De ganancias

Hay cosas que son muy duras de oír, como por ejemplo que a tu enemigo no lo ganas cuando lo vences sino cuando lo conquistas. Hago hincapié, dije: lo ganas.
Cuando le ganas queda en él la espina del orgullo herido. Cuando lo ganas lo has sumado a tu causa.
Entonces de que sirve ganar al enemigo si no puedes sumarlo contigo, ganarle no sirve de nada, al menos en el tiempo.

De allí la sabiduría inmensa que hay en: no confrontar. Confrontar es golpearse contra una pared, nos hiere el golpe y a veces también nos destruye.
Por eso en la guerra no hay ganadores, tan solo quedan brechas abiertas, muros levantados, heridas que claman por compensación… no solo las del otro, también las nuestras.

Me sorprende la fortaleza de Gandhi, su “Alma grande” a su enemigo nunca devolvió un solo golpe. Tanto fue su grandeza que arrastro multitudes, muchos siguieron su ejemplo y ante torturas no respondían ni devolvían ni un golpe.

Así Gandhi libero a una nación completa de la esclavitud. Tan solo negándose a servir a sus opresores. Tan solo resistiendo. “Tan solo”, y en eso se va una vida entera. Siendo consecuente y soportando sabiendo que esa manera era la forma de vivir. Esa resistencia no violenta les devolvía una dignidad que la esclavitud les había arrebatado. Y los hacía más fuertes los unía en un lugar común: La libertad. Así, siendo esclavos políticamente hablando, para su conciencia ellos eran libres.

Se es grande cuando se niega la tentación de responder a un golpe. Todas esas respuestas son efímeras, son de hecho condenatorias porque nos aseguran un cobro tarde o temprano. Pero cuando se contienen, o cuando ni siquiera existe la necesidad de devolver un golpe las repercusiones son incontables. Quedamos libres de toda condena.

Cuando somos lo que nuestra conciencia profunda nos dicta somos dignos, somos libres aun cuando a nuestro alrededor nos consideren esclavos. Solo es esclavo el que no puede dominarse, el que queda sometido a la respuesta que el otro exige, ya sea un golpe, una réplica, o cualquier respuesta.
Solo es libre el que actúa como libre. Y hace todo aquello que quiere pero, y esta es la salvedad, eso que hace y que quiere: no lo condena ni en su conciencia, ni en las de otros.

Cuando se deja de escucha a un tirano, ya este no tiene poder en el que no lo escucha.
No solo hay tiranos políticos, también hay otro tipo de tiranías, el bombardeo de mensajes al que nos somete la publicidad, los estilos de educación, el romanticismo de novela, la vida perfecta, el sueño americano, cubano, o lo que sea. El niño, la mujer, el hombre perfecto; la figura ideal, el amor ideal; el poder adquisitivo, la aceptación ilimitada o búsqueda de aprobación, y así por el estilo, podría seguir sin parar.

El silencio, me quedo con el silencio que permite discernir. Escuchar. Y detener la necesidad de llenar por dentro un vacio con cosas que tal vez ocupen un espacio que no deben llenar. La conciencia. Y sabiendo que lo que cada uno necesita puede ser diferente y deber ser personal.

Mi ganancia, creo que llega cada día con un reto. Si las cosas fueran fáciles, talves no pensaría mucho, y en consecuencia no aprendería.
“Lo más hermoso nos cuesta la vida” decía Silvio Rodríguez en su canción. Tengo esta fe, en creer que todo lo que Jesús enseño fue para que hoy seamos libres, y a semejanza de él, Gandhi también paso muchas cosas, pero ellos, en una aparente pérdida constante, ganaron la vida.

Así que si es por ganar, se gana más al no responder mal…, sino al morir a ello, a esa necesidad de tener siempre la última palabra en el momento, para que así en algún momento pueda nacer por fin lo más hermoso, lo divino en nosotros, al comprender que de ganancias está lleno el cielo entero… y a veces el cielo está más cercano aquí en la tierra, para los que toman para sí estas verdades…

Flori *)

Foto tomada de  sustentator.com
Foto tomada de sustentator.com

“Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida, mientras hace daño en otro. La vida es un todo indivisible.” Mahatma Gandhi

Sueños que se acoplan

Dedicado a los estudiantes de Venezuela. A ellos, que luchan pacificamente. Y son puro corazón.

…………………………………………………………………………………………

A veces cierro los ojos,
y alcanzo a tocar el borde de una nube,
y siento el calor implacable del sol,
así como el frío de la lluvia…
y puedo hacerlo porque estoy parada sobre hombros de gigantes, como decía Einstein.
¿Sin los demás, mis antecesores, contemporáneos, soñadores, luchadores,
que sería de mí?
A veces nace un héroe, un valiente que da un salto en solitario y alcanza a mover a muchos, logra adelantarlos. Pero logra hacerlo gracias al trabajo de un conjunto.
Nuestros grandes logros son sumas, añadiduras, a veces tan solo una pincelada en la gran obra de la humanidad.
Por eso no hay logros en solitario. Cualquier triunfo solitario se lo lleva el tiempo, lo consume.
Y aun así, si hubiera triunfos individuales, aun así hay una vía más excelente, pues los sueños individuales no se comparan con la unión de muchos que se acoplan. Que juntos van labrando un camino, con todo en contra, con grillos atados a los pies, bajo el sudor, bajo el dolor de sentir que es un imposible y bajo las lagrimas de sangre que brotan de errores pasados…
Un triunfo solitario no se compara con la lucha lado a lado, aunque se vea distante la meta. El saber que no eres solo y que cuando te sincronizas ayudas a muchos a danzar en la gran obra de la vida, te hace danzar con pasión, para que de ella surja y nazca la belleza como una flor de loto. Y sabes que es una danza que se verá hasta más allá de tus fronteras. Comprendes que no es la meta lo que debes esperar sino aprender a danzar y a tomar lo que el camino te va dejando, el propio camino te va forjando.  Y comprendes lo grande que es renunciar a tus sueños personales para que otros puedan soñar. Y lo haces sin pena ni dolor pues nada se compara con un sueño inmenso, uno que te supera por lo grande por lo hermoso y que se hizo tuyo también, aunque hasta ahora lo entiendes.
Luchar para llegar a aliviar el dolor de muchos que no pueden ni siquiera expresar lo que sienten,
luchar para llenar el vacío que provoca el perder el sentido, y esa pregunta: ¿Por qué?
Son los que se unen sin pausa, diluyéndose en el anonimato, a veces con torpeza mientras tratan de sincronizarse, son ellos los que logran labrar un sendero… abrir las vías…
Y son ellos los que sueñan que habrá un día cuando no existan barreras, y el miedo, el terror, serán malos recuerdo, una pesadilla. Porque el cielo estará más cercano a la tierra y cada uno será todo lo que pueda ser.
Y es que el mundo no termina aquí en mis pies, continua …
hacia un horizonte que a lo lejos me llama,
es un coro de voces,
me hablan de la fuerza de la unión,
de lo alto y lo bello que pueden sonar cuando arropan mi voz,
cuando la hacen fuerte y la hacen llegar adonde no puedo yo sola…
Solo quisiera quedarme así,
sintiendo latir mi corazón al ritmo de un coro mayor,
uno que va creciendo y va abrazándolo todo,
tan solo con la fuerza de su sonido,
una vibración que alienta mi corazón…
y va desatando los nudos…
y va rompiendo las cadenas…

Flori *)

La fuerza de las ideas

No hay nada más poderoso que las ideas, aunque suene romántico, utópico… lo físico se acaba pero una idea, es una fuerza que queda en el aire, en el ambiente, puede arrastrar multitudes con más poder que algo físico.
Una idea puede destruir un país o puede levantarlo de las cenizas.
Una idea…
Siempre y siempre perdurarán hasta la eternidad las ideas que vibran más alto… los altos ideales: el amor, la libertad, la justicia, la misericordia, el perdón, el sacrificio del yo.  Por supuesto el sacrificio voluntario de sí mismo, no obligado por nadie, en favor de otros, para que brillen estos ideales.
No en vano vemos como más de dos mil años después Jesucristo sigue vivo y sigue atrayendo y cambiando vidas tan contundentemente. No en vano Gandhi fue y será un líder y un ejemplo a seguir. No en vano Mandela depuso la violencia a favor de la vida de su pueblo y fue capaz del sacrificio porque lo amaba.
Accionemos el corazón y dejemos que entren en el aquellas ideas que pueden revivirlo y darle fuerzas para seguir adelante, para poder luchar por una sociedad más libre, más feliz pero de verdad.
Lo que vibra alto nos estremece por dentro, nos revive, nos impulsa a la vida. Una vida que va más allá, hasta la eternidad. Nos impulsa a abrazar al que tenemos al lado, al prójimo, quién es el prójimo sino el que tenemos al lado.
El tiempo se encarga inexorablemente de mostrar la verdad.
La verdad es lo único que nos hace libres.
La verdad, es aquello que el tiempo no ha podido derribar. Todos estos ideales agarrados de la mano, inseparables. Sueños y esperanzas que pujan con dolor cada día por andar y que anhelan el derecho de existir y hacerse realidad en este mundo. Y se hacen realidad para el que se resuelve a darles cabida. Un solo toque basta para convencernos por el resto de la vida.

Flori *)

Punta del Hidalgo en Tenerife Islas Canarias by Jonathan González
Punta del Hidalgo en Tenerife Islas Canarias by Jonathan González

«Porque mis pensamientos no son los de ustedes,
ni sus caminos son los míos
—afirma el Señor—.
Mis caminos y mis pensamientos
son más altos que los de ustedes;
¡más altos que los cielos sobre la tierra!
Así como la lluvia y la nieve
descienden del cielo,
y no vuelven allá sin regar antes la tierra
y hacerla fecundar y germinar
para que dé semilla al que siembra
y pan al que come,
así es también la palabra que sale de mi boca:
No volverá a mí vacía,
sino que hará lo que yo deseo
y cumplirá con mis propósitos.
Ustedes saldrán con alegría
y serán guiados en *paz.
A su paso, las montañas y las colinas
prorrumpirán en gritos de júbilo
y aplaudirán todos los árboles del bosque.
En vez de zarzas, crecerán cipreses;
mirtos, en lugar de ortigas.
Esto le dará renombre al Señor;
será una señal que durará para siempre.»
Isaias 55:8-13

La paz… ¿A la fuerza?

La paz a ultranza es tiranía, ¿o no? Me refiero al hecho de querer mantener la paz a fuerza de golpes.

Gandhi defendía la paz, la practicaba. No sometiendo a nadie, sino practicándola él. Él mantenía su forma de pensar, de sentir, y para mantenerla fue objeto de mucho maltrato.  Sin embargo, no respondía con agresiones ni violencia.

Su lucha fue muy dura porque mantener tu forma de pensar sin doblegarte, y sin responder a ninguna agresión pone en evidencia la agresividad del otro.  Pero esto no ocurre así si se responde a la agresión con más agresión.  Este último caso es el origen de una guerra.  Yo no creo en la guerra. Como no creo en la violencia.

Amigos, creo en el derecho al libre pensamiento, eso sí.  El derecho a la vida.  El derecho a la expresión. El derecho a la manifestación, que es consecuencia de la expresión.

Sin embargo, a veces no todos piensan igual y eso es parte de la libertad.  A veces algunos lanzan una piedra.  ¿Pero eso justifica un disparo?. Claro que no.

Debería estar garantizada la vida de los chicos, de los jóvenes que en todo tiempo han sido esa caja de resonancia de un país, de una sociedad.

Ese motor que nos da fuerza para creer, cuando los vemos marchando y gritando sus dolores, sus quejas, sus sueños.  No se responde con un arma a un joven que sueña…

Se me rompe el corazón cada vez que pienso en esto.

Es cierto que la paz a ultranza es tiranía, no se puede pretender mantener la paz a la fuerza.  Y ponerse una mordaza cuando estas sangrando, o ponerle una mordaza al que esta terriblemente herido. ¿Acaso tiene lógica tiene sentido mantener la paz a la fuerza?.

No estoy hablando de salir a tirar piedras, estoy hablando que no se puede calmar al que grita a fuerza de golpes. De eso estoy hablando.

Los extremos nunca son buenos.

Tampoco se puede exigir el silencio al que quiere gritar. Esto es parte de la libertad de cada uno.

Pero si se toma ese camino y se lidera estos grupos al menos los lideres debería ser consecuentes y dar la cara.  Esto me molesta, cuando los “lideres” lanzan la piedra y luego se esconden. Me molesta tanto.

No es posible que incluso algunas señoras digan que es necesaria la violencia y algunas muertes, ¡por favor…! ¿A qué lugar tan oscuro hemos llegado?. Ningún joven, ningún ser humano debe morir por las pretensiones de otros. Cuando se está de acuerdo con la violencia ya se ha perdido todo. No hay camino posible. Lo que se logra con violencia no lo quiero. No lo quiero. Así sea la libertad.  Acaso nuestra libertad debe ser lograda por la muerte de seres humanos.  ¿Qué es esto?.

La paz a la fuerza es una mentira.

Por favor reflexionemos. Simplemente pensemos un poco.

Flori *)

En algún lugar…

Fotos by Riflessi d'acqua
Foto by Riflessi d’acqua

Imagino que debe existir en algún lugar el derecho a pensar diferente, a sentir de manera distinta la vida… A ser un perro si se es un perro, ser un gato si lo eres, o una blanca paloma.

Hay tantos colores en el arcoiris, algunos muy concretos, otros difuminados. Como existe el blanco que no es color sino luz, y el negro el cual es la ausencia de luz.

Gandhi decía “yo estoy dispuesto a pelear para que puedas dar tu opinión….” aunque no la comparta…

Que puedas hablar es lo que quiero, conocerte, saber ¿cómo eres?.

En la sociedad existe el marco de las leyes, que vienen a ser una especie de acuerdos para convivir, dentro de las leyes esta la libertad de expresar lo que piensas, el derecho a decir lo que opinas, el derecho a disentir. No tendríamos porque sentirnos agredidos cuando una persona expresa lo que piensa si tenemos en cuenta que es su derecho, como lo tenemos nosotros también. Si tenemos en cuenta que es de las pocas maneras que tenemos de conocer como es, o como siente.

Creo que se trata sobre todo de respeto, la tolerancia.

A mi todavía me falta mucho por aprender a aceptar aquellas ideas distintas a las mías, aquellas formas de sentir distintas.  Pero voy comprendiendo que somos diferentes, cada cual,  y de eso se trata la libertad.

Cada vez que “libero” a alguien dentro de mí, para que sea como es, siento que me he hecho un favor…

Flori *)

La opción más valiente

Estuve ojeando un libro bastante rato, se llamaba “Los códigos del amor”, y me llamaron la atención varias ideas, pero solo una permaneció titilando en mi mente, una que ni siquiera tuve la delicadeza de anotar, pues anote varias, pero esa no… decía algo así como: cuando observes un hecho recuerda que pertenece a un contexto más grande, a algo global, no lo mires como un hecho aislado, recuerda que pertenece a algo mayor, algo que quizá no puedas de momento comprender.

Luego han sucedido muchas cosas, muchas reacciones, hechos lamentables, y respuestas aun más duras de juzgar, ante lo cual me decía: Espera… deja ya de juzgar, recuerda las cosas no son como las ves, así aisladas, pertenecen al fluir de una serie de acontecimientos en cadena… viéndolo así, no se puede juzgar a la ligera… a nadie…

La mejor respuesta es esperar… y luego actuar, no sin pasión… no sin amor… aunque parezca fuera de lugar, sin amor nada tiene sentido. Es el amor lo que despierta la sensibilidad hacia un mundo que sufre, ante los inocentes y a veces no tan inocentes, que sufren. La piedad. Es por amor que uno puede salir a la calle y decidirse a hacer algo, quedarse de brazos cruzados cuando alrededor todo se derrumba es una opción más sencilla, pero no la más valiente.

Responder con amabilidad a la agresividad no es sencillo, pero es un acto de valentía. Seguir luchando desde la responsabilidad que nos toca y negarse a confundirse con “el sistema” requiere un esfuerzo que no es natural… Aunque todo te diga ¿para qué? si no vale la pena… ¿para qué si ya todo está viciado…?, para qué?.

Pues para encender una luz…

No hay que perder la esperanza, hay que mantener viva esa chispa de esperanza que nos hace soñar con un mundo mejor, con una escuela, un hospital, un parque, una plaza, unas calles más sanas por las cuales andar, y por las cuales si podamos dejar a los niños andar sin miedos…

Yo sueño con un mundo mejor… Y porque es casi un deber soñar, como es un deber pensar.

Muchas veces por piedad no podemos quedarnos sentados. Vamos a andar, vamos a construir y a buscar conciliar y encontrarnos en las necesidades y no tan solo quedarnos en la ambición ilimitada y egoísta que solo se da el lujo de permanecer debido a la ignorancia.

Es cierto que cuando los sistemas están tan viciados es difícil aun imaginar un cambio…

Pero si creo que es posible al menos apoyar lo que creemos nos ayudará a salir del abismo donde nos encontramos.

No considero que seamos victimas, no creo en el victimismo, pues nosotros cada día elegimos. Pero sucede que olvidamos que elegimos no solo por nosotros, también por el futuro, por los niños que tenemos confiados a nuestro cuidado. Por aquellos que aún ni siquiera han nacido… por nosotros mismos… ¿Y qué de la libertad?, esa que no solo puedes pelear y reclamar para ti, sino también para los demás?

El amor sigue siendo la única respuesta, ese amor desinteresado que solo busca el bien, lo agradable, lo perfecto, el respeto, y el levantar una sociedad más responsable.

Parece difícil, pero somos nosotros los que juntos formamos un gran bloque, somos nosotros los que juntos podemos hacer algo, y empezar a caminar sin miedos, sin penas, con la frente en alto, con la valentía de expresar lo que sentimos de verdad, con el coraje de atrevernos a soñar, y empezar a actuar, y empezar a administrar lo que nos corresponde…

Responder a los hechos con responsabilidad, responder con amabilidad… siempre será la opción más valiente.

Flori *)

Elecciones

Foto by © Stefano Pizzini
Foto by © Stefano Pizzini

La soledad me enseño a encontrarme. El silencio me permitió escuchar lo esencial, como cae una gota en un estanque…

El hambre me enseño a valorar un pedazo de pan…

Las cadenas me enseñaron a buscar.  Debe haber algo llamado libertad…

La sequía me mostró el crujir de un suelo reseco…, y el despertar de un animal sediento y hambriento…

Es en la desesperación que el alma mide su altura…, cuando se le permite descubrir que puede más y más…

Es en la debilidad donde se encuentran las fuerzas, y en la falta de aliento un corazón que se apura a latir, como diciendo mira aquí estoy…

El miedo se pierde cuando se adquieren estas fuerzas…

A veces es bueno perder las esperanzas de un rescate que viene desde afuera, para empezar a encontrar las maneras…

Porque en todo se impone nuestra voluntad, ese libre albedrío que Dios nos da…

A todos se nos da el permiso para soltar las cadenas y buscar la libertad, la felicidad…

!La felicidad!.  Transparencia…, Simplicidad de un corazón que puede dormir tranquilo, que puede ser el mismo, sin barreras, sin paredes…,  sin miedos, sin abismos.

Flori *)

Un pedacito de verdad…

Hoy me quedo todavía asombrada al escuchar como algunas personas se escandalizan por las creencias de otros, aunque parezca que estoy haciendo lo mismo, pues me asombro.

Recién leía que alguien se molestaba mucho y hasta maldecía porque todavía muchas personas creen en cierta religión (), y yo me pregunto, el mismo  derecho que tiene esa persona de creer en lo que quiere, no lo tienen las otras también? ¿entonces porqué el escándalo?

Si bien es cierto que existen los valores universales, los matices también existirán como que cada persona es un ser diferente. Incluso la verdad que yo entiendo nunca será la misma que entiende otra persona aunque estemos mirando hacia el mismo lugar. Así de distintos somos. Así como nunca podré ver tu verdad con la cabalidad con la cual la miras tu…

Con esto recuerdo aquellas palabras de Cortazar en su libro “Rayuela” cuando decía: “tan cercanos estamos y tan lejanos, nunca nuestras almas podrán verdaderamente tocarse…” (parafraseado). Por esto la fascinación tan grande que ocurre cuando dos seres logran sintonizarse en la misma frecuencia, aunque sea por momentos o segundos…

Tenemos maneras distintas de sentir la vida, ¿cómo podemos pretender imponer nuestra verdad a otros, cuando esa verdad para nosotros crece, se transforma e incluso varia?

No me parecen buenas las imposiciones de ninguna índole, uno puede, sí, compartir, o más específicamente: Mostrar lo que cree…

Uno de los mayores apóstoles en la Biblia: Pablo, era un gran retorico, y su inteligencia para transmitir una idea era que nunca detractaba las creencias de los otros, simplemente tomaba lo mejor de las personas, lo que ellas creían, e iba explicando su postura y haciendo una especie de cuadro en el cual nunca desechaba de plano las ideas de los otros, las moldeaba, las transformaba… De allí su éxito como comunicador.

Abrir la mente de otros no es tarea fácil, si queremos lograr eso, primero tenemos la gran tarea de abrir nuestra propia mente para ver lo que hay de verdad en cada persona con la cual nos encontramos.

Crecí escuchando a mi madre decir: “Cada quien tiene un pedacito de verdad”, entonces, no pretendas aplastarla, desecharla…, ¿cual es ese pedacito? no lo sabemos.

Cuando vamos a alguien no deberíamos tratar de romper esa verdad; y porque? la razón es que no sabemos hasta que punto esa creencia le anima y le sostiene, hasta que punto es su sueño, su motor.

Empecé diciendo que me asombraba, y es cierto, pero el día de hoy trato de darme cuenta que los que detractan las ideas de otros de plano, también tienen su papel dentro de la sociedad, son actores que también hacen falta, sabemos que hay cosas que se deben rechazar abiertamente cuando hacen daño, y esa también es una tarea. Sin embargo, no me refiero a esas ideas en este post, sino a los matices, a las creencias de las personas. Las creencias en cuanto a religión, tendencias políticas, y sexo, por ejemplo, tienden a ser muy definidas, y por lo regular son bases que pueden estar sosteniendo la vida de una persona. Cuando se rechaza a otro por lo que piensa actuamos con discriminación, nos cerramos, cerramos nuestra mente, y en consecuencia en el peor de los casos podemos estar destruyendo esas bases.

Entonces, si tu ves que a alguien le hace bien pensar lo que piensa, permitele  pensar lo que piensa. Si no es así, si le hace mal, destruir de plano lo que cree solo hará que te guarde rencor. Hay muchas maneras de comunicar, yo diría que es todo un arte cuando se tiene presente buscar la manera inteligente de hacer llegar un mensaje… decir lo que deseas sin dañar a otros…, puede ser que a veces trates de cortar como una espada, y otras acariciar como la brisa…

Yo creo firmemente en mi corazón que a pesar de todo la verdad, el bien, la justicia, y todo lo bueno siempre resplandecerá como una luz en el firmamento…, la mayoría de las veces sin necesidad de escándalos. Facundo Cabral decía: “El bien es mayoría, pero no se nota porque es silencioso-una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye, hay millones de caricias que construyen la vida…”

Flori *)

Foto by Flori

 

Ser…

Mirar lo que se ve,
escuchar lo que se oye,
sentir lo que se siente,
decir lo que se piensa,
ser lo que se es,
ser uno mismo…

Acercarse a la libertad…

Extender aquellas alas que yacen escondidas, agazapadas…

Deshacer las recetas que no se adaptan…
Buscar un destino caminando por nosotros mismos.

Sorprenderse de la riqueza que yace adentro, atreverse a ser autentico.

Descubrir aquella belleza propia, en el ser, la expresión, el rostro… aquel único andar, que no se repetirá jamás…

Flori *)

Foto by Flori

 

No se puede matar el espíritu…

En una exposición de carteles elaborados por Amnistía Internacional para diferentes países, me llamo la atención esta fotografía, un libro con una ventana enrejada…

Foto by Wilhelm Zimmemann, fotografo aleman nacido en 1936

Abajo de la foto decía un texto traducido del alemán: “Se pueden prohibir las palabras, pero no se puede matar el espíritu”.

Estuve así pensando en ese texto abierto… con una ventana hacia el infinito…

Las palabras por si solas son tan solo un instrumento, un producto de la civilización y gracias al cual podemos darle textura, forma y color a los pensamientos, las ideas, los sueños… La palabra no es el fin, sino el medio, el puente que permite que se exteriorice lo que yace adentro de nosotros, en este caso llamado espíritu.

La gente puede dejar de escribir, de hablar o de expresarse, pero adentro seguirá sintiendo, padeciendo…, y tarde o temprano surgirá desde adentro la expresión reprimida, buscando esa compensación que equilibre el silencio…

Flori *)