Pequeñas maravillas

Creo que dejamos tanto de creer en las pequeñas maravillas… bendiciones diría yo… esas sorpresas que te tiene la vida en los recodos, aquello que no planeaste pero que te sucede y te ilumina de una manera tan especial.
En un mundo donde todo parece dicho no se nos habla de esos pequeños instantes que nos cambian la vida.
La familia nace muchas veces de manera inesperada, y quizá ese sea el vinculo más amenazado en este mundo, el que comienza de forma inesperada. Ojala los padres pudieran sentir ese pulso de vida en el corazón antes de pensar, digo, los que puedan tener esta duda. Y querer dar la espalda.
Igual la que comienza de forma planeada.
La duda, el temor, solo pueden disiparse con claridad, con transparencia. Buscando el bien superior siempre para los más pequeños, los niños. Son ellos los que llevaran adelante el futuro y los que algún día nos dirán las palabras que hagan falta… para seguir…
La familia es el lugar más intimo y más autentico donde aprendemos a conocernos, a amarnos. Es el ambiente idóneo donde reconocemos que necesitamos recibir y dar apoyo. Necesitamos reconciliarnos, y a pesar de las tristezas o los errores encontramos la fuerza para seguir adelante.
El puntos es que no todo se vislumbra como parece, como vemos por el mundo, pues dentro de la familia ocurren casi milagros, son esos pequeños instantes que al final duran más…

Flori *)

Cuando él extiende sus manos…

Foto by Flori

Un sueño que en esta tierra es descubierto después, es concebido antes, de acuerdo a un plan mayor…

Cuando Él extiende sus manos y lo echa a volar… lo deja ir a librar su primera gran batalla, junto a millones de posibilidades, un único ganador, un sueño luchará por hacerse realidad… y lo hará.

Surcando espacios inverosímiles, le ganará al tiempo, y gracias a ese plan que dispone todo a su favor, será el vencedor de una larga carrera, la más grande de toda su vida, para llegar a posarse en su primer nido, el vientre de su madre…

Crecerá en pocos meses de manera exponencial.  Será como un reflejo más joven, desprovisto de defensas, desnudo por completo, libre como la brisa…

Una que se paseará trayendo recuerdos.  A sus padres evocará lo puros y libres que una vez fueron… será un aliento, una bendición, un pequeño maestro, hijo del creador de los sueños, prestado para dicha, para aprender a volar de nuevo…

Flori *)

Perspectivas de la vida

Cuando la vida empieza a girar sin ningún control, cuando me hago consciente de circunstancias que se levantan como paredes delante de mi, empiezo a imaginar que me hace falta cambiar de perspectiva. Definitivamente, al menos en ese instante. Y cuando hago una pregunta se que llegara la respuesta, puede ser en minutos, horas, días, meses…

Tenemos la tendencia en general, digo porque hay excepciones, a creer que nuestra manera de sentir y vivir depende de otros, cargamos la responsabilidad de nuestras emociones y hasta circunstancias en otros, ya sea aquellos con quienes vivimos, padres, pareja, hermanos, vecinos, maestros, jefes, y hasta el gobierno.
Se escuchan frases como: me haces tan feliz, me haces enojar, si tan solo hicieras esto o aquello… si el gobierno mejorara… y así se nos va la vida.

Nuestra educación tiene muchísimo que ver, la genética y hasta el clima, en la manera que tenemos de comprender el mundo. Mucho se ha concluido acerca de la gran importancia que tiene crecer y vivir aun como adultos en un hogar bien avenido, y un entorno favorable y no precisamente aquel donde no existan problemas sino aquel en el cual se sobrellevan las desavenencias y el apoyo no falta.

Creo que cuando no recibimos ese apoyo y esa palabra de aliento hecha realidad a través de acciones, vamos por el mundo sedientos buscando satisfacer esa necesidad propia de ser aceptado, reconocido, amado. Si de niño esa necesidad fue cubierta por completo, se desarrolla un adulto sano, que se sabe valorado y confiado en si mismo, capaz de hacerle frente a la vida.

Aunque de esto se habla mucho, es indiscutible que el papel de la familia en la actual sociedad ha sido subestimado. Me detengo aquí por los niños. Son ellos finalmente los más afectados por el afán de prestigio de los padres en sus trabajos, por el deseo de reconocimiento a través de lo material, o todo aquello que se reconoce como meritorio.

Una sociedad que busca y busca y un esquema que luego se sigue repitiendo en la siguiente generación… Se olvida el esfuerzo callado y no reconocido, las manos anónimas que trabajan sin afán. El regazo que carga el niño dejado a su cuidado. Y con ello se olvida que la modestia protege y levanta más vidas que la más ruidosa ostentación.
¿Adonde quedaron los cantos de nana…? ¿El tiempo compartido…? es ese el que recordara el niño más que el juguete de plástico… el videojuego…

Cuando se crea el vacío no tarda en llegar el sinsentido… y el buscar y buscar sin hallar… es la búsqueda del alquimista de Paulo Coelho, que termina descubriendo que lo buscado ya lo poseía, pero, ¿quien nos ayuda a descubrir que todo lo que nos llena yace adentro? Creo sinceramente que nuestros primeros padres, luego algún maestro… Una vez hallado ese algo no hay el afán por buscarlo fuera, ni la exigencia quizá absurda hacia otros.

Creo que el principal obstáculo es reconocer que somos nosotros los únicos responsables de nuestra felicidad, de gerenciar nuestra vida, de ser felices, pero no a través de una felicidad que se trata de forjar a través de elementos o circunstancias externas que a la final no solo no podemos muchas veces controlar, sino que realmente es una carga grande el tratar de hacer a otros responsables de nuestra dicha, sino que a la vez nos eximimos de nuestra propia responsabilidad.

Ser feliz es quizá lo más atractivo que miramos en otros y que deseamos para nosotros, pero no se halla en el modo egoísta de ir satisfaciendo nuestros propios deseos sino más propiamente en ir forjando en nosotros un carácter que mejore nuestro propio auto-concepto, y pues, en la medida que ese auto-concepto sea lo más cercano a lo que realmente valoramos en un ser humano como su capacidad de grandeza, de gentileza, nobleza, por ejemplo, vamos a ser más coherentes y por lo tanto más sanos y felices.

La felicidad no es el principio propiamente, a mi modo de ver, es más bien una consecuencia de una forma de vivir la vida, de una serie de elemento que se cultivan, como paciencia, perseverancia, contentamiento aun en las carencias, mansedumbre, humildad. El hecho de saber que eres valioso, y que cualquiera puede hacer lo que haces, pero nadie lo hará como lo haces tu.

Si de niños no recibimos esa aceptación sin reservas, esa confirmación del propio valor, aun de adultos podemos encontrarla y sabernos merecedores por el simple hecho de existir, de respirar, esto es quizás de las cosas más difíciles de aprender, y también de transmitir a otra persona, encontrar el propio valor, pero creo que si tratamos de alimentar nuestro ser con las verdades fundamentales, escuchando nuestra conciencia y caminando conforme a ella, a la verdad, a la bondad, la satisfacción siempre llegará si confiamos en que todo lo que sembramos luego cosechamos, no por el vacío interés de recibir, sino de sentirnos satisfechos de actuar de manera coherente.

Como decía unas lineas atrás, la modestia, la sencillez, tienen un valor que no se nota y es que descubre lo esencial de todas las cosas… incluso de nosotros mismos, cuando nos despojamos de todo lo que nos cubre solo quedamos nosotros, una energía que brilla y una luz que es vida.

Ojala pudiéramos todos los que tenemos niños, hijos, sobrinos, y aun vecinos, ser una influencia positiva en sus vidas, que los levantemos y les permitamos encender en ellos esa chispa de vida que les permitirá ser felices y plenos, saber, que son seres valiosos.

Somos sin duda ejemplo de muchos, testimonios andantes de vida, de caídas y vueltas a levantar, de seguir y de andar.

Para mí creo que lo más hermoso es cuando descubres que tu vida no es solo tuya, es también de aquellos que de alguna manera te siguen, te miran, te esperan, aun sin saberlo hay muchos que ríen cuando ríes tu, y lloran, cuando lloras… a veces se nos olvida que somos una influencia poderosa en nuestro entorno, sin hacer bulla, sin que podamos notarlo… por ello vale la pena ser una llama que abriga… un árbol que cobija…

Flori *)

Samán o árbol de lluvia by Flori

¿Me veo bonito…?

Tengo recuerdos en mi memoria que permanecen como instantes que me marcaron de una u otra forma, momentos vividos que llegaron a mi corazón.

Recuerdo cuando me fui de mi casa a estudiar en la universidad, estuve viviendo con unas tías, hermanas de mi abuela, señoras estrictas, que a su vez compartían la casa con otra sobrina, prima segunda mía. Era una casa colonial, con un patio trasero amplio lleno de arboles frutales, me gustaba ir allí a leer o para estar simplemente.

Victor era en aquel tiempo un niñito de cuatro años, mi primo segundo o tercero, demasiado hiperactivo, así que siempre estaba en movimiento, haciendo travesuras y enloqueciendo a su mamá, quien le gritaba constantemente.

Cuando llegue allí fui para el una atracción, una chica nueva que jugaba con el, lo escuchaba y le hablaba. El brincaba por todos lados sin cansarse y sin detenerse. Cuando me sentaba en algún lugar el se acercaba, y empezaba a contarme cosas, a enseñarme lo que sabia hacer, y a hacer muchas preguntas. Cuando me iba a la mesa a estudiar o escribir el me observaba,  le encantaba que le prestara unos marcadores de colores que usaba.

En la noche su mamá lo llevaba a su habitación, donde dormía y era que por fin descansaba.

Una de las cosas que hablaba con él era sobre el baño, el cual no le gustaba para nada. Yo le decía, -pero mira, cuando te bañas y te arreglas te ves bien, bonito, obedece a tu mami-.  El salia corriendo y su mamá lo perseguía por toda la casa con gritos y escándalos.  Pensaba, -vaya!, cuanto esfuerzo simplemente para hacer que se bañe- en ese entonces no tenia idea del trabajo que implica educar a un niño.

Estaba dedicada a lo mío, estudiar, así que lo dejaba tranquilo, él se empeñaba en que saliera con el y su mamá, la cual poco a poco se fue alejando de mi en el trato al ver que pasaba mucho tiempo en la universidad.

Lo que más recuerdo fue un día que llegue y lo encontré saltando en mi cama con los pies llenos de barro… había estado jugando en el patio encharcado por la lluvia, y luego estuvo saltando en la cama… recuerdo que lo vi, su mamá también, por lo que le dio una paliza.  Así que me fui al patio sin poder decir nada… con un libro, indignada por la actitud del niño, y más aún por la reacción de su mamá… porque no hablar? Porque los golpes si ya bastante había comprobado que no funcionaban?

Me senté en un tronco a leer, en esa época estaba leyendo “Crimen y castigo” de Dostoyevski. Me sentía molesta, contrariada, quizá hasta decepcionada…

Estaba en lo profundo de aquel patio con el cielo cubierto por un gran árbol… Llevaba más de una hora leyendo cuando siento aquella sensación de cuando alguien te esta observando, levanto la mirada y era Victor, me lo quedo viendo, y esta limpio, recién bañado, acicalado, me mira con sus grandes ojos, eran unos ojos negros, brillantes, y me dice con su tierna voz: -¿Me veo bonito?-, en ese instante no se como explicar lo que sentí, las lágrimas se me vinieron a los ojos, el encendió una luz en mi oscuridad,  se acerco mostrando que había escuchado atentamente todas las veces que le había pedido que se arreglara y estuviera limpio como un niño bueno… Sentí deseos de darle un poco de lo que él, en breves segundos me había dado,  más que limpio él,  puro su corazón…  Lo mire y le dije, Sí! te ves bonito! – me había dejado sin palabras…

Creo que empecé a mirarlo con más amor desde ese día, a comprender que verdaderamente es puro el corazón de un niño.  Reafirme que para ellos no hacen falta los gritos ni los golpes…, que una mirada, una palabra, bastan, para ese ser que esta estrenando la vida, absorbiendo todo lo que percibe…

Y que muchas veces son ellos, los niños, los que se acercan y en breves segundos nos dan más de lo que nosotros imaginamos que alguien nos pueda dar…

Flori *)

Foto by Flori

 

Polvo de estrellas, en Navidad.

Cada vez que en el mundo nacía un niño los ángeles cantaban, le coronaban como príncipe y le regalaban una hermosa estrella que nunca se apagaba. Una que por él emitía su brillo, para que al mirarla recordara de donde vino…

Sin embargo al pasar el tiempo los ángeles se dieron cuenta que los niños al crecer olvidaban mirar su estrella. Se preocuparon y trataron de enmendar este problema.

Era inútil, al llegar a cierta edad, los niños simplemente olvidaban…!

Entonces hablaron con el Dios del cielo, el Creador de las estrellas, para solventar éste problema. Así Él decidió enviar a nacer a un niño muy especial, uno que no olvidara nunca su origen…

Desde entonces cada año las personas recuerdan al niño que nació en un pesebre, aquel que los pastores adoraron, y por el cual los ángeles arriba entonaron sus más sublimes cantos…

Aquel que se paseo por la tierra como un príncipe, sin buscar más tesoros en ella de los que ya tenía en el cielo…

Foto by observatorio.info

Así los ángeles siguen entonando arriba sus cantos celestiales,  tienen la tarea durante navidad de verter el polvo que las estrellas como pétalos desprenden… Quieren que toque a todos los seres humanos, para que recuerden mirar a lo alto y hacer como aquel niño que siempre supo cual era su esencia…

Flori *)


“Abrazaos oh millones de criaturas!
Este beso una al mundo entero!
Hermanos – sobre la bóveda estrellada
Debe habitar un Padre amoroso.
No postráis oh millones de criaturas?
¿No presientes oh mundo a tu Creador?
Buscalo sobre la bóveda celeste,
Sobre las estrellas, ha de habitar.”

 Friedrich Schiller

Pd: Agradezco a Stella quien me ayudo a editar el cuento.

¡Que la dicha y el amor llene sus hogares, y sus corazones siempre…!

¡Feliz Navidad!

Por los niños…

Los niños son ciertamente una bendición, reconozco que muy poco sabía del amor antes de ser madre, salvo por el recibido en mi hogar, no sabia como sería amar.

Yo pensaba que el amor era aquel sentimiento romántico a partir del cual sentía sensaciones intensas y que ese era el amor, mas solo un tipo de amor. Solía escuchar aquella frase: “el amor más grande es el de una madre…”, quedando suspendida en el aire para mí.

Más tarde en mi vida cuando tuve a mi hijo, fue que empecé a comprender, y a sentir como dentro de mi se agitaba un mar de emociones, cuando el niño se enfermaba y no quería comer, o cada vez que alguien se acercaba amenazante, me sentía la mujer más fuerte del mundo,  para buscar la solución, para cuidarlo a él, y no porque fuera fuerte, sino porque me lo inventaba así, o quizá eso hace la naturaleza…

Es increíble, pero los cambios que ocurren a nivel biológico en la mujer durante el embarazo la capacitan para tener más fuerza, más sensibilidad y también más empuje que antes, al menos, durante esta etapa…

Los momentos en mi vida en los cuales sentí querer tirar la toalla en el sentido de seguir buscando mejorar mi manera de ser, de actuar, buscando que las cosas mejoraran; se fueron disipando… Cuando te levantas y ves que un rostro juguetón te esta mirando, sonriente, esperando que lo abraces, cualquier pena o peso pierde el poder de derrumbarte, se vuelve nada…, y entonces comprendes que puedes hacer un mundo mejor para él.

Cualquier problema se hace pequeño…, o lo haces pequeño cuando de ti depende.

Empiezas a verte a través de unos ojos transparentes que como el agua te reflejan, más claro o más oscuro… es una mirada que se torna luminosa o triste… y que tu quisieras que siempre brillara… y por ello te conviertes en artista del amor…

Ya no más palabras feas, o de derrota, ya no más peleas, o contradicciones, y cuando ocurren, tratas de solventarlas…

Y cuando sinceramente la humanidad te alcanza, pues es inevitable, te quedan las palabras, la sonrisa ofrecida, la disculpa, el perdón, y el volver siempre, a comenzar mañana…

Hoy se que amar es aquello que continuas haciendo día tras día para que una sonrisa sincera, autentica, brille, para que la tristeza encuentre una vía por donde salir…, para que el conocimiento sea superado por la compasión, para que el saber eleve el alma y no la derrumbe…

Amor es cuando sigues adelante cual líder fuerte sorteando el camino, abriendo vías, y dejando espacios para que quien esta a tu cuidado en algún momento tome su propio camino… pero trataras de que no se derrumbe mientras este contigo… eso es el amor, por los niños…

Flori *)

Foto by Flori

Resultados y procesos

Vivimos en una época en la que importan mucho los resultados, llegar a la meta, el premio obtenido, lo inmediato. Época de obtener más por el menor precio, de ganar más con el menor esfuerzo, del resultado sobre valorado.

En las escuelas se educan niños para obtener literales “A, B, C…, o un numero que califique su desempeño en una prueba de un día que debe medir el resultado.  Llevado al extremo es lo que conduce a algunos chicos a estresarse demasiado por las pruebas de fin de curso. Y me pregunto, ¿qué ha pasado con el proceso?, se le ha restado tanta importancia que se descuida y se desvaloriza. Por lo cual entonces, los chicos no se esfuerzan mucho tampoco.

Puedo observar esto en muchos ámbitos, las personas van a los lugares para obtener resultados, y no es que no tengan razón, el resultado es lo que mide el esfuerzo, pero cuando se desvirtúa el proceso se puede incurrir en todo tipo de errores.

En la piscina donde llevo a mi hijo a nadar he observado a padres muy preocupados porque sus hijos aun no aprenden otros estilos además del libre con la rapidez que ellos quisieran, e incluso los escucho decir: “si no mejoras te voy a retirar, no voy a estar en esto perdiendo el tiempo si no avanzas…” y yo me pregunto, ¿acaso no valoran el tiempo que el niño o niña invierte cada día al hacer los ejercicios, al nadar, no saben que con solo practicar el estilo libre ya están contribuyendo a su desarrollo, el simple hecho de realizar una actividad física ayuda a los niños a mantenerse saludables. ¿Cuándo fue que se empezó a valorar tanto el resultado, produciendo frustración en los niños por no permitirles que puedan aprender y avanzar a su ritmo?

Es como cuando se lee un libro, y se dice: “ya lo termine”, y bueno, qué te quedo? lo mejor de leer un libro, no es el momento en que estas disfrutando de su lectura?

Cuando estudiaba me sentía muy contrariada cuando algunos profesores pasaban los temas rápidamente sin profundizar, sin detenerse, quedándose solo en la superficie y obteniendo resultados rutinarios. Es la cultura de la inmediatez que no permite ahondar ni crear intereses profundos.

Hace mucho me di cuenta que los que logran llegar a algún lado son aquellos que perseveran, profundizan y le dan tiempo al tiempo para llegar al ritmo que puedan llegar…, la rapidez trae resultados igualmente poco valorados. Mientras más rápido obtienes algo, menos lo valoras, la cuesta arriba es la que permite vivir no solo la llegada, sino también ese proceso muchas veces despreciado.

Si a nuestros niños se les enseñara a valorar cada día, cada actividad como importante por si misma, sin la ambición desmedida por la recompensa, ellos sería más felices.

Mi madre me decía cuando niña: “hija, no te afanes tanto, da lo mejor de ti, has lo mejor que puedas, ya después se verá…

Si se valorara más el proceso, el camino, cada recodo, parada, cada momento, casi sin darnos cuenta, llegaríamos a metas extraordinarias.

Flori *)

Foto by Flori

 

La Bella y la Bestia

Un musical llevado al escenario por las maestras y los niños, como proyecto de fin de año escolar, tratando de resaltar el valor de la belleza interior, un valor que se nutre de muchos otros: tolerancia, paciencia, convivencia, respeto, aprecio…

Con mucha dedicación ensayaron varias veces, para brindar sus actuaciones con toda la magia propia de los niños.

Los más pequeños, algunos nerviosos,

Foto by Flori

Otros con mucha naturalidad…

Foto by Flori

y desparpajo…, disfrutaron su papel…

Foto by Flori

Para concluir…., dice la abuela al nieto: “-Debajo de la bestia vivía un príncipe con un buen corazón, que la bella descubrió…

Foto by Flori

“Debes aprender
dice la canción
que antes de juzgar
tienes que llegar hasta el corazón

Cierto como el sol
que nos da calor
no hay mayor verdad
la belleza esta en el interior” (letra de la canción La bella y la bestia)

Y por supuesto también disfrute mirando este precioso musical, hecho con mucho amor y dedicación, del cual me traje tan solo una muestra.

Flori *)

Miguel… lograste tu meta.

Tengo un hijo, a quien le gustan los deportes, el fútbol, la natación, el atletismo. Cuando surge la ocasión lo llevo a las carreras que se organizan para niños de su edad, y el con alegría participa. El sábado, nos fuimos temprano toda la familia a un evento infantil, fue allí que conocimos a Miguel.

Su mamá, una mujer joven, con ánimos, se acerco a preguntarme acerca del lugar, pues era la primera vez que asistía. Me preguntó si conocía a J.R, un entrenador que vio correr a su niño en Chacao, y lo invito a participar; le dije que sí.

Y así fuimos conversando, mientras el niño caminaba observe que tenía algunos problemas motores… Seguimos caminando hasta llegar al campo, donde nos separamos para buscar los números que los niños usarían en las franelas.

Luego las carreras empezaron a realizarse sucesivamente, y así fueron llegando los primeros, los segundos, los restantes de cada categoría.

Cuando le toco correr a Miguel lo vi llegar sin dificultad.

Pasado un rato volví a ver a la señora en medio de la gente que caminaba de un lugar a otro.

Ella se acerco y me pregunto, cómo le había ido a mi hijo, le respondí que bien, y le pregunte como le había ido al suyo, y me contesto: -Llego de último, pero eso no importa, estaba muy contento, me dijo: ¡mamá llegue!, y a mi se me salieron las lágrimas… los doctores me dijeron hace tiempo que el no caminaría, y hoy, pudo llegar…-

Esto me lo decía con alegría, tanta, que me conmovió… le pregunte si podía tomarle una foto a Miguel, ella me dijo que sí; e intercambiamos teléfonos para avisarnos acerca de futuras carreras…

Lo que para muchos era un evento más, una carrera más, para Miguel era un logro extraordinario… La felicidad de su mamá, de él, era la de quienes han logrado algo grande.

Me quede mirando a mi hijo y lo abrace con fuerzas… Que grandes regalos tenemos y disfrutamos en medio de la cotidianidad, el solo hecho de caminar, de correr, puede ser un milagro… es un milagro… lo recordé ese día por Miguel, sobre todo por la alegría suya y de su mamá.

Gracias Miguel, por tu alegría, lograste tu meta!

Flori *)

Foto by Flori

 

Carrera de Chacao, Santa Cruz de Mayo 2011

A ellos les gusta correr todos los días. A diferencia de los adultos lo hacen naturalmente, casi sin esfuerzo. Son niños y niñas que han logrado canalizar en el deporte una energía que se convierte en cualidad, otros han encontrado en el deporte una manera de pasar el tiempo, y todos lo disfrutan simplemente, y esta es la única condición para que ellos se mantengan corriendo: Disfrutar.

Fue así como el domingo 12 de Junio nos encontramos en una calle del Municipio Chacao, en Caracas, para la carrera de Santa Cruz de Mayo; un momento esperado por los niños para correr. En ese día van muchos fotógrafos de diferentes revistas y periódicos y ayer especialmente estaban varios canales de televisión transmitiendo el evento. Y junto a las vayas las persona animando a los niños.

Foto by Flori

Ese día ellos son los protagonistas, en una gran fiesta, y no importa el lugar en que lleguen, porque lo importante es estar allí. Al terminar la carrera reciben sus medallas de participación, son abrazados por sus familiares y felicitados.

De esta carrera me encanta ver la sonrisa en cada niño, cuando al pasar por el lado le digo: ¡Vamos tu puedes!, y como de repente empiezan a correr con más animo y alegría. Así como la nobleza de ellos al detenerse a ayudar alguno que se cae… Especialmente me gusta ver aquellos que luego de caerse se sacuden las rodillas y siguen corriendo.

Foto by Flori
Foto by Flori

Conozco niños que corren con su espíritu, todo lo dejan en la pista… no se quedan con nada…

Foto by Flori

Cada día uno aprende tanto de ellos, ¡Aman lo que hacen!. El día que no quieren no corren, así como otros días dan todo lo que tienen dentro de si.

Mis felicitaciones, ¡Todos son ganadores!

Flori *)

Foto by Flori