En la escuela…

Estos días me a tocado hacer tareas de la escuela, pues estoy en quinto grado de primaria…, dicen que cuando tenemos niños volvemos a cursar la escuela, todas esas veces que nos sentamos a explicar un poco de matemáticas, lenguaje, ciencias, o cuando nos toca colaborar con los proyectos, es como volver a estar en la escuela, tiene su parte interesante y bonita. Este trimestre el proyecto se trata de las tradiciones culturales, desde relatar historias familiares enriqueciéndolas con juegos y canciones, hasta investigar acerca de la cultura de los pueblos de este país, que es muy rico en tradiciones.

Y cuando se trata de investigar, o escribir, me gusta esmerarme teniendo en cuenta que mi parte es solo de colaboración, en el caso de las tareas de la escuela. Estuve dándome cuenta que en este sentido me ha ayudado mucho el blog, porque siento que tengo más ideas a la hora de ayudar al niño, y también puedo motivarlo más a el, y ayudarlo a canalizar esa creatividad tan grande que tiene…

Voy a dejar aquí una foto de un paisaje del Estado Barinas, que utilizamos para una presentación.  Barinas esta ubicado en los llanos y comparte el Parque Nacional Sierra Nevada, perteneciente a la cordillera de los Andes, con el Estado Mérida.

Flori *)

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Remedio para la tristeza

Es difícil caminar por la vida sin sentirse invadido por la tristeza que muchas veces implica andar por allí mirando, escuchando, sintiendo. La preocupación que viene por pensar si estamos haciendo las cosas bien, o aquel sentimiento de indiferencia que se recibe de una sociedad que muchas veces se torna fría y sin sentido. Ver, muchas veces duele… será porque se nos olvida que todo pasa, si somos capaces de des-centrarnos y olvidarnos de nosotros mismos por un rato, para ir a despejar los caminos…

Dale Carnegie decía que si nos ocupamos, no tendremos tiempo de preocuparnos, si al levantarnos hacemos un bien, aunque sea una pequeña acción donde nos olvidemos de nosotros para pensar en el otro, terminaremos olvidando también la preocupación, la tristeza.

Es aquel sentido que se encuentra al hacer algo por alguien…, si es por la familia a la que amamos es sentir que estamos pendientes de lo importante. Puede ser que uno se sienta bien simplemente preparando un alimento, lavando alguna ropa, acomodando la casa para que sea cómoda o funcional, dándole valor a cada espacio… Son cosas que me gusta hacer cuando estoy inquieta… Sin embargo escuchar al niño que esta en casa, escuchar sus historias, detener lo que este haciendo para escucharlo, darle esa prioridad por encima creo que puede hacer una diferencia, cuántas veces escuchar una frase puede ser tan importante como en esos momentos que parecen triviales?.

Creo que Carnegie tenia razón, una de las causas de la tristeza puede ser centrarse demasiado en uno mismo, en una sociedad donde la felicidad personal esta tan sobrevalorada… me gusta pensar o quedarme con aquel pensamiento que dice que lo importante es forjarnos un carácter, una manera de ser ecuánime, integra…, la felicidad dependerá muchas veces de una manera de ver la vida, de vivir, y no algo que viene y va…

Cuando luchamos por algo que queremos y perdemos la lucha, tendemos a creer que todo termino, que de nada sirvió, pero no es así, a nuestro alrededor hay personas que nos ven, que de alguna manera están pendientes, a ellos les vamos dejando si no el triunfo logrado, le dejamos la fuerza imprimida, las ganas de luchar, y eso es tan importante como el logro mismo… que será de nuestros hijos si no llegan a ver por lo menos el ejemplo…?

Un remedio que me sirve para la tristeza cuando me invade, es recordar que cada paso que doy me conduce por un camino que voy andando, voy dando pasos que cobran sentido, cuando simplemente: sigo…

Todo siempre nos conduce a algo…, por más pequeño que parezca el paso dado, si tan solo podemos seguir andando…, y ese algo puede ser bueno…, dependiendo de lo que creamos, es el simple placer de hacer, de Ser.

Hay unas palabras de Lao-Tsé que lo dicen así:

“Proyecta lo difícil

partiendo de donde aún es fácil.

Realiza lo grande

partiendo de donde aun es pequeño.

Todo lo difícil comienza siempre fácil.

Todo lo grande comienza siempre pequeño.

Por eso el sabio nunca hace nada grande

y realiza lo grande, sin embargo.

El árbol de ancho tronco

esta ya en el pequeño brote.

Un gran edificio

se basa en una capa de tierra.

El viaje hacia lo eterno

comienza ante tus pies.”

Lao-Tsé

Si uno puede creer que cada paso dado ayudara a que todo este mejor, y que por mas pequeño que parezca te conduce al camino en el que decidiste andar, uno puede sentir que es parte de algo más grande, de aquella fuerza que hace que crezcan las plantas, que abran  las flores, que brille el sol…, ser parte de la vida.

Hoy, sigo caminando…

 Flori *)

Foto by Flori

 

Abuelos

Viven a un ritmo distinto, separados del apuro, con todo el tiempo para pensar, tomando con calma cualquier situación; con tiempo para hablar, para responder todas y cada una de las preguntas que pudiera hacerles un nieto.

Quizá han llegado a esa etapa de la vida donde no importan mucho esos detalles que por fuera se ven y que para ellos poco dicen. Quizá ya solo le van dando valor a lo que lograron comprender que es la vida. Servir, sonreír, apreciar cada momento como si fuera el último…

Las veces que he visto personas ancianas puedo comprobar como pueden alegrarse con un gesto sencillo: escucharlos, o tomarlos en cuenta…

Recuerdo a mi bisabuela, a los noventa y tantos, se lamentaba mucho de no poder hacer las cosas como antes; me decía que ya había vivido mucho y se sentía cansada. Su hija, mi abuela, ha sido todo lo contrario, no pierde nunca la alegría y las ansias de vivir aún cuando en la actualidad cuenta con la edad de noventa y un años. El ser anciana, con una vida golpeada muchas veces por el dolor, no le ha quitado las ganas de vivir, una y otra vez ha sabido levantarse, ella tiene una energía vital  que no tiene nada que ver con la edad.

Mis padres son abuelos también, aunque todavía siguen a un ritmo acelerado. Me gustaría que estuvieran más tranquilos; me imagino que también tendrá que ver con la personalidad de cada uno. A veces los miro desde una perspectiva distinta, y observo como van cambiando los roles, por un lado son ellos quienes siempre darán los mejores consejos, las palabras más grandes de aliento; y por otro lado necesitan que se les escuche, que se les abrace, pues la soledad es una compañera constante…

Creo que los abuelos necesitan que se les considere más en esta sociedad, en las culturas ancestrales los ancianos eran considerados fuente de sabiduría, creo que aún hoy lo son, más que cualquier libro, ellos poseen la experiencia.

Es en la familia donde aprendemos el aprecio a los abuelos, a través de nuestros propios padres, por la manera que vimos que ellos trataban a los suyos… Igualmente el aprecio que le tenemos a nuestros padres será observado por nuestros hijos…
Flori *)

Foto by Flori

“Honra a tu padre y a tu madre, para que disfrutes de una larga vida en la tierra que te da el Señor tu Dios”. Exodo 20:12

 

Hijo…

Desde el mismo segundo en que fuiste concebido, empezó a latir contigo la conciencia de un sueño que empezó a hacerse realidad, tu carita, tus manos, tus ojos, tu pelo… Empezó a tomar forma un sueño… ¿qué empezó primero?: Tu corazón!, eso me dijeron. Latía con más fuerza y más rapidez que cualquier corazón adulto…, el corazón de un niño, es así…!

Pronto fuiste creciendo, rápidamente, casi sin tiempo para pensar: ¿Cómo se llamará?.

Recuerdo haberte escrito otra carta, cuando tenia cuatro meses de embarazo, te decía: “Ya me dijeron que eres un niño…” Terminaba diciendo: “…quiero que seas feliz”.

Cuando naciste estaba tan asustada, te lo confieso, te vi inmenso, tan grande… para mí… Te abrazaba, te besaba, en la noche me paraba a mirarte dormir, cuidando que a tu sueño nada lo perturbara…

Me asombraba verte, como ahora, no dejas de sorprenderme, la primera vez que sonreíste sentí que sabias que yo estaba allí; tu primera expresión, esa sonrisa que para siempre guardo en mi corazón.

Recuerdo que te decía las cosas que quería enseñarte…, muchas habrán cambiado, otras ya pasaron, algunas quizá no van contigo, otras sí, en este camino donde aún nos vamos conociendo; sin embargo, esos puntos cardinales que quiero descubras siguen allí…

Quiero que sepas que tu valor viene de lo alto, de Dios mismo, y ese sueño que eres tu, fue idea suya antes que tus ojos vieran la luz, El te soñó… Ten confianza en el propósito que tiene toda vida, en si misma, y para el universo en que se encuentra. Por lo que puedes ser autentico, aceptarte tal cual, ser libre, volar…

Hallaras alegría haciendo lo que amas, ese sentido que se encuentra en aquello para lo cual se nace.

Tus anhelos, muchos surgirán y florecerán, otros se transformaran para dar paso a otros más grandes, más nobles… 

Y nadie dijo que no debías llorar ante las contrariedades, porque lo más importante hijo, es saber que la vida es una escuela… que nos lleva de instante en instante para  forjarnos un carácter: fuerte, noble, sensible, humano…

Ten siempre esa sonrisa inocente…, ya tu eres un sueño hecho realidad.

Quiero que sepas que aun sobre las vueltas que este mundo pueda dar podrás considerarme siempre tu amiga, pues así será…

tu mamá,

Flori *)

La Espera

Foto by Flory

Un hombre llega a su casa, entra, y dice: -Buenas noches!- Sigue su paso, a medio camino se descalza, se sienta… espera un alivio, el descanso. El niño se acerca y le dice levantando la voz: -Papá!, papá!,  mira lo que aprendí!-  Y le muestra… sus ojos despiertos están como esperando la respuesta del padre, la palmada en la espalda…, el abrazo.

La madre de la cocina no sale desde hace rato, con muchos quehaceres…, espera el descanso del que la acompaña…, y espera… ya sin saber, aquellas palabras…

Flori *)

Hogar

Un núcleo
Una hoguera
El vientre que nos lleva
Brazos que sostienen
Un regazo siempre
Voces conocidas
Canciones compartidas
Alimentos, agua, vida…
Un café con leche, pan y buenos días
Ir juntos de la mano a la escuela
Un esperar para juntos regresar
La tarea practicada entre los dos
Una palabra tuya
una mueca mía
para decir: así sí, o, no, no…
Un jugar a la pelota,lanzala tu, la atajo yo
Ahora yo y luego tu.
Ver la tele, entre exclamaciones.
Preguntas que van,
respuestas que vienen.
Escuchar un cuento con muchas voces
e ir a dormir entre bendiciones.
Reír, molestarse, y volverse a contentar.
Estar cuando te llaman
no importa la causa.
Compartir el mismo asiento,
la misma casa,
subirse todos a la misma cama,
huyendo de truenos y de rayos,
creyendo que así nada podrá pasar.
Decirse todo sin miedos
y sin contusiones.
Dar todo por defender a alguno.
Un refugio,
un nido…
La protección del niño,
Lo único que alivia la soledad del anciano.
La base de todo lo que nos hace humanos.
De donde venimos…
Y si buenos frutos sembramos
a donde vamos,
adonde quiera que vayamos.

El vínculo perfecto

Desde que comenzamos nuestra existencia estamos vinculados con otras personas: nuestros padres, hermanos, la familia. Nos une la sangre implícitamente, al menos en teoría. Luego durante la vida se van estableciendo otros tipos de lazos de distintas índoles: sociales, económicos, afectivos; de todos estos nos interesan los afectivos porque al final son los que nos tocan internamente, siempre y cuando le hayamos dado la prioridad.

Así, los vínculos afectivos que establecemos pueden ser intrincados, como también pueden ser sencillos; dependiendo de nuestras expectativas, de la capacidad que tengamos de aceptarnos como somos, sin dejar de creer en nosotros y en los demás, y sin dejar de creer en la capacidad que tenemos de amar.

No es lo mismo relacionarnos con los demás sin esperar nada, pero con cierta desmotivación, dejando de creer en la buena fe; porque se pierde la alegría de compartir, de dar a manos llenas. Es diferente cuando nos relacionamos creyendo en la capacidad de amar que pueden tener los demás, aunque no lo expresen; sin dejar de creer que puedes mostrarles un amor especial, que pueda encender en sus corazones una chispa por la cual conozcan un tipo de amor benigno, que no busca lo suyo, sino que es feliz tan solo realizándose.

Como podemos entonces, relacionarnos con los demás, ¿creyendo en ellos, pero sin expectativas?… ¿suena a contradicción, verdad?; puede ser, pero hay una manera. Es a través del amor, pero no cualquier amor; sino a través del amor llamado ágape, el cual es un amor desinteresado. Cuando se dice Dios es amor, se refiere al amor ágape, y aunque no es natural en las personas, podemos llegar a vincularnos con esta clase de amor al conocer a Dios verdaderamente.

El amor ágape es el vínculo perfecto. ¿Porque?; la mayor grandeza de este amor es que produce gozo al ser, con el hecho de realizarse, así, sin más ni más. Allí esta su esencia.

Amar por amor; es amar por el anhelo de que el amor se realice plenamente. Siempre he escuchado que esto no podemos hacerlo solos, necesitamos beber de alguna fuente, pues nuestras fuerzas son limitadas. Cuando nos llenamos del amor de Dios a través de sus Palabras, a través de su Espíritu, saciamos nuestra sed interna, nos llenamos de este amor que luego brota también como una fuente para los demás… nuestra fuente es limitada, es solo un afluente de un río que necesita estar conectado al principal para poder fluir.

El amor de Dios es el vinculo perfecto, porque deja fuera todo interés ajeno al mismo amor, y como consecuencia desaparecen todos los temores.

¿Cuales son los temores que no nos permiten amar plenamente?; hay muchos: el temor de no ser reconocido, de ser desplazado, rechazado, o engañado, de que se acabe, de estar perdiendo el tiempo; y todos estos tienen un lugar común: el sufrimiento. Son temores que vienen por amores incompletos, que tratan de llenarse a través de algo más que el mismo amor.

El amor verdadero solo se llena a través de si mismo, y esta lleno en si mismo, no le falta nada; por esto puede dar y dar.

Y sí, el sufrir es una característica del amor… ¿que significa sufrir?, simplemente: padecer algo. Amar es sufrir, sufrir dolor. Amar duele, pero es un dolor que viene por desear el bien del otro. Como decía el poeta : “Y el amor se vuelve afán/ de gritarle al pordiosero:/-Quiero, y porque quiero, /quiero que nadie te quite el pan/Que nadie te quite el vino,/que no te duela en los pies/la limosna del camino/Que te alces, alzado y frío/el puño de tu derecho,/prestado en rabia a tu pecho/el amor que hay en el mío.”(Andrés Eloy Blanco)

Cuando amas estas dando todo de ti, no queda nada que no puedas dar, no te reservas nada.

Y por esto el amor es un vínculo perfecto, cuando estamos dando todo sin reservas, estamos simultáneamente llenándonos; y seguimos día a día dando y volviéndonos a llenar… solo basta recordar beber de su fuente infinita…

Flori *)

Foto by Flori

“Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto”. (Colosenses 3:14)

“El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad” (1 Corintios 13) 

“En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor” (1 Juan 4:18)

La Dedicación

Hace algún tiempo estuve aprendiendo como es el verdadero amor.  Aquel que es sinónimo de dedicación, y esmero.

En ocasiones uno suele desestimar el hecho de escribir una nota, hacer una llamada a un amigo o un familiar con el que hace tiempo no habla. Dar unas palabras de aliento a alguien que las necesita, tu sabes cuando las necesita.

Me pongo a pensar, y a observar a las personas, a mi misma. Todas las veces que se presenta la oportunidad de ofrecer una atención, un detalle. Y es en nuestro hogar, con nuestros seres más allegados que podemos o no demostrar dedicación.

Hay detalles que son tan importantes, como el saludo, cualquier saludo con un beso o sin beso, con una palmada, o sin ella, un abrazo, o no. Pero el saludar es tan importante, como el salir a recibir al que esta llegando a casa.  Despedirse es tan importante como salir a decir a despedirse, son detalles, que solo alguien dedicado brinda, puede ser que solo se den a aquellos a quienes amamos, quizá puede ser que solo ofrezcamos dedicación cuando hay amor en nuestro corazón.

Así como uno dedica tiempo a hacer un trabajo que le interesa que quede bien o bonito, así es con las personas que tenemos a nuestro lado, si le dedicamos tiempo a escucharlas, y al mismo tiempo atender a sus necesidades.

Hablo de aquellos que son nuestra pareja, nuestros hijos, o padres, hermanos, o amigos.  Es con ellos principalmente que demostramos nuestra esencia, lo que hay en nuestro corazón.

El corazón, tu corazón, puede ser un corazón dedicado. Dedicado a amar.

Las cosas materiales son reemplazables, los títulos, los estudios o conocimientos pasan, cualquier cosa pasa, solo queda lo que sembramos en el corazón de los otros.

Siempre podemos volver a empezar, empezar a ser diferentes, a hacer la diferencia cada día.

Flori *)