Familia·Música·Reflexiones

La depresión

“Mientras callé, se envejecieron mis huesos
En mi gemir todo el día.
Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano;
Se volvió mi verdor en sequedades de verano. Selah”
Salmo 32:3,4.

 

La depresión.

Ese oscuro abismo del cual es difícil salir, y otras rescatar a un ser querido, un familiar, un amigo.
Según Walter Riso es la tristeza más profunda.
Lo que aterra de esta condición es la sensación de no poder salir a la luz. Y por otro lado sentir el consejo y las recomendaciones como una muestra más de rechazo y de reafirmación constante de que se está “mal”.
En la actualidad esta es una condición de la cual aun se sabe poco. Pueden haber muchas causas a veces mezcladas. Así como diferentes estados de gravedad, desde la más simple que dura horas, días, o aquella que dura meses y hasta años. También varia la intensidad, y esto es algo con lo cual nos podemos confundir, pues el que mira al afectado puede creer que está tranquilo, cuando adentro hay un torbellino de emociones y dolor difícil de controlar internamente.
Lo que he aprendido hasta ahora es que con la depresión no se pueden sacar conclusiones a simple vista, ni minimizar la gravedad pues a veces es difícil determinarla.
La persona deprimida por lo general se siente confundida, y hay un sentimiento de negatividad ante el futuro.
Una cosa que es muy importante y no lo había tomado en cuenta es sobre el apoyo que se les puede dar. Y este no debe ser demasiado apresurado intentando que la persona mejore, pues es un proceso lento. Así, esas palabras tan complicadas, profundas, se vuelven oscuras para la persona que se siente triste. En su propio estado cualquier halago muy grande lo siente exagerado y hasta falso. Por eso y en esto me gustaría hacer hincapié, he aprendido que la mejor forma de ayudar es: escuchando. Pues hay una gran necesidad muchas veces de atención, y esto se puede saber cuando se expresan. A veces lo único y lo más urgente que una persona deprimida necesita es: unos oídos y un corazón dispuesto a oír, que no se escandalice…
Reafirmación es lo que necesitan en los detalles más pequeños, y no el constante reproche pues esto los hunde más y más.
A veces si la persona no mejora luego de unos días puede requerir ayuda. Y esto a veces es difícil también para el afectado reconocerlo. Entonces debe su familia cercana proveerle esa ayuda profesional, y avocarse a ello. Hay momentos cuando es necesaria la ayuda y hay que reconocer cuando esta es imprescindible, la ayuda de un profesional de la medicina.
Otra cosa que se puede hacer ante el negativismo, algunos dicen no hacerle caso, y otros dicen que no se puede seguir la corriente, creo que todo depende de lo que la persona esté diciendo y pues aquí el acompañante o los acompañantes necesitan también esa asesoría profesional.
Pero ya estos son casos más delicados.
En cuanto a la depresión más común, lo aconsejable siempre es escuchar al afectado pero claro sin llegar a caer en una relación de dependencia, lo cual no es la idea. La idea es brindar esa comprensión humana de la cual el afectado se siente necesitado.
Son alarmantes los casos de depresión infantil y juvenil, así como la que ocurre en la tercera edad. Pues estos grupos de edad son los que llegan a necesitar sentir que hacen falta para alguien, o son importantes para alguien. Cuando se pierde o no se encuentra este sentido, se puede llegar a sentir ese sentimiento de inutilidad.
Creo que la familia como grupo de identificación es muy importante. Cuando estas bases se ven afectadas o destruidas es cuando más se puede caer en la depresión. La familia es la base de la sociedad y como base está allí, y llega a pasar desapercibida su importancia como red de apoyo, y sustento, a los niños, jóvenes y también adultos, y ancianos.
Tiene que ser muy triste la situación que vive esta institución de la sociedad, su base fundamental, la familia, en la actualidad.
Y bueno, tan solo hice algunas pinceladas, el tema de la depresión es bastante complejo. Y no está mal abordarlo. Todos algunas vez hemos sentido tristeza profunda. Sobre todo en estos tiempos tan apresurados y confusos.
Rescato para concluir, que es difícil comprender la condición de la persona deprimida, creo que no se debe tomar a la ligera, si se prolonga, se necesita ayuda profesional y los que estan involucrados alrededor pueden colaborar ofreciendo simplemente escuchar, no hace falta opinar.
Es tremendo no darse cuenta como una persona pudo llegar a sentirse así y como pudimos estar al lado y no darnos cuenta. Lo que quiero dejar como reflexión es que sopesemos más los mensajes que damos a los que nos rodean, el ambiente que creamos en nuestras casas. Cómo contribuimos a que cada día alguien se sienta bien, porque tiene un bonito peinado, una bonita barba, porque sonrió, porque “está allí”, simplemente. Cada día vamos acumulando mensajes buenos, positivos, o negativos. Y dice una vieja enseñanza que por cada mensaje negativo hay que dar 17 abrazos.
Vamos a sopesar lo que decimos.
Si esto lo está leyendo alguien que se siente triste, le digo, que lo comprendo mucho, y que busque ayuda si piensa que lo necesita y no se rinda, la depresión es más común de lo que creemos. Si está leyendo esto, también podrá ver que los que estamos alrededor muchas veces queremos ayudar y a veces no sabemos cómo, pero queremos hacerlo, y también necesitamos buscar ayuda para saber como hacerlo.
En fin, no hay que dejar de buscar ayuda.
De todos modos los estados anímicos pueden cambiar y es cuestión de tiempo. Hay que saber esperar o aprender a esperar para comprender el sentido de las cosas, y para qué sirven, y comprender su propósito. Que siempre y siempre puede ser para bien si así nos lo preponemos.

Flori *)

Nota: Algunas conclusiones están basadas en el curso “Conquistando la Depresión y el Enojo” de:  bbnradio.org

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Familia·Música·Reflexiones

Pequeñas maravillas

Creo que dejamos tanto de creer en las pequeñas maravillas… bendiciones diría yo… esas sorpresas que te tiene la vida en los recodos, aquello que no planeaste pero que te sucede y te ilumina de una manera tan especial.
En un mundo donde todo parece dicho no se nos habla de esos pequeños instantes que nos cambian la vida.
La familia nace muchas veces de manera inesperada, y quizá ese sea el vinculo más amenazado en este mundo, el que comienza de forma inesperada. Ojala los padres pudieran sentir ese pulso de vida en el corazón antes de pensar, digo, los que puedan tener esta duda. Y querer dar la espalda.
Igual la que comienza de forma planeada.
La duda, el temor, solo pueden disiparse con claridad, con transparencia. Buscando el bien superior siempre para los más pequeños, los niños. Son ellos los que llevaran adelante el futuro y los que algún día nos dirán las palabras que hagan falta… para seguir…
La familia es el lugar más intimo y más autentico donde aprendemos a conocernos, a amarnos. Es el ambiente idóneo donde reconocemos que necesitamos recibir y dar apoyo. Necesitamos reconciliarnos, y a pesar de las tristezas o los errores encontramos la fuerza para seguir adelante.
El puntos es que no todo se vislumbra como parece, como vemos por el mundo, pues dentro de la familia ocurren casi milagros, son esos pequeños instantes que al final duran más…

Flori *)

Familia·Poesías·Reflexiones

Padre…

Foto by Flori

Que sean tus palabras el consuelo cuando me caiga,

el buen consejo, y no solo la represión que aflige el alma…

Que tengan tus palabras consistencia, entre el obrar y la paciencia,

que no se pierda el hilo de tu esencia, y el mensaje que quieres enseñarme, que no se pierda.

Deja a mis errores un amplio margen, para que pueda tu misericordia alcanzarme.

Incluyeme en tu tiempo de calidad, habla conmigo, juega conmigo, comparte mi mundo y ayudame a comprender el tuyo y nuestra relación se fortalecerá.

Así en los momentos de dudas, que siempre llegarán, podré pensar en buscarte…

Y mañana cuando sea grande, también podré mirar la vida como tu me enseñaste.

Que tu abrazo siempre llegue, aun después de la distancia, aun después del enojo, no dejes que me vaya a dormir sin abrazarme…

Flori *)

Esperanza·Familia·Reflexiones·Relatos

Esperanza hallada…

Desde mi ventana puedo ver a Emilio, se pasea por la calle con la misma chaqueta negra de letras amarillas que dice “vigilante”, desteñida por los días que lleva sin cambiársela. Parece que este descolorido se va filtrando en su ser, lentamente va perdiendo lucidez, cualquier noción del mañana, sin más esperanza que la misericordia de aquellos que lo miran desde lejos, pues su voluntad fue arrebatada no se sabe por quién…

Emilio llego a trabajar a las residencias las Cumbres, edificios altos y fríos como sus estacionamientos.  Hombre delgado de contextura frágil, sus ojos reflejaban la coherencia que marca el paso de los años, su semblante aparentaba tranquilidad, esbozando cada vez una sonrisa. Se le podía encontrar sentado en su puesto de servicio detrás de una mesa o caminando alrededor del estacionamiento.

Sin embargo, a los pocos meses de estar trabajando muchos vecinos comenzaron a notar que en ocasiones se quedaba dormido en su silla, empezó a llegar tarde, se decía que tenia graves problemas con la bebida, origen de todos sus sufrimientos, su esposa e hijos se habían marchado tiempo atrás…

Un día de esos cualquiera, dejo de irse a su casa, se quedaba de día y de noche en su puesto de trabajo, lo habían echado de donde vivía, pues no pagaba el alquiler.  Se había convertido en un hombre sin origen y sin destino perdido en un problema que se convirtió en enfermedad… pudo haber sido la soledad que recrudeció tal enfermedad?, o como muchos piensan, no hay excusas…? solo se que no paso mucho tiempo, cosa de algunos meses, hasta que se presento cierto alboroto en la entrada del conjunto, era Emilio, yacía tirado en el piso, en la entrada del estacionamiento, con una botella a su lado, casi inconsciente.  Dos muchachos trataron de levantarlo para ayudarlo a sentarse, pero en ese justo momento iba pasando el jefe, mirando la escena movió su cabeza de lado a lado como diciendo: esto no vale la pena.
Le dijo a los muchachos: -Dejenlo allí ¿Qué van a hacer?
Las caras de los jóvenes solo miraban al suelo, reflejando pena por la caída de un hombre que se precipito tocando el fondo… ellos querían levantarlo, pero no pudieron…

Ahora a través de la ventana lo veo rondar, con el desamparo del que ha perdido todo.

Desde la ventana también puedo ver la iglesia recibiendo a las personas; del otro lado la escuela, con sus maestras, padres, niños que vienen y van, y junto a esta un local de venta de comida. Todos sumergidos en sus propios asuntos. Al anochecer, Emilio se refugia en una casilla al lado del restaurante, durmiendo con el cielo por techo, en medio del frío y la lluvia.  Pasa el día dando vueltas en el terreno que esta frente al local de comida, ayudando a las personas a introducir o retirar sus vehículos, cumpliendo sin parar aquella labor de vigilante…

Lentamente se convierte en un indigente. ¿Cuántos lo estarán mirando? ¿Cuántos que se atrevan a tenderle una mano…

Así pasaron los días…

Yo no lo podía creer, como pasa esto ante mis ojos… sin poder hacer nada…

Cada noche lo veía desde mi ventana… Un día vi a un muchacho del local acercarse a Emilio y entregarle un pedazo de pan, y él presuroso lo devoraba. Imagine que quizá en ese pedazo de pan iba envuelta la ayuda de alguien que pudo sentirlo próximo, que pudo acercarse a aquel que había perdido incluso el amor por si mismo.., quizá a través de un gesto Emilio pueda recobrar la fe por la vida, las ganas de revivir… sería pedir demasiado…?

Pasaron muchos soles y varias lunas… sin percibirlo desde la ventana, un cambio se fue operando desde adentro y desde el fondo en la persona de Emilio, puede ser gracias a la bondad de aquella persona que creyó que él podría venir desde el fondo de ese precipicio a la superficie una vez más…

Un día al pasar por la calle, no encontré a Emilio afuera en la intemperie, sino que estaba adentro del local de comida, portando el uniforme del lugar, limpiando las mesas, retirando bandejas, caminando de un lado a otro. Sentí en ese instante la certeza de que aun habitaba entre nosotros la bondad… y que ella se presentaba a través de nuestros iguales.

Las personas del local le habían conseguido incluso una habitación donde dormir. Lo ayudaron a buscar unos lentes, y con ellos compartía, servicio, sonrisas y conversación, quizá lo habrá ayudado el calor humano.  Supe que ha tenido recaídas, pero no ya como antes… quizá exista para el una esperanza… A veces se subestima el valor de la palabra, del apoyo en estos problemas que parecen infranqueables, pero puede ser que si se logre algo. Quizás sin buscar, encontró una familia en aquel local, una no de sangre, sino de algo que no se puede ver, pero si se puede sentir… Esperanza hallada, por medio de aquellos que una vez miraron desde lejos…

Flori *)

Esperanza by Flori
Familia·Reflexiones

Perspectivas de la vida

Cuando la vida empieza a girar sin ningún control, cuando me hago consciente de circunstancias que se levantan como paredes delante de mi, empiezo a imaginar que me hace falta cambiar de perspectiva. Definitivamente, al menos en ese instante. Y cuando hago una pregunta se que llegara la respuesta, puede ser en minutos, horas, días, meses…

Tenemos la tendencia en general, digo porque hay excepciones, a creer que nuestra manera de sentir y vivir depende de otros, cargamos la responsabilidad de nuestras emociones y hasta circunstancias en otros, ya sea aquellos con quienes vivimos, padres, pareja, hermanos, vecinos, maestros, jefes, y hasta el gobierno.
Se escuchan frases como: me haces tan feliz, me haces enojar, si tan solo hicieras esto o aquello… si el gobierno mejorara… y así se nos va la vida.

Nuestra educación tiene muchísimo que ver, la genética y hasta el clima, en la manera que tenemos de comprender el mundo. Mucho se ha concluido acerca de la gran importancia que tiene crecer y vivir aun como adultos en un hogar bien avenido, y un entorno favorable y no precisamente aquel donde no existan problemas sino aquel en el cual se sobrellevan las desavenencias y el apoyo no falta.

Creo que cuando no recibimos ese apoyo y esa palabra de aliento hecha realidad a través de acciones, vamos por el mundo sedientos buscando satisfacer esa necesidad propia de ser aceptado, reconocido, amado. Si de niño esa necesidad fue cubierta por completo, se desarrolla un adulto sano, que se sabe valorado y confiado en si mismo, capaz de hacerle frente a la vida.

Aunque de esto se habla mucho, es indiscutible que el papel de la familia en la actual sociedad ha sido subestimado. Me detengo aquí por los niños. Son ellos finalmente los más afectados por el afán de prestigio de los padres en sus trabajos, por el deseo de reconocimiento a través de lo material, o todo aquello que se reconoce como meritorio.

Una sociedad que busca y busca y un esquema que luego se sigue repitiendo en la siguiente generación… Se olvida el esfuerzo callado y no reconocido, las manos anónimas que trabajan sin afán. El regazo que carga el niño dejado a su cuidado. Y con ello se olvida que la modestia protege y levanta más vidas que la más ruidosa ostentación.
¿Adonde quedaron los cantos de nana…? ¿El tiempo compartido…? es ese el que recordara el niño más que el juguete de plástico… el videojuego…

Cuando se crea el vacío no tarda en llegar el sinsentido… y el buscar y buscar sin hallar… es la búsqueda del alquimista de Paulo Coelho, que termina descubriendo que lo buscado ya lo poseía, pero, ¿quien nos ayuda a descubrir que todo lo que nos llena yace adentro? Creo sinceramente que nuestros primeros padres, luego algún maestro… Una vez hallado ese algo no hay el afán por buscarlo fuera, ni la exigencia quizá absurda hacia otros.

Creo que el principal obstáculo es reconocer que somos nosotros los únicos responsables de nuestra felicidad, de gerenciar nuestra vida, de ser felices, pero no a través de una felicidad que se trata de forjar a través de elementos o circunstancias externas que a la final no solo no podemos muchas veces controlar, sino que realmente es una carga grande el tratar de hacer a otros responsables de nuestra dicha, sino que a la vez nos eximimos de nuestra propia responsabilidad.

Ser feliz es quizá lo más atractivo que miramos en otros y que deseamos para nosotros, pero no se halla en el modo egoísta de ir satisfaciendo nuestros propios deseos sino más propiamente en ir forjando en nosotros un carácter que mejore nuestro propio auto-concepto, y pues, en la medida que ese auto-concepto sea lo más cercano a lo que realmente valoramos en un ser humano como su capacidad de grandeza, de gentileza, nobleza, por ejemplo, vamos a ser más coherentes y por lo tanto más sanos y felices.

La felicidad no es el principio propiamente, a mi modo de ver, es más bien una consecuencia de una forma de vivir la vida, de una serie de elemento que se cultivan, como paciencia, perseverancia, contentamiento aun en las carencias, mansedumbre, humildad. El hecho de saber que eres valioso, y que cualquiera puede hacer lo que haces, pero nadie lo hará como lo haces tu.

Si de niños no recibimos esa aceptación sin reservas, esa confirmación del propio valor, aun de adultos podemos encontrarla y sabernos merecedores por el simple hecho de existir, de respirar, esto es quizás de las cosas más difíciles de aprender, y también de transmitir a otra persona, encontrar el propio valor, pero creo que si tratamos de alimentar nuestro ser con las verdades fundamentales, escuchando nuestra conciencia y caminando conforme a ella, a la verdad, a la bondad, la satisfacción siempre llegará si confiamos en que todo lo que sembramos luego cosechamos, no por el vacío interés de recibir, sino de sentirnos satisfechos de actuar de manera coherente.

Como decía unas lineas atrás, la modestia, la sencillez, tienen un valor que no se nota y es que descubre lo esencial de todas las cosas… incluso de nosotros mismos, cuando nos despojamos de todo lo que nos cubre solo quedamos nosotros, una energía que brilla y una luz que es vida.

Ojala pudiéramos todos los que tenemos niños, hijos, sobrinos, y aun vecinos, ser una influencia positiva en sus vidas, que los levantemos y les permitamos encender en ellos esa chispa de vida que les permitirá ser felices y plenos, saber, que son seres valiosos.

Somos sin duda ejemplo de muchos, testimonios andantes de vida, de caídas y vueltas a levantar, de seguir y de andar.

Para mí creo que lo más hermoso es cuando descubres que tu vida no es solo tuya, es también de aquellos que de alguna manera te siguen, te miran, te esperan, aun sin saberlo hay muchos que ríen cuando ríes tu, y lloran, cuando lloras… a veces se nos olvida que somos una influencia poderosa en nuestro entorno, sin hacer bulla, sin que podamos notarlo… por ello vale la pena ser una llama que abriga… un árbol que cobija…

Flori *)

Samán o árbol de lluvia by Flori
Deportes·Familia·Reflexiones

Tomados de la mano

En estos días estuve en una carrera de orientación, es una competencia de equipos que consiste en descubrir una serie de puntos en un territorio montañoso. La regla principal es que los equipos no se debe separar, pues cada uno tiene en su poder un solo mapa que deben ir marcando con unos sellos que se encuentran al hallar los puntos.

Me llamo la atención que durante la competencia algunos corrían de un lado a otro buscando encontrar los sellos, sin tratar de comprender el mapa, pues de hacerlo, hubieran sabido la ubicación exacta de los puntos.

Mi equipo era de los que no podía lograr comprender el mapa e íbamos de un lado a otro buscando prácticamente al azar…

Durante la competencia algunos se reían y disfrutaban, otros se apuraban y lo tomaban muy seriamente sin ninguna paciencia.

Otra de las reglas era que los equipos debían llegar juntos a la meta, sino quedaban descalificados.

Mi equipo logro comprender el mapa a duras penas, por no decir que estábamos confundidos, y una vez hallado el ultimo punto nos precipitamos a la meta, sin darnos cuenta de lo separados que quedamos, así que casi nos descalifican…

Ya en la llegada, logre ver un equipo que venía desde lo lejos, en la distancia, bajando la montaña agarrados de la mano y riéndose, y, como más tarde les comente, me dio más emoción verlos llegar a ellos que cuando llegue con mi equipo…

Más tarde comentamos, que la pasamos bien y aunque no ganamos fue bueno ir investigando juntos, y apoyarnos unos a otros durante la jornada…

El grupo que llego junto al mismo tiempo, creo que fue el único que llego de esa manera, todos haciendo una cadena, tomados de la mano… Una imagen que me hizo sentir que muchas veces todo vale la pena si podemos dejar el apuro por llegar, y concentrarnos en apoyarnos y sentir que todos podemos ser uno… es una de las experiencia que más me tocan en la vida, el darme cuenta que como personas podemos ser parte unos de otros, ser como uno solo… en estos tiempos es poco popular, pero creo que es lo que más necesitan los niños y los jóvenes en nuestras familias, sentirse “parte de…”, así como los ancianos, los esposos con sus esposas, y estas con ellos.  Si pudiéramos despegarnos un poco del sentido de individualismo, y abrazar el sentido de pertenencia.

Pienso que si nos integráramos con alegría, disfrutando cada uno del otro sin presiones y sin apuros, pudiéramos andar como ese equipo tan particular que llego a la meta como una cadena humana, uno solo, tomados de la mano… sus sonrisas de alegría se quedaron en mi memoria, ellos sí ganaron… ganaron en alegría y en fortaleza interna, una que solo se halla proyectándose hacia afuera…

Flori *)

Foto by Flori

 

Familia·Reflexiones

¿Me veo bonito…?

Tengo recuerdos en mi memoria que permanecen como instantes que me marcaron de una u otra forma, momentos vividos que llegaron a mi corazón.

Recuerdo cuando me fui de mi casa a estudiar en la universidad, estuve viviendo con unas tías, hermanas de mi abuela, señoras estrictas, que a su vez compartían la casa con otra sobrina, prima segunda mía. Era una casa colonial, con un patio trasero amplio lleno de arboles frutales, me gustaba ir allí a leer o para estar simplemente.

Victor era en aquel tiempo un niñito de cuatro años, mi primo segundo o tercero, demasiado hiperactivo, así que siempre estaba en movimiento, haciendo travesuras y enloqueciendo a su mamá, quien le gritaba constantemente.

Cuando llegue allí fui para el una atracción, una chica nueva que jugaba con el, lo escuchaba y le hablaba. El brincaba por todos lados sin cansarse y sin detenerse. Cuando me sentaba en algún lugar el se acercaba, y empezaba a contarme cosas, a enseñarme lo que sabia hacer, y a hacer muchas preguntas. Cuando me iba a la mesa a estudiar o escribir el me observaba,  le encantaba que le prestara unos marcadores de colores que usaba.

En la noche su mamá lo llevaba a su habitación, donde dormía y era que por fin descansaba.

Una de las cosas que hablaba con él era sobre el baño, el cual no le gustaba para nada. Yo le decía, -pero mira, cuando te bañas y te arreglas te ves bien, bonito, obedece a tu mami-.  El salia corriendo y su mamá lo perseguía por toda la casa con gritos y escándalos.  Pensaba, -vaya!, cuanto esfuerzo simplemente para hacer que se bañe- en ese entonces no tenia idea del trabajo que implica educar a un niño.

Estaba dedicada a lo mío, estudiar, así que lo dejaba tranquilo, él se empeñaba en que saliera con el y su mamá, la cual poco a poco se fue alejando de mi en el trato al ver que pasaba mucho tiempo en la universidad.

Lo que más recuerdo fue un día que llegue y lo encontré saltando en mi cama con los pies llenos de barro… había estado jugando en el patio encharcado por la lluvia, y luego estuvo saltando en la cama… recuerdo que lo vi, su mamá también, por lo que le dio una paliza.  Así que me fui al patio sin poder decir nada… con un libro, indignada por la actitud del niño, y más aún por la reacción de su mamá… porque no hablar? Porque los golpes si ya bastante había comprobado que no funcionaban?

Me senté en un tronco a leer, en esa época estaba leyendo “Crimen y castigo” de Dostoyevski. Me sentía molesta, contrariada, quizá hasta decepcionada…

Estaba en lo profundo de aquel patio con el cielo cubierto por un gran árbol… Llevaba más de una hora leyendo cuando siento aquella sensación de cuando alguien te esta observando, levanto la mirada y era Victor, me lo quedo viendo, y esta limpio, recién bañado, acicalado, me mira con sus grandes ojos, eran unos ojos negros, brillantes, y me dice con su tierna voz: -¿Me veo bonito?-, en ese instante no se como explicar lo que sentí, las lágrimas se me vinieron a los ojos, el encendió una luz en mi oscuridad,  se acerco mostrando que había escuchado atentamente todas las veces que le había pedido que se arreglara y estuviera limpio como un niño bueno… Sentí deseos de darle un poco de lo que él, en breves segundos me había dado,  más que limpio él,  puro su corazón…  Lo mire y le dije, Sí! te ves bonito! – me había dejado sin palabras…

Creo que empecé a mirarlo con más amor desde ese día, a comprender que verdaderamente es puro el corazón de un niño.  Reafirme que para ellos no hacen falta los gritos ni los golpes…, que una mirada, una palabra, bastan, para ese ser que esta estrenando la vida, absorbiendo todo lo que percibe…

Y que muchas veces son ellos, los niños, los que se acercan y en breves segundos nos dan más de lo que nosotros imaginamos que alguien nos pueda dar…

Flori *)

Foto by Flori

 

Familia·Poesías·Reflexiones

MADRE…

Madre…

El primer amor de un niño,

La llave de acceso a la confianza y al valor de sí mismo.

Interprete de una sinfonía celestial…, aquí en la tierra!,

capaz de abrir tus ojos, tu mente, y todos tus sentidos.

Belleza inexplicable, indescriptible,

esa que se asoma a través de los ojos,

Ternura derramada …

Voz que sosiega y aplaca mares embravecidos.

Consuelo que llega cuando todo se ha ido.

Esperanza que no acaba…

Amor que alcanza profundidades venciendo todo olvido.

Labios susurrando una oración sin final.

Manos manifestando cariño en múltiples formas.

Un sol capaz de eclipsarse, para que brilles tu…!

Madre,
Un Corazón extendido…!

Flori *)

Foto by Flori

Dedicado en especial a mi madre Florinda Peréz, y a dos mujeres también excepcionales: Stella Mantrana y Mercedes Molinero.

Familia·Reflexiones

Por los niños…

Los niños son ciertamente una bendición, reconozco que muy poco sabía del amor antes de ser madre, salvo por el recibido en mi hogar, no sabia como sería amar.

Yo pensaba que el amor era aquel sentimiento romántico a partir del cual sentía sensaciones intensas y que ese era el amor, mas solo un tipo de amor. Solía escuchar aquella frase: “el amor más grande es el de una madre…”, quedando suspendida en el aire para mí.

Más tarde en mi vida cuando tuve a mi hijo, fue que empecé a comprender, y a sentir como dentro de mi se agitaba un mar de emociones, cuando el niño se enfermaba y no quería comer, o cada vez que alguien se acercaba amenazante, me sentía la mujer más fuerte del mundo,  para buscar la solución, para cuidarlo a él, y no porque fuera fuerte, sino porque me lo inventaba así, o quizá eso hace la naturaleza…

Es increíble, pero los cambios que ocurren a nivel biológico en la mujer durante el embarazo la capacitan para tener más fuerza, más sensibilidad y también más empuje que antes, al menos, durante esta etapa…

Los momentos en mi vida en los cuales sentí querer tirar la toalla en el sentido de seguir buscando mejorar mi manera de ser, de actuar, buscando que las cosas mejoraran; se fueron disipando… Cuando te levantas y ves que un rostro juguetón te esta mirando, sonriente, esperando que lo abraces, cualquier pena o peso pierde el poder de derrumbarte, se vuelve nada…, y entonces comprendes que puedes hacer un mundo mejor para él.

Cualquier problema se hace pequeño…, o lo haces pequeño cuando de ti depende.

Empiezas a verte a través de unos ojos transparentes que como el agua te reflejan, más claro o más oscuro… es una mirada que se torna luminosa o triste… y que tu quisieras que siempre brillara… y por ello te conviertes en artista del amor…

Ya no más palabras feas, o de derrota, ya no más peleas, o contradicciones, y cuando ocurren, tratas de solventarlas…

Y cuando sinceramente la humanidad te alcanza, pues es inevitable, te quedan las palabras, la sonrisa ofrecida, la disculpa, el perdón, y el volver siempre, a comenzar mañana…

Hoy se que amar es aquello que continuas haciendo día tras día para que una sonrisa sincera, autentica, brille, para que la tristeza encuentre una vía por donde salir…, para que el conocimiento sea superado por la compasión, para que el saber eleve el alma y no la derrumbe…

Amor es cuando sigues adelante cual líder fuerte sorteando el camino, abriendo vías, y dejando espacios para que quien esta a tu cuidado en algún momento tome su propio camino… pero trataras de que no se derrumbe mientras este contigo… eso es el amor, por los niños…

Flori *)

Foto by Flori

Familia·La Biblia·Reflexiones

¿Cómo es El…?

En mi país existe la libertad de culto, así que las personas pueden profesar la religión que deseen, por mi parte no practico ninguna religión formalmente, en el sentido de que no soy miembro activo de ninguna iglesia, crecí en un hogar donde la divergencia de creencias hizo que el cuestionamiento fuera la constante. Muchas veces me sentí insegura, porque en cierta manera se necesita claridad al crecer, unidad, en muchos sentidos.

Sin embargo, el tener criterio, así como el saber apreciar y respetar el derecho de cada uno a expresarse fue lo que más creció en mí por muchos años, y el deseo de creer en un Dios grande y bueno…, y en una humanidad que aunque imperfecta apunta siempre a los ideales más altos, a la utopía de un mundo feliz, tras el que constantemente la mayoría vamos caminando…

Yo deseaba como deseo hoy creer en algo más que lo que mis ojos ven…
Por esa necesidad presente en mí comprendí que para muchos es vital la fe, la esperanza, el amor…, porque a pesar de todo, pude vivirlo en mi hogar…
Hoy en día observo a mi alrededor la necesidad tan grande que existe de valores, de esa seguridad que nace en el hogar, producto del amor paciente que se dedica a educar, y no solo a transmitir ideas sino también a comprender y vivir esas ideas, apreciar el valor de cada ser humano, de cada vida…

Se necesita creer no solo hasta donde llegan nuestras ideas y pensamientos sino tener la certeza de que existe siempre una manera mejor que no hemos concebido y es aquella que solo Dios puede planear, como el único que puede hacer que de un rompecabezas emerja un paisaje hermoso. La seguridad de sentirnos amparados por un Ser Supremo que hace que todo sirva y se encauce a un buen propósito, que al buscarlo enderezará los caminos torcidos y que hará que todo tenga su sentido. Porque El no se guía por nuestras lógicas, pues no esta encerrado en la temporalidad, ni en imposibles…

El saber que hay un Padre que nos regala cada mañana  por pura gracia,  que cada día nos renueva el don de la vida, y la capacidad que tenemos de amar…

A veces me pregunto, ¿cómo es El? y creo que Dios es el espíritu que mueve el universo, el amor…, la fuerza de cohesión que mantiene unidos los átomos…, por eso dice la Biblia que quien no ha amado no conoce a Dios, porque Dios es Amor… Y me quedo con esta convicción, El siempre nos esta cobijando con sus alas, se duele cuando lo rechazamos y no por eso deja de amarnos, como no deja nunca un padre de amar a sus hijos…, como no deja de amar una madre…, por eso siempre nos recibe con los brazos abiertos como muestra aquel cuadro tan hermoso del hijo prodigo. Ese es el Dios en quien creo.

Por eso voy una y otra vez como aquel hijo a buscarlo…, para no perderme en la tormenta…, para descansar tranquila porque El esta allí…,  para poder ver la belleza que reside en todas partes…, sabiendo siempre que El es mucho más grande que lo que mis ojos pueden ver, y su amor mucho más grande que el que mi corazón puede sentir…

Flori *)

 

Puerto de San Luis by Flori