De lo imprescindible

Una vez estando sentada frente a un jefe que tuve, y al lado de una compañera, recibiendo los regaños acostumbrados, llegue al punto de decirle: “está bien, lo comprendo, sé que nadie es imprescindible” y él me respondió.”¿Cómo? ¡no digas eso!” Pero yo por supuesto, no creí en la sinceridad de sus palabras.
Su genio era tan insoportable que luego de un tiempo, el mismo día nos fuimos mi amiga y yo. Y ese día a pesar de quedarnos desempleadas nos sentimos felices. Después ese jefe me llamo y lo atendí por educación, claro que con sus palabras de que regresara, su pedido de perdón, me hizo llorar. Lo perdone en ese mismo momento, pero le dije que no regresaría y así fue…
De eso hace varios años.  Pronto olvide los insultos continuos y el malestar. Pero nunca he olvidado cuando dijo: No digas que nadie es imprescindible!. Lamentablemente él no era un dechado de virtudes, ni yo tampoco. Hoy sé, con más certeza que debido a que no somos perfectos, es que es tan necesaria la educación, controlar los modos, el mal carácter y todas esas limitaciones que muchos poseemos. No he sabido más de él, ni si habrá cambiado… no lo sé.
Lo que si aprendí es que uno no puede quedarse en un trabajo siendo constantemente maltratado, sub-empleado, sub-pagado, eso corroe algo por dentro hasta el punto de uno sentirse mal a cada momento sin saber bien el porqué. Aprendí que hay situaciones que pueden ser insoportables dependiendo de nuestra fortaleza y madurez.  Y que a veces es mejor quedarse libre para hacer algo mejor.  Y que adentro tenemos algo así como un tanque de amor, y si ese tanque no se llena al menos un poco, vamos a andar sintiéndonos mal… y si para colmo tenemos personas que nos humillan constantemente uno puede ser lanzado a un abismo. No es bueno ni sano vivir en ese tipo de pobreza. Ni en el martirio sin sentido.  Porque si al menos fuera por una causa loable, eso sería otro tema.  Pero sufrir por sufrir, se que al menos hay personas que no pueden estar así por mucho tiempo sin buscar una alternativa.
Creo que dentro de uno hay avisos de esa necesidad de estar en paz consigo mismo y con el entorno, una necesidad de justicia, de dignidad, de ecuanimidad.
Aquel hombre tenía razón en una sola cosa, aunque no lo practicara, y esas palabras se quedaron fijadas en mi mente: podemos ser imprescindibles… Sería hermoso que así fuera.  Y quiza para algunas personas lo somos aunque nos guste o no, aunque lo aceptemos o no.  Y si, hay cosas imprescindible también, como el amor lo es. El buen trato. Ya sea en el hogar, en el trabajo.
Que lastima que muchos jefes o personas a cargo no le den la suficiente importancia a las palabras de aliento, a un espaldarazo, a un: “lo hiciste bien”.  Es muchas veces tan necesaria la práctica de la amabilidad.
Vivimos en un mundo tan violento, tan insensible.
Mucha gente no sabe la necesidad tan grande que hay de amor en el mundo.
Al menos si lo sabemos, vamos a saber también porque a veces nos sentimos vacios, tristes, sin sentido. Y al menos iremos buscando separarnos de comportamientos o dinámicas de maltrato. Y empezar a ser más bien promotores de la amabilidad, la dedicación, el respeto al ser humano, desde el que barre las calles, en una tarea aparentemente nada importante, hasta el que parece hacer algo trascendental.
Y que bueno sería que el hogar sea el refugio, el resguardo, para renovar las fuerzas para ir a enfrentar el mundo…
A veces me pongo a pensar cómo no vamos a estar tan mal, a veces los ambientes de trabajo son hostiles; y al llegar al hogar tampoco se encuentra un refugio…
El refugio es un amor verdadero, sincero, constante, y sobretodo desinteresado. Sin el, vamos por la vida desnudos, expuestos… sin protección, con el tanque de amor vacio y el alma sedienta…

Flori *)

Foto by © Maureen Bisilliant
Foto by © Maureen Bisilliant

“Dos cosas te he demandado; No me las niegues antes que muera:
Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí;
No me des pobreza ni riquezas; Manténme del pan necesario,
No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová?
O que siendo pobre, hurte, Y blasfeme el nombre de mi Dios”.
Proverbios 30: 7-8

La paz… ¿A la fuerza?

La paz a ultranza es tiranía, ¿o no? Me refiero al hecho de querer mantener la paz a fuerza de golpes.

Gandhi defendía la paz, la practicaba. No sometiendo a nadie, sino practicándola él. Él mantenía su forma de pensar, de sentir, y para mantenerla fue objeto de mucho maltrato.  Sin embargo, no respondía con agresiones ni violencia.

Su lucha fue muy dura porque mantener tu forma de pensar sin doblegarte, y sin responder a ninguna agresión pone en evidencia la agresividad del otro.  Pero esto no ocurre así si se responde a la agresión con más agresión.  Este último caso es el origen de una guerra.  Yo no creo en la guerra. Como no creo en la violencia.

Amigos, creo en el derecho al libre pensamiento, eso sí.  El derecho a la vida.  El derecho a la expresión. El derecho a la manifestación, que es consecuencia de la expresión.

Sin embargo, a veces no todos piensan igual y eso es parte de la libertad.  A veces algunos lanzan una piedra.  ¿Pero eso justifica un disparo?. Claro que no.

Debería estar garantizada la vida de los chicos, de los jóvenes que en todo tiempo han sido esa caja de resonancia de un país, de una sociedad.

Ese motor que nos da fuerza para creer, cuando los vemos marchando y gritando sus dolores, sus quejas, sus sueños.  No se responde con un arma a un joven que sueña…

Se me rompe el corazón cada vez que pienso en esto.

Es cierto que la paz a ultranza es tiranía, no se puede pretender mantener la paz a la fuerza.  Y ponerse una mordaza cuando estas sangrando, o ponerle una mordaza al que esta terriblemente herido. ¿Acaso tiene lógica tiene sentido mantener la paz a la fuerza?.

No estoy hablando de salir a tirar piedras, estoy hablando que no se puede calmar al que grita a fuerza de golpes. De eso estoy hablando.

Los extremos nunca son buenos.

Tampoco se puede exigir el silencio al que quiere gritar. Esto es parte de la libertad de cada uno.

Pero si se toma ese camino y se lidera estos grupos al menos los lideres debería ser consecuentes y dar la cara.  Esto me molesta, cuando los “lideres” lanzan la piedra y luego se esconden. Me molesta tanto.

No es posible que incluso algunas señoras digan que es necesaria la violencia y algunas muertes, ¡por favor…! ¿A qué lugar tan oscuro hemos llegado?. Ningún joven, ningún ser humano debe morir por las pretensiones de otros. Cuando se está de acuerdo con la violencia ya se ha perdido todo. No hay camino posible. Lo que se logra con violencia no lo quiero. No lo quiero. Así sea la libertad.  Acaso nuestra libertad debe ser lograda por la muerte de seres humanos.  ¿Qué es esto?.

La paz a la fuerza es una mentira.

Por favor reflexionemos. Simplemente pensemos un poco.

Flori *)

Soy la Paz: Hija del amor.

Creen que vivo solo por el silencio, la calma, y la tranquilidad.

Muchos se asustan cuando estas se van, piensan que con ellas me iré.

No saben que yo soy el silencio que no puede ser ofendido por los sonidos…

La calma que vive por dentro de la tempestad, cómo podría ella hacerme marchar?

Soy la tranquilidad cobijando en aire, viajando con la brisa, en el perfume de las flores.

Una canción de cuna… La oración que el niño pronuncia en su cama.

Soy la canción que hace soñar al alma… Una voz interpretando al amor.

Acompaño el pacifico vuelo del ave que se sabe sin nido, libre, inocente, dueña de nada, peregrina, siempre extranjera.

Soy todos los caminos de tierra, llenos de hojas…, por los que vivo tendiendo puentes que pueden ser cruzados de ambos lados.

Foto by Flori

Soy el equilibrio sosegador…, mostrando la unidad de todo en el espacio visible e invisible… La calma, tranquilidad que vive por encima de cualquier incomprensión.

Hermana de la misericordia, de la alegría…

Soy la paz: Hija del amor…

Flori *)

 

Armonía indisoluble

¿Donde se encuentra la tranquilidad interna? ¿En que lugar? A veces me traslado a los montes, montañas, ríos… creyendo que allí es el mejor lugar donde puedo encontrarla. A veces la busco escuchando música… Pero en mi vida he comprobado que un pensamiento de comprensión y aceptación acerca de como funciona el universo me trae la paz tan anhelada, y es aquel que me dice que todo esta en perfecta armonía como una sinfonía aunque mis ojos no lo puedan ver…

De alguna manera nuestra propia vida fluye de acuerdo a como vamos caminando, sintiendo, pensando.

Creo que todo en el universo funciona en un delicado equilibrio. A veces uno escucha a los científicos decir como todo tiende al caos pero asimismo pudiéramos ver como cuando nos sintonizamos con nuestro entorno, conviviendo, la vida se sostiene y nos retorna con creces el poco o mucho esfuerzo que hacemos por respetarla. Asimismo nuestras relaciones pudieran construirse, cuando más que intentar cambiar a otros, los respetamos, los aceptamos, pareciera que así las personas pueden de alguna manera empezar a soltarse y ser ellos mismos.

La armonía esta en que siempre obtendremos lo que damos más tarde o más temprano, en diferentes formas, por diferentes vías y maneras. En ocasiones nos rebelamos porque no queremos aceptar por ejemplo que nuestras relaciones muchas veces no pueden ser controladas, estar con las manos abiertas y aceptar a las personas como son, a la vida como es, puede ser frustrante. Pero paralelamente esta misma libertad nos brinda un campo de acción amplio donde podemos jugar a buscarnos, a ser quien realmente somos, realizarnos. Esto ocurre cuando no estamos afanados pensando en modificar o cambiar a los demás, sino en ser aquello para lo que nacimos.

Pienso que en algún momento uno puede descubrir que todo lo que sube tiene que bajar; todo lo que va, regresa… Lo que más uno rechaza es a lo que más le teme ser, lo que más uno ama es lo que necesita; lo que se siembra, eso es lo que se recoge… Muchas leyes naturales nos demuestran el equilibrio.

Cuando me asaltan las dudas por la manera de funcionar el mundo, vuelvo y medito en este pensamiento: la armonía del universo es indisoluble.  Por supuesto que también somos arrastrados por las decisiones de los gobiernos y los que tienen poder para actuar en nuestros países, nuestro mundo; pero esto es parte de pertenecer a un conjunto, a una sociedad. Por esto más que nunca pudiéramos darnos cuenta que tenemos un papel relevante en el cual nuestras ideas, pensamientos y acciones tienen poder para influir en nuestro entorno a mayor o menor escala, y no esta mal darse cuenta de que tenemos responsabilidades sociales, civiles, familiares, personales.

Es asombroso darse cuenta que por el contrario, muchas veces nos desligamos de nuestro entorno, y perdemos de vista la influencia de nuestros pensamientos y acciones.

Podemos ser parte de aquellas fuerza que unen, que construyen, que salvan… Podemos buscar sintonizarnos con ese amor que es accesible a todo el que lo busque… o podemos inclinarnos al lado opuesto de la balanza. De cualquier manera la balanza se enderezará… más tarde o más temprano.

Personalmente creo que la paz, esa que sobrepasa todo entendimiento se puede hallar… si la buscamos, si creemos en nuestra capacidad de cambiar el mundo cuando cambiamos nosotros simplemente…

Siento que la música nos demuestra la belleza total que puede llegar a existir en la armonía de los acordes, de las melodías en una composición; pero ya decía Igor Stravinski que “no solo basta con oír la música; además hay que verla”…  Puedes tu verla…? Puedes verla susurrar en el universo y dentro de ti?

Flori *)

Foto by Flori

Cultivar el alma

Leí por allí hace bastante tiempo un articulo de periódico sobre los problemas de la vejez en la mujer, decía en resumen que muchas de las alteraciones emocionales producto de los cambios hormonales pueden mitigarse y hasta evitarse, cultivando el alma, el espíritu… lo decían un grupo de psiquiatras.

Este articulo me llamo la atención y no lo he olvidado. A diario se de personas que al llegar a edades más adultas se sienten solos, deprimidos, a veces olvidados, y con muchos problemas en sus relaciones. Para ir un poco más allá, esto es algo que afecta actualmente a la mayoría de la población, incluso a los más jóvenes, sin distinción de sexo.

¿Porque nos sentimos así, así de deprimidos, solos, amargados a veces?

Por otro lado según algunas investigaciones las personas que saben reír parecen no tener problemas psicológicos, saber reír!, es un patrón que nos puede mostrar cuando alguien esta bien, aunque solo en apariencia.

Y saber sonreír, aprender a encontrar alegría es importante, pero no solo aquella alegría superficial, sino la más interna que se parece a la paz, la que se refleja en el rostro y el semblante.

Pero, ¿como se encuentra esta paz?.

Había un cuento en el que alguien le preguntaba a un hombre que ¿para que llevaba un pedazo de pan y una flor?, y el hombre respondía: “el pan es el alimento para el cuerpo, y la flor es el alimento para el espíritu”.

El espíritu necesita alimento, este se puede halla en una flor, en tantas partes… quizá como hombres y mujeres perdemos la capacidad de ver, de oír, percibir.

Otra clave es hacer aquello que nos guste o nos llene por dentro, ya sea escuchar música, leer, escribir, pintar, dibujar. Aquello donde pongamos en practica nuestra creatividad, y que sea más bien como jugar.

Sin embargo cuando lo que hacemos pierde su sentido lúdico, quizá porque lo ceñimos a una “receta”, se pierde la alegría de hacerlo. Pienso que no pueden haber recetas estrictas, porque se cae en la rutina y en consecuencia se pierde el sentido de lo que se hace o se busca; lo mejor es buscar dentro de la marcha el cambio constante, o más bien dejar que fluya la creatividad, cambiar los esquemas es bueno para la mente y permite que no perdamos ese sentido de enriquecerse internamente con lo que se hace. Allí esta el secreto del artista, saber romper los moldes, o mejor dicho no tiene moldes necesariamente, sino que para el o ella, lo principal es “crear”.

¿Cual sería el norte durante la marcha?: hacer las cosas con amor, con gusto.

Me da tristeza ver que por no saber buscar ese alimento del alma o no saber hallarlo en muchas ocasiones nos encontramos alterados, tristes, y sin saberlo siquiera. Es como que uno necesita a diario ese aliento, y como alimento al consumirlo nos saciamos y luego tenemos otra vez hambre. A veces tan solo es recordar esas máximas que nos dan calor al corazón, a veces es la necesidad de sentir ese calor simplemente.

Marchar adelante, hacer cambios constructivos, inventar, tomar conciencia de que le ponemos esa esencia de nosotros mismos a cada cosa que hacemos, saber que esa pizca distintiva va allí diluida,  y que esa distinción puede ser para darle brillo a cada actividad que nos involucre o para opacarla; de nosotros depende.

Pero necesitamos alimentar el espíritu para tener esa fuerza, ese coraje para seguir adelante y ser un lucero en la oscuridad.  A veces ese alimento es solo una frase que nos llene el alma, a veces solo mirando al horizonte, escuchando una canción que nos hace soñar, que nos hace conscientes de cuanto podemos hacer, por nosotros, por los demás.

Alimentar el espíritu para afrontar la vida, las vicisitudes, con sabiduría. Creo que esta educación es tan necesaria como cualquier otra; y es una educación para cualquier edad. No se nos educa para la vida, pero puede hallarse esta sabiduría, sí, cultivando el alma.

Foto By Flori

En la foto aparece una de las plantas que tengo en mi balcón. Esta frase la leí hace años: “Si no puedes tener un jardín en tu casa, puedes tener una maceta de flores en tu balcón”

Flori *)

 

Un solo latir…

La carrera comenzó hace tanto, vamos sumergidos sin mirar a los lados, tan solo a la meta.

Sueños que crecen, menguan y hasta desaparecen, son el alma que nos alimenta para seguir; muchas veces nos preguntamos, ¿a dónde?… Pero vamos porque eso nos enseñaron.

A veces en ese trayecto nos caemos,  y otras nos levantamos.

Seguimos adelante, sin darnos cuenta, como soldados; se nos pierde el alma, no la encontramos, cuidando tanto el corazón, con el frío acartonado… a punto de romperse…

¿Cómo será esa calidez de saber que todo esta bien?, esa paz de la que hablan…

Es entonces, cansados, ya sin aliento, cuando miramos a los lados buscando aquel calor que desde el cielo, el sol nos prometió… 

Y ya en lo oscuro de la noche descubrimos que siempre somos: tu allá y yo aquí, cercanos, pero tan lejanos…

¿Porque el miedo de mirarnos? ¿porque el temor de desnudar el corazón? ¿porque cuidarlo tanto? escondido no sentirá frío, pero tampoco calor… ¿acaso alguna vez nos arriesgamos a ponerlo en las manos? 

El frío de la noche se desvanece cuando ofrecemos nuestras manos al que ya no las puede tomar, devolverle la esperanza al que siente que ha perdido toda manera de llegar, es recuperar con él, el sueño olvidado…

Corazones juntos, encuentran calor…  nace entonces esa sonrisa sincera de los que sienten lo mismo: vamos cruzando el mismo sendero lado a lado… el mismo camino…

Sé que estas, y si te caes estaré allí para levantarte, llegar no importa si a ti puedo entregarme… si puedes encontrar el calor perdido en la caída, también lo encontraré… no importa si llegar, tan solo continuar…

Y te miro en cada ser que se cruza a mi lado, con miedo, quizá solitario… tendido a un lado del camino, le ofrezco mis manos… y en él miro esa, tu sonrisa tan cercana, la que le devuelve a mi corazón ese tibio calor…

Es el amor, ese contacto transitorio que para siempre se queda en nuestro recuerdo, venciendo el tiempo… saltando barreras, rompiendo esquemas, creando ese contacto donde no hay abismos: tu allá y yo aquí; sino los dos en un mismo sentir, un solo corazón, un solo latir… Una conexión que en un instante le devuelve al alma los sueños… un camino…

Flori *)

Foto by Flori

Voy en busca

Voy en busca de una imagen, un paisaje, una flor, una piedra, una hoja, un sol, la luna… 

Voy en busca de una frase completa, llena, maravillosa, estupenda.

Voy en busca de aquello que no puedo decir porque no he visto, ni sentido.

Voy en busca de la belleza que provoca exaltación, quizá sea vanidad, quizás no…

Voy en busca, porque por momentos no encuentro lo que antes hallaba.

Voy en busca de esa capacidad de descubrir a cada instante algo nuevo.

Voy en busca de las palabras desatadas, desenlazadas, liberadas, descansadas… livianas, simples pero añoradas, anheladas.

Voy en busca, no de la comodidad; sino de la paz, esa que te eleva por encima de cualquier circunstancia, esa que te mantiene abrigado cual nido de pájaros aun en medio de las tormentas.

Voy en busca del silencio de mi mente, ese que me permite escuchar el sonido del viento al caminar, el crujir de las hojas en mis pies… ese silencio que me concede escucharte a ti…

Voy en busca de una sonrisa, esa que es compartida, esa que nace de adentro y asoma en tus ojos, en mis ojos; no importa si dura mucho, poco…

Voy en busca de ese instante que no esta planeado, ni preparado. Hay palabras, momentos que surgen cuando no se piensan.

Desde hace mucho tiempo estoy deshaciéndome de los esquemas, buscando una manera.

Voy en busca de rastros de un camino que mira hacia el horizonte, allá a lo lejos, quizás inalcanzable, pero no menos deseable.

Voy en busca de la espontaneidad.

Voy en busca de lo esencial.

Voy en busca… ¿pero que más da?; si no acierto hoy, mañana tal vez será.

Flori *)

Foto by Flori

La confianza

Que nos queda de las vivencias sino los momentos, buenos o malos, las experiencias que vivimos, que nos queda de un amigo sino los momentos con el compartidos, aunque pase el tiempo quedan allí en nuestra memoria

Muchos dicen que tu familia es de tu misma sangre, y cuantas veces es mas próximo a nosotros aquel que no comparte nuestra sangre, pero que comparte una manera de sentir, una manera de ver la vida, que es capaz de vernos por completo y apreciarnos.

Se dice mucho de la amistad, de la verdadera, así como se habla del amor. Me llamo mucho la atención algo que leí que decía: “Es preferible creer y ser engañado alguna vez, que vivir desconfiando” (Armando Maronese).

La confianza tiene algo como un encanto, tiene una magia, algo hermoso, la sienten naturalmente los niños. Creo que para poder conservar los amigos es necesaria la confianza, aquella que no espera lo malo, sino que cree en el momento. Es la confianza la que nos hace reír de verdad, la que nos da paz.

Cuando ya se pierde toda confianza en el mundo, en la vida, y en las personas, solo nos queda Dios, y es allí cuando recurrimos a El. Sin embargo, si tenemos la mayor confianza en El, nunca nos quedaremos vacíos o sin esperanzas, porque sabremos que el tiene un porque para todo lo que pasa, inclusive para los dolores que nos provoca un amigo. Dios nos mostrará en que fallamos, que sucedió y porque, mas tarde o mas temprano.

Tengo claro que a pesar de lo dura de la vida, no es bueno endurecer el corazón. Eso si bien nos hace insensibles al dolor, también nos hace insensibles a la felicidad, a la risa, a la maravillosa capacidad que tenemos de sorprendernos ante un detalle pequeño pero significativo. A veces los que tenemos a nuestro lado hacen enormes esfuerzos por nosotros y ni siquiera lo notamos. No es bueno endurecerse, es mejor conservarnos con la confianza de un niño, y notar la sonrisa sincera que desde tu lado alguien te brinda.

Alguien decía que si le sonríes a un niño, este de seguro te devolverá la sonrisa, pero si le sonríes a un adulto, este se preguntará: ¿y a este que le pasa?; es bastante cómico pero así somos la mayoría.

La confianza tiene una clave, si no la das, raramente la recibirás, si la das, tendrás tranquilidad aunque a ti no te la den. Si no te la dan, el otro tendrá sus propias razones. Si no la tenemos en nosotros mismos y en el proceso de la vida, viviremos a medias. Lo importante es que si la tienes, podrás vivir cada día mas plenamente con tu familia, sea o no de sangre. Y la mayor fuente de confianza viene de lo alto, de Dios mismo.

Flori *)