Pequeñas maravillas

Creo que dejamos tanto de creer en las pequeñas maravillas… bendiciones diría yo… esas sorpresas que te tiene la vida en los recodos, aquello que no planeaste pero que te sucede y te ilumina de una manera tan especial.
En un mundo donde todo parece dicho no se nos habla de esos pequeños instantes que nos cambian la vida.
La familia nace muchas veces de manera inesperada, y quizá ese sea el vinculo más amenazado en este mundo, el que comienza de forma inesperada. Ojala los padres pudieran sentir ese pulso de vida en el corazón antes de pensar, digo, los que puedan tener esta duda. Y querer dar la espalda.
Igual la que comienza de forma planeada.
La duda, el temor, solo pueden disiparse con claridad, con transparencia. Buscando el bien superior siempre para los más pequeños, los niños. Son ellos los que llevaran adelante el futuro y los que algún día nos dirán las palabras que hagan falta… para seguir…
La familia es el lugar más intimo y más autentico donde aprendemos a conocernos, a amarnos. Es el ambiente idóneo donde reconocemos que necesitamos recibir y dar apoyo. Necesitamos reconciliarnos, y a pesar de las tristezas o los errores encontramos la fuerza para seguir adelante.
El puntos es que no todo se vislumbra como parece, como vemos por el mundo, pues dentro de la familia ocurren casi milagros, son esos pequeños instantes que al final duran más…

Flori *)

Construyendo palabras…

A veces como en una película puedo parar el tiempo, detener el movimiento de los vehículos que circulan por la calle, la gente que camina, y mirar, quedarme observando por un instante… el breve momento que pasa…

Ese momento, el único del cual soy dueña…

Imagino que existo sin pasado, sin memoria, sin noción de recuerdos.

Y voy construyendo palabras que ocupan mi mente, melodías de una canción que hace el tiempo vibrar y pintar de colores el blanco y el negro…

Voy construyendo la palabra que no escuche, aquella que me quede esperando una tarde en la que el tiempo no ceso de pasar… Aquella que aunque no fue para mi puedo hacerla mía al darla a otro que también la espera hoy como yo… ayer…

Las palabras mejores son las que surgen en el silencio… acciones que son respaldadas por los pensamientos…

A veces hay más acción en callar,  en desviar el curso de un agua que se derrama queriendo perderse…

Hay acción en un silencio que va procurando escuchar… para poder mirar sin el velo del pasado y desnudar los objetos y las personas de ese cariz que atenúa su brillo…

Voy construyendo aquellas palabras de amor que dicen: te escucho, en este momento soy toda tuya… te miro, en este momento, te miro… en este momento, no transcurre el tiempo…

Flori *)

Foto by Flori

Al correr…

Hay un lugar al que puedo ir en ocasiones a caminar o correr, hasta ahora es un solo lugar a donde acudo, un campo cubierto de grama, con caminos de tierra, rodeado por montañas que se elevan hacia el horizonte.  Sin embargo para mi son muchos lugares, los arboles que hace meses eran amarillos y rojizos, en esta época están verdes. Las flores que van quedando cambian sus tonalidades. La hiedra que estuvo ausente durante la sequía cubre la tela metálica llegando casi hasta el cielo. La tierra mojada parece tomar un color más vivo.

Antes iba solo a contemplar el lugar, solía llevar un libro que no lograba leer pues me quedaba mirando hacia las montañas y mi mente se que daba abstraída escuchando el silencio… Era difícil leer mientras afuera la naturaleza invitaba a tan solo sentirla, contemplarla…

Con el pasar de los días, me anime a rondar por allí, como quien va vagando, observando…

Luego un día me anime a subir la montaña, después empecé a correr.

Cada vez que corría sentía que atrapaba el tiempo, se detenía, y era como si lo atravesara; al mirar arriba los pájaros volar, ir y venir, solos o en grupos, a veces en parejas, sentía palpitar mi corazón y me daba cuenta: esto es la vida, un momento que se detiene y se queda…

Al correr me siento parte del espacio, del tiempo, de una manera especial, el cansancio no existe, el esfuerzo reanima la vida, mi vida… Los pensamientos vienen y van, son compañeros que tan solo pueden decir: Mira, respira…, siente el palpitar, el sol que abraza, el calor que desde dentro aparece…, la brisa refrescando, acompañando, la montaña inquebrantable, belleza que también palpita y respira…, la vida que viene y va…, permanente, pasajera. Ideas que permanecen y se mudan como el viento que roza el cuerpo al correr, al pasar. Qué queda, sino los momentos…, al correr se detienen, únicos, irrepetibles…

Flori *)

Foto by Flori

 

Instantes que definen vidas

Foto by Flori

El tiempo corre continuamente en una eternidad, definida para nosotros, seres mortales, o inmortales cuando el tiempo deja de limitarnos.

En la rutina que se nos presenta a diario nos cruzamos al caminar con muchos seres para los cuales existe la palabra exacta, la acción requerida, esa que puede convertir un día rutinario en un día especial.

Momentos en los cuales una expresión tiene toda la fuerza para quedarse y calar…  son instantes cruciales que llegan y de la misma manera se desvanecen. ¿Quien los puede notar?

¿Cuando se junta lo importante con lo urgente?

¿Que es lo importante?

¿Cuando urge lo importante?

En nuestros tiempos la soledad nos puede consumir como el frío, sobre todo ese frío de la indiferencia. El problema es cuando se cuela en nuestra vida y dejamos de notar lo que nos rodea. Hechos que ocurren a nuestro lado y hacemos como si no miráramos… A veces son más sutiles; solo se notan si eres capaz de interpretar lo que miras, o si tan solo miras o escuchas, y notas la importancia de lo que sucede porque algo dentro de ti enciende una alarma.

Otros eventos son menos concretos pero igual de importantes, como la oportunidad de nutrir el alma de un niño, cuando respondes esa pregunta… es salvar la vida del hombre, de aquel desconocido que hoy no encuentra motivos para seguir.

Existen momentos cruciales. Ahora mismo, que pueden pasar desapercibidos cuando dejamos de pensar que todo lo que hacemos o dejamos de hacer tiene una repercusión alrededor. Pasan desapercibidos, cuando dejamos simplemente de pensar…

Ese momento se presenta cuando el día clama por una acción o una palabra, cuando alguien calladamente pide, o no pide; pero tu estas allí para hacer o decir lo que hace falta.

Flori *)

Vivir en él…

Foto by Flori

Me sobrecoge el amor, como la inmensidad del mar.

El amor es tan real, tan grande, que solo podemos intentar soñar, vivir, diluirnos en el, más que contenerlo en nosotros.

Y si es tan grande el amor y tan pequeña soy, sé que podrá envolverme, que podré encontrarlo tan solo cerrando los ojos, sintiendo sus pálpitos, que son tan callados pero constantes…

Solo el amor renueva a cada instante la vida, le da fuerzas a cada latido del corazón haciéndolo sonar más alto, también le regala voluntad al querer para desear, para anhelar, nos convierte en creadores de sueños alados…

El amor hace que podamos, de repente de la nada… lo imposible.

Por amor es fuerte el más débil… enloquece el más cuerdo, se cuestiona el razonable, y se quebranta el más duro… por él surgen sonrisas sin motivos, se suavizan los ceños fruncidos, se derriba toda pared, se abre toda cerradura.  Por amor nos despertamos para mirar la belleza que nos rodea en toda la creación, de la cual también somos parte, y latimos a una con ella.

Vivir en él… es lo más misericordioso que podemos hacer por nosotros mismos.

¿Quieres hallarlo?, solo cierra tus ojos y siente sus pálpitos…

Flori *)

 

De corazón a corazón

Desde que somos concebidos, empezamos a percibir lo externo, a mirar, escuchar, sentir…

Lo que captamos puede tocarnos adentro, aun desde lejos.

Al oír absorbemos vibraciones que se dan a nuestro lado, también por ello comprendemos.

Los aromas pueden embelesarnos, tranquilizarnos, o emocionarnos…

Y sí, puede ser que lleguemos a saber el porqué, el cómo, de lo que nos rodea…

Llegamos a entender como es que podemos impulsarnos,

cómo ir allá a las cumbres,

cómo amar al que esta a nuestro lado…

Descubrimos cómo andar, manejar, nadar, jugar, bailar, volar…

y también porque el mundo suele girar al revés, porque la alegría, el dolor…

Desciframos cómo hacer para cambiar el sentido del camino por el que andamos…

Pero aún así vamos en busca del amigo que nos diga: ¿cómo hacer?

Sucede que solo queremos expresar aquello que de alguna manera quedo atravesado sin poder salir.

Sucede que escuchamos otra vez lo que ya conocemos, o creíamos conocer?, tal vez…

Y en este mundo de ciencias llegamos a darnos cuenta, que conocer, a veces, no basta…

Porque sí, creemos tanto en las palabras, ellas pueden tanto y tanto, pero…

El niño que vive adentro más que palabras entiende de sonrisas, besos, abrazos…

Un lenguaje a veces olvidado…

Quizá creerás que abrazar es solo estrechar entre los brazos… pero un día sabrás que también es dar calor de corazón a corazón…

A veces solo necesitamos un abrazo, para sentir que el mundo es un lugar amable, bueno, que todo esta bien…

Sucede que en algunos momentos necesitaremos sentir el calor de ese amigo que nos recibe en un abrazo, que es capaz, más que mil explicaciones, de consolarnos…

Yo Soy como una madre que consuela tus temores (Isaías 66:12,13)

Y tiernamente seca todas tus lágrimas (Apocalipsis 7:17)

(Las citas basadas en la Biblia son tomadas del libro “¿Cómo es Dios?” de Kathleen Long Bostrom)
 

Flori *)

Delirio

Un delirio llevo por dentro, ¿será que deliramos sin saber el porqué?, ¿cómo saber que no deliras?, ¿acaso sabe el loco de su locura?.  Si estas demasiado cuerdo…  ¿será que te arrebato la tierra de los cielos?

Siento algo adentro que se apura a salir, una energía que toma la forma que quiere a su antojo, no puede salir si siente que la miran, no puede ser ella misma, necesita libertad para manifestarse tal cual, necesita creer que nadie la mira. Solo así puede fluir, como cuando bailas sin que nadie te observe, para ti solo, por el simple hecho de disfrutar la música.

Es una melodía que puedo escuchar, solo por momentos, a veces viene y se escapa, trato de retenerla, mas se niega si la busco, debo dejar que se desplace como el pajarillo que vuela libre a mi alrededor cuando estoy en completo silencio.  El total silencio provoca que esa tonada se eleve de una manera que puedo contenerla, palparla, y  hasta mirarla. Cuando me quedo el tiempo suficiente puedo moverme de tal manera que me confundo con ella, luego no se espanta, no se esfuma, siento que somos lo mismo. Me abraza, disuelve el frío, dispersa las sombras y se impone por completo, ya no soy yo, es la melodía que rige el universo quien predomina, tomando cada segundo. El tiempo desaparece, el pasado y futuro no existen, solo una idea, un pensamiento, un sentimiento, un deseo que se realiza tan solo pensándose.

Lo que miro alrededor es una ilusión mostrándome, lo que llevo dentro; una ilusión sincronizada con la melodía del universo…

Cuando nos atrevemos a romper los esquemas observando algo distinto a lo que ven nuestros ojos, nos llaman locos. Si crees demasiado, dicen: ten cuidado; pero pienso, ¿cuidado de que?, si creer es lo único que podemos hacer, de hecho es lo único que hacemos, el mundo que se vislumbra no es real, nada real existe como tal, solo el sueño de lo que creemos mirar.  Por eso aquel que puede soñar más de lo que puede ver, vive más ampliamente, sin fronteras, sin límites, al menos se atreve a romper los esquemas.  Existe una gran ironía pues el mundo invisible es más grande de lo que creemos, y suele restarsele importancia porque no se puede observar o palpar con los sentidos. Quizás podemos palparlo de otra manera. Nosotros somos parte de ese mundo invisible, el infinito esta grabado en nuestros corazones, y como una certeza lo presentimos.

Hay quien es feliz mirando el pasto, tan solo mirando una flor, otro sueña con tocar las estrellas, ambos sienten sensaciones vivas, ilusiones que le permiten conectarse a la energía de la vida, ambos viven su realidad, soñada…  Nos mintieron cuando nos dijeron que la realidad y los sueños pueden alguna vez tocarse, porque no solo se tocan sino que ambos son lo mismo, están tejidos con el mismo hilo. No es casualidad que lo anhelado con pasión se viva claramente, sin razón.

¿Quién puede decir que aquel que delira esta loco?, ¿acaso no estamos todos muchas veces fuera de nosotros mismos? todos deliramos a cada instante, deliramos de miedo, mucho miedo de soñar, ¿pero porqué?.  Cada día tiene una promesa, el cielo para mirar y cada milagro de la vida que se produce en la naturaleza son sueños que se pueden tocar. Quien se atreve a soltarse, a dejar todo lo que de alguna manera lo ata y lo limita para llevar a cabo aquello para lo que fue hecho, y empieza cada día a caminar y ser la persona que quiere ser, puede llegar a sentir eso que se pierde al dejar los sueños; puede al fin encontrarse consigo mismo, y disfrutar cada momento…

Por mi parte prefiero delirar!, que me digan que he perdido el sentido, no importa, si en el trayecto del delirio, puedo tocar esos sueño, y esos sueños me dan vida, me dan alegría, me dan sobre todo el aliento para seguir adelante y no quedarme a la orilla del camino.

Para el promedio, la felicidad es una locura temporal de creernos dueños de lo que amamos. Pero el loco sabe que es dueño de todo lo que lleva adentro, por eso vive su locura!, su alma lo lleva a su antojo por caminos anhelados!… y le da el aliento tan querido para seguir caminando, sí!, para seguir caminando cuando ya otros sin sueños, se desmayaron…

Flori *)

Foto by Flori

Voy en busca

Voy en busca de una imagen, un paisaje, una flor, una piedra, una hoja, un sol, la luna… 

Voy en busca de una frase completa, llena, maravillosa, estupenda.

Voy en busca de aquello que no puedo decir porque no he visto, ni sentido.

Voy en busca de la belleza que provoca exaltación, quizá sea vanidad, quizás no…

Voy en busca, porque por momentos no encuentro lo que antes hallaba.

Voy en busca de esa capacidad de descubrir a cada instante algo nuevo.

Voy en busca de las palabras desatadas, desenlazadas, liberadas, descansadas… livianas, simples pero añoradas, anheladas.

Voy en busca, no de la comodidad; sino de la paz, esa que te eleva por encima de cualquier circunstancia, esa que te mantiene abrigado cual nido de pájaros aun en medio de las tormentas.

Voy en busca del silencio de mi mente, ese que me permite escuchar el sonido del viento al caminar, el crujir de las hojas en mis pies… ese silencio que me concede escucharte a ti…

Voy en busca de una sonrisa, esa que es compartida, esa que nace de adentro y asoma en tus ojos, en mis ojos; no importa si dura mucho, poco…

Voy en busca de ese instante que no esta planeado, ni preparado. Hay palabras, momentos que surgen cuando no se piensan.

Desde hace mucho tiempo estoy deshaciéndome de los esquemas, buscando una manera.

Voy en busca de rastros de un camino que mira hacia el horizonte, allá a lo lejos, quizás inalcanzable, pero no menos deseable.

Voy en busca de la espontaneidad.

Voy en busca de lo esencial.

Voy en busca… ¿pero que más da?; si no acierto hoy, mañana tal vez será.

Flori *)

Foto by Flori

Camino verde

Caminando por las laderas de un monte empinado, me encontré respirando un aire sin igual, a veces frío, a veces tibio.

Me refrescaba y a la vez me envolvía.  Deseaba quedarme allí, caminando, suspirando, a solas con mis pensamientos. Allí todo parece más ligero.

Y así como dicen que uno se relaciona con los lugares, me identifique con ese lugar. Creo que de alguna manera volvía en mi mente a aquellos años en los cuales nada en realidad importaba tanto, sino que me concentraba tan solo en percibir, en sentir.

Y otra vez sentía como la brisa acariciaba mis mejillas…

Y es tan fácil volver una y otra vez a ese mismo lugar, que guarde una copia en mi memoria. Una más bonita, mas verde, con el cielo más azul; donde imagino tantas hojas,  que juego a danzar junto a ellas cuando son movidas por el viento… y así con ellas voy a cualquier lugar donde quiera llevarme la brisa, y el momento.

Flori *)

Foto by Flori

 

Cuando no hay motivos…

Escribir por escribir, es como hablar por hablar,
por el simple placer de hacerlo…
hoy estoy escribiendo
sin tener de repente ninguna palabra,
quizá seria mejor el silencio,

aunque Whitman decía que el silencio es el peor de los errores
pero creo que es solo si las palabras están atravesadas en tu garganta

Me doy cuenta que en la vida se van perdiendo cosas
como la ilusión de aquella palabra que no se nos dijo,
que hacia tanta falta escucharla
aquellas palabras que nos hubieran hecho más fuertes,
más queridos,
más seguros,

o más felices…

Hay sentimientos que pasan como la marea que sube por la noche y baña la arena hasta muy adentro,
y luego por la mañana tan solo queda el rastro que nos confirma que el agua estuvo allí,

sentimientos que crecieron porque los nutrimos, y un día cualquiera al amanecer nos damos cuenta que se desvanecieron sin aviso…

o se fueron por otra causa que escapo incluso a cualquier previsión, por un capricho del corazón, y no sabemos el porque, por eso de que no llegamos a conocernos por completo nosotros mismos…

y si supiéramos por que se nos van?
por que no quieren venir cuando uno los busca?
habrá que inventarlos para ver si regresan?
para ver si al menos quisieran venir?

Me pregunto si será la tristeza una buena amiga? aquella que no te deja hacer nada… habrá que aceptarla el tiempo que se quiera quedar?,
me imagino que como todo también se irá…

y que quedará?

Hay momentos en la vida donde se vive como en un espacio atemporal,
en el que el tiempo parece congelarse
y cada día pasa casi igual,
las inquietudes se van,
las dudas se apartan,
casi nada se espera,
todo se calma en demasía…
nos quedamos como dormidos,

será que es un descanso que necesitamos sin saberlo, sin buscarlo?

un descanso para nuestras ansias, para aquellos sueños que se prolongan en el tiempo…

para que en algún momento en que nos volvamos a despertar tener las energías y las fuerzas para seguir buscando aquellas cosas de nuestra vida que creíamos perdidas ?

y poder luego hacerlas realidad para otro ser humano,

y así tener la fuerza para regalar una palabra, que puede hacer a alguien

más fuerte,
más querido,
más seguro,

o más feliz…

Flori *)