de hacer esta el pensar el sentir, el darse cuenta, abrir los ojos…

¿Cuándo nos alejamos tanto? ¿Será que la raza humana toda, solo puede tratar de unirse para sobrevivir…?  Yo creo que no, creo que hay personas que piensan más allá de sí mismas, que piensan en lo que será después de sí mismas, lo que quedará… el futuro de otros, el presente…

Creo que no somos nada si no dejamos algo sino hacemos resonar nuestra voz, nuestra presencia un poco más allá, por los que están, por los que quedarán…

A veces nos toca habitar en la oscuridad, una soledad tan grande, una desconexión total…

¿Pero qué hago? ¿Qué hago cuando también me siento oscuridad…? ¿Debo dejarla fluir, debo dejarla habitar, estar…?

Para mi el efecto más grave que esta provoca no es el dolor… no.  Lo que se percibe es la indiferencia.  Puedo imaginar qué siente una persona que no puede ver ni oír… es una oscuridad total… solo el toque de otra mano en la mano nos puede salvar de este extraño aislamiento…

A veces las palabras son solo símbolos que se pierden… sin peso, ligeros se van volando, no se pueden retener…

Me convierto en mi propia oscuridad…

Y me resisto… me niego… hay algo dentro que se niega a morir… será la esperanza, aquellos sueños de encontrar la belleza, de conocer la humanidad… aquellos sueños de amar… y si me pongo a reflexionar, es esa resistencia la que provoca el sufrir, es ese resistir, el creer que no tendré las fuerzas para aguantar tanta indignación… ante la injusticia y la maldad… Han partido tantos chicos, jóvenes venezolanos, tantas promesas de vida… y dicen que seguirá…  recuerdo a Julio Cortazar cuando dijo que ninguna obra merece la vida de un chico, ni siquiera “la nausea” aquella obra tan famosa… si tiene que morir pues que no se haga… no lo sé, pero yo pienso así, ningún chico merece morir ni debe morir por las aspiraciones de otros, sean estas las que sean… Es un dolor el que nos embarga en este país… aunque la indiferencia no produce dolor… la indignación sí…

Así que me indigno… aunque me duela, aunque me convierta por momentos en mi propia oscuridad… Duele la barbarie que se produce en mi país… Hasta cuándo este gobierno? ¿Hasta cuándo esta bota represiva…?

¿Hasta cuándo…?

Flori *)

Reflexiones

Disfrutar…

Algo que me he venido dando cuenta… es que hay que disfrutar de las cosas… hay que buscar la manera de que ese sentido nazca, o renazca desde donde este escondido…

Mucho tiempo tuve con este mal encima, como una sombra persiguiéndome… la falta de alegría, la falta de motivación, ausencia de ganas, la nada…

¿Cómo puede uno sentirse así…? Me preguntaba… ninguna respuesta lógica satisface mi curiosidad.

Antes creía que lo más importante era “saber”, saber mucho de las cosas… pero me di cuenta que esto no ayuda para nada a la felicidad, al contrario, puede causar mucha más tristeza, el comprender, el peso del dolor y la ignorancia o la necedad del mundo… la incapacidad para alterar el curso o la esencia de las cosas…

Comprensión… es el punto final de la sabiduría… y de allí empieza un descenso por un escarpado pedregoso… de nada sirve, de nada me vale, porque al final “mi sabiduría es la más grande ignorancia” Debo aceptar que nunca podre ver desde todos los ángulos, nunca estaré en todas las pieles de la experiencia, e incluso habrá hechos que no comprenderé jamás…

Tratar de saber, escarbar la profundidad es un acto loco de ignorancia profunda, talves es lo que más se parezca a la locura de querer controlar lo incontrolable, un acto de falta de humildad, pues sí… pero hay que caerse por esos barrancos para conocer el daño que hacen.

No ayuda no, querer saber la verdad de todo, es una ilusión…

Pero tras esta caída descubrí otras montañas… una más altas y otras más hermosas:  La aceptación de lo que soy, de lo que somos, de lo que es el mundo… un lugar complejo, lleno de tantas pretensiones como seres hay, pretensión… palabra que puede resumirlo todo: afanes, sueños, ilusiones, amores, desamores, luz y oscuridad, bien y mal, relativos y absolutos, todo cabe en este mundo…

¿Pero si supiéramos que estamos de paso, importaría tanto: saber, conocer, tener, acumular, hacer…?  Talves, no.  Talves importaría más disfrutar del color del mundo, sus fragancias, la suavidad de su brisa acariciando las flores… Si supiéramos que estamos como extranjeros en este mundo… no abrazaríamos más a quienes tanto amamos? ¿A quién no le ha pasado que ni se entera de que ama al que tiene al lado? por esta carrera, esta autopista de la vida que nos arrebata la capacidad de sentir…

Y sí, disfrutar es la esencia de la vida… el gozo, que es más profundo que la simple alegría pasajera… puede ser al contemplar una simple flor, un paisaje… al dibujar, o hacer cualquier cosa… no hay que dejar que ningún mal nos arrebate esto…

Flori *)

“No el mucho saber harta y satisface el alma, sino el sentir y gustar de las cosas internamente”

San Ignacio de Loyola

Reflexiones

Si me pides una estrella, te la bajaría…

Hay un comentario muy bonito que escuche en una reunión de padres de la escuela, una madre se levanto a decir: “yo estoy dispuesta siempre a ayudar, a colaborar, por mi hijo, un día el vino y me dijo – mamá la maestra me pidió que llevara una lucecita para el árbol de navidad-  y yo me dije, adónde consigo a esta hora eso que me pide…?  Y empecé a buscar por todos lados… Yo quiero que a él le vaya bien, y por eso estoy al pendiente de todo lo que requiere en su escuela, es más si mi hijo me pide una estrella yo se la bajo…”  Esto decía esa mamá, y tanto fue su fervor que a todos allí presentes nos conmovió hasta las lágrimas…

Hay muchas cosas que a uno no le interesan en esta vida, es más debido a nuestras grandes limitaciones hay muchas ventanas por las que nunca necesitaremos mirar… pero no es así cuando nos mueve el amor… un hijo, porque talves este instinto se despierta más abiertamente en los padres, hace ver la vida de múltiples formas, y es como si muchas ventanas se abrieran de par en par y mostraran todas sus posibilidades… y se llegan a considerar escenarios que de otra forma ni siquiera llamarían nuestra atención… “bajar una estrella”… a quién se ocurre que “puede” hacer eso…?  Pero el amor nos capacita, sí, nos capacita como nada lo puede hacer, porque te invade por completo y cambia todo el mundo material por un mundo más posible, más moldeable… y en última instancia cambia el mundo en un río por el cual te dejas llevar, ¿hasta dónde?… no hay límites para las respuestas, porque sabes que ese río lleva en sí la vida misma…

Talvés cuando Arquímedes dijo “dame un punto de apoyo, y te moveré el mundo”, se refería a esto…  Hazme sentir un poco de amor, toca mi corazón, despiértalo…  y si me pides una estrella, te la bajaría…

Flori *)

Reflexiones

El tiempo perdido…

Hoy en día se habla mucho de la productividad, de como estirar el tiempo, como ser eficientes… y es una carrera tan fuerte, tan larga y a veces tan pesada. El otro día leía “quien se olvida de jugar dirá adiós a la alegría”… y dirá hola tristeza. Y no se si será ese tipo de tristeza del sinsentido…
A veces como hoy me pregunto, ¿vale la pena correr tanto?, yo quiero caminar, quiero mirar… quiero detenerme…
Muchas veces he olvidado que son esos momentos de aprecio, de pararse a mirar y maravillarse, los que nos dan fuerzas para continuar…
Ese tiempo perdido…
Cuando leo un maravilloso libro, cuando miro la cara a la luna, escucho una canción una y otra vez, una que me trae recuerdos de otras épocas que de lo lejanas parecen otras vidas ya inalcanzables… recuerdo cuando tenía dieciséis y tenía tanto y tanto por delante, las posibilidades eran infinitas… no había vivido aún la dureza de las desilusiones, no había definiciones ni conceptos concretos, todo era posible…
Y al recordar esto, recuerdo que hoy no tiene porque ser diferente, no tengo porque dejarme engañar por los golpes, por esta carrera en donde muchas veces me he quedado atrás, me han dejado atrás… recuerdo que dentro de mi viven todas las posibilidades que quiera albergar…
Hay muchas cosas que no se hacer, que no he aprendido, que no he podido dar, y entre todos los obstáculos que he encontrado ha sido la tristeza una de las mayores cargas, cuando arranca las fuerzas y el animo y me hace creer lo que me dice… que no hay más…
Pero he podido ver que los que tienen esperanzas, los que creen que en cualquier momento las cosas pueden cambiar, encuentran fuerzas, sin correr, sino sabiendo cuando pararse a llenarse por dentro de ese combustible de la fe y el creer que mañana puede ser diferente, puede cambiar, y que te puede sorprender y quizá hasta te pueda maravillar como cuando tenías dieciséis…

Flori *)

TIEMPO
“Derroche una hora una mañana, al lado de un torrente montañéz. Tome una nube del cielo y un sueño me forjé. En el silencio del crepúsculo naciente, lejo de las persecuciones del hombre, derroche una tarde de verano y otro sueño me forjé.
Derrochar: Quizás. La gente eso dice cuando con Dios nunca caminó, cuando los senderos son purpura con lilas o amarillo con varas de oro.
Pero yo encontré fortaleza para mis labores, en esa corta hora crepuscular. Encontré gozo y satisfacción; encontré paz y poder. Mis sueños me dejaron un tesoro una esperanza fuerte y real: por las horas derrochadas he edificado mi vida, y reencontré mi fe.”
Autor desconocido.