La depresión

“Mientras callé, se envejecieron mis huesos
En mi gemir todo el día.
Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano;
Se volvió mi verdor en sequedades de verano. Selah”
Salmo 32:3,4.

 

La depresión.

Ese oscuro abismo del cual es difícil salir, y otras rescatar a un ser querido, un familiar, un amigo.
Según Walter Riso es la tristeza más profunda.
Lo que aterra de esta condición es la sensación de no poder salir a la luz. Y por otro lado sentir el consejo y las recomendaciones como una muestra más de rechazo y de reafirmación constante de que se está “mal”.
En la actualidad esta es una condición de la cual aun se sabe poco. Pueden haber muchas causas a veces mezcladas. Así como diferentes estados de gravedad, desde la más simple que dura horas, días, o aquella que dura meses y hasta años. También varia la intensidad, y esto es algo con lo cual nos podemos confundir, pues el que mira al afectado puede creer que está tranquilo, cuando adentro hay un torbellino de emociones y dolor difícil de controlar internamente.
Lo que he aprendido hasta ahora es que con la depresión no se pueden sacar conclusiones a simple vista, ni minimizar la gravedad pues a veces es difícil determinarla.
La persona deprimida por lo general se siente confundida, y hay un sentimiento de negatividad ante el futuro.
Una cosa que es muy importante y no lo había tomado en cuenta es sobre el apoyo que se les puede dar. Y este no debe ser demasiado apresurado intentando que la persona mejore, pues es un proceso lento. Así, esas palabras tan complicadas, profundas, se vuelven oscuras para la persona que se siente triste. En su propio estado cualquier halago muy grande lo siente exagerado y hasta falso. Por eso y en esto me gustaría hacer hincapié, he aprendido que la mejor forma de ayudar es: escuchando. Pues hay una gran necesidad muchas veces de atención, y esto se puede saber cuando se expresan. A veces lo único y lo más urgente que una persona deprimida necesita es: unos oídos y un corazón dispuesto a oír, que no se escandalice…
Reafirmación es lo que necesitan en los detalles más pequeños, y no el constante reproche pues esto los hunde más y más.
A veces si la persona no mejora luego de unos días puede requerir ayuda. Y esto a veces es difícil también para el afectado reconocerlo. Entonces debe su familia cercana proveerle esa ayuda profesional, y avocarse a ello. Hay momentos cuando es necesaria la ayuda y hay que reconocer cuando esta es imprescindible, la ayuda de un profesional de la medicina.
Otra cosa que se puede hacer ante el negativismo, algunos dicen no hacerle caso, y otros dicen que no se puede seguir la corriente, creo que todo depende de lo que la persona esté diciendo y pues aquí el acompañante o los acompañantes necesitan también esa asesoría profesional.
Pero ya estos son casos más delicados.
En cuanto a la depresión más común, lo aconsejable siempre es escuchar al afectado pero claro sin llegar a caer en una relación de dependencia, lo cual no es la idea. La idea es brindar esa comprensión humana de la cual el afectado se siente necesitado.
Son alarmantes los casos de depresión infantil y juvenil, así como la que ocurre en la tercera edad. Pues estos grupos de edad son los que llegan a necesitar sentir que hacen falta para alguien, o son importantes para alguien. Cuando se pierde o no se encuentra este sentido, se puede llegar a sentir ese sentimiento de inutilidad.
Creo que la familia como grupo de identificación es muy importante. Cuando estas bases se ven afectadas o destruidas es cuando más se puede caer en la depresión. La familia es la base de la sociedad y como base está allí, y llega a pasar desapercibida su importancia como red de apoyo, y sustento, a los niños, jóvenes y también adultos, y ancianos.
Tiene que ser muy triste la situación que vive esta institución de la sociedad, su base fundamental, la familia, en la actualidad.
Y bueno, tan solo hice algunas pinceladas, el tema de la depresión es bastante complejo. Y no está mal abordarlo. Todos algunas vez hemos sentido tristeza profunda. Sobre todo en estos tiempos tan apresurados y confusos.
Rescato para concluir, que es difícil comprender la condición de la persona deprimida, creo que no se debe tomar a la ligera, si se prolonga, se necesita ayuda profesional y los que estan involucrados alrededor pueden colaborar ofreciendo simplemente escuchar, no hace falta opinar.
Es tremendo no darse cuenta como una persona pudo llegar a sentirse así y como pudimos estar al lado y no darnos cuenta. Lo que quiero dejar como reflexión es que sopesemos más los mensajes que damos a los que nos rodean, el ambiente que creamos en nuestras casas. Cómo contribuimos a que cada día alguien se sienta bien, porque tiene un bonito peinado, una bonita barba, porque sonrió, porque “está allí”, simplemente. Cada día vamos acumulando mensajes buenos, positivos, o negativos. Y dice una vieja enseñanza que por cada mensaje negativo hay que dar 17 abrazos.
Vamos a sopesar lo que decimos.
Si esto lo está leyendo alguien que se siente triste, le digo, que lo comprendo mucho, y que busque ayuda si piensa que lo necesita y no se rinda, la depresión es más común de lo que creemos. Si está leyendo esto, también podrá ver que los que estamos alrededor muchas veces queremos ayudar y a veces no sabemos cómo, pero queremos hacerlo, y también necesitamos buscar ayuda para saber como hacerlo.
En fin, no hay que dejar de buscar ayuda.
De todos modos los estados anímicos pueden cambiar y es cuestión de tiempo. Hay que saber esperar o aprender a esperar para comprender el sentido de las cosas, y para qué sirven, y comprender su propósito. Que siempre y siempre puede ser para bien si así nos lo preponemos.

Flori *)

Nota: Algunas conclusiones están basadas en el curso “Conquistando la Depresión y el Enojo” de:  bbnradio.org

El mago

Aparece el mago llenando el escenario,

echando a volar ilusiones con sus manos,

brindando emoción, asombro, sorpresa…

despertando curiosidad…

La fascinación se transmite debajo de las luces,

va quebrando la lógica como en un sueño…

No es posible -dicen muchos-.  ¿Cuál será el truco? -dicen algunos-…

Hasta que finalmente se cierra el telón…

– Vámonos pequeño, la función termino.

– Espera papá…, viste las palomas aparecer?,

viste cómo las echo a volar?.

Sabes, de grande quisiera ser como él!

-Hijo, podrás serlo, o quizá…

talvés no te has dado cuenta que para mi ya lo eres?

tu vas dibujando ilusiones, apareciendo en mí sonrisas, despertando emociones…

tu curiosidad me muestra lo que tus ojos pueden ver, y que yo no puedo…

Eres mago cada vez que brindas esas gratas sorpresas, regalos inesperados.

Pequeño, el secreto de la magia, es la ausencia de razones.

Flori *)

Revista National Geographic en español
Revista National Geographic en español
Tu foto del día | Isla Holbox, Quintana Roo. México. Por: Francisco Pérez Sevilla

Belleza y Bondad

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Foto by Flori

Belleza y bondad….

La belleza y la bondad, ¿acaso van de la mano? ¿acaso son ellas siempre lo mismo? pues yo diría como dice la canción, a veces si, a veces no.  En la mente juguetona que sueña al mirar, que se embelesa con una melodía que exalta las emociones, que puede hacerlo pero que al final aflige el alma…  una bella melodía que es buena, es mala?

De moda esta decir que nada es bueno y nada es malo, pero se que solo el tiempo termina respondiendo…

Así como existen llamas que se temen porque destruyen, esas que terminan acabando con todo, como ocurre en algunos bosques de norte América que son consumidos por el fuego, un fenómeno que ocurre de manera cíclica y es lo único que permite la eliminación de bacterias amañadas, solo estas llamas hacen posible que estos bosques se regeneren, nuevos, por completo, es el único caso en el que he escuchado que el fuego contribuya a la regeneración… es bueno?, es malo?

Por mi parte, de manera muy personal, prefiero la bondad de la paz… aunque no resuene, aunque no llegue a brillar, me deja estar…

Sin embargo, es la emoción de sentir alegría, a veces tristeza, la que me hacen dar cuenta de la vida, cómo es la vida, a veces difícil, muchas veces he querido esconderme,  reposar bajo algún árbol y tan solo sentir la frescura de su sombra…

Mis sentidos, muchas veces embotados quisieran irse a vivir en algún campo, donde todo ocurra más suave, más delicadamente, donde pueda vivir quizá, más despacio…

Pero la belleza, es la que a cada instante me rodea? no esta escondida en algún lugar?.  Esta no siempre se encuentra en la exaltación de los sentidos, no siempre es la melodía más perfecta, esa que te estruja por dentro el corazón, o que te eleva en alegría… no es necesariamente el brillo más encegecedor… para mi se encuentra más seguidamente en el suave susurro de una voz que se escucha en el pleno silencio, una que te llama por tu nombre, una que sigue susurrando, se mira en la frescura de un retoño que crece perfecto, que no ha cambiado su composición y su elegancia a pesar de las modas, que va creciendo erguido a pesar de las tendencias actuales, a pesar de la contaminación del aire, es eso belleza? es eso bondad?.

A veces se encuentra la belleza en la mujer que camina y exhibe su interior a través un andar que no se deja alterar por los cambios, que sigue su curso con gracia aunque ese día no se sienta bien del todo… es eso belleza?.

Encuentro la bondad en el hombre ideal, soñado, ese que conserva su buen humor y camina no dejándose avasallar por los problemas, que a veces corre también pero se mantiene en su camino, ese que el eligió. El hombre que recuerda que no va solo, que su padre aun lo mira a lo lejos, que aun vela por él su madre desde su corazón, y sus hijos lo imitan, quieren ser como él, su esposa, ella lo espera… y en él a veces la belleza no se encuentra de momento, solo problemas, pero la esperanza, esa esperanza en una vida que seguirá aun mucho después hablando de él a sus seres queridos y dando aliento, y manteniendo no solo lo físico sino también el alma, mantiene vivo su andar… es eso bondad?.

Bondad es dar de lo que aun no se tiene, de lo que nos falta…, dar quizá lo único, no es dar lo que sobra.  Bondad… es algo que raras veces se encuentra explícitamente, pero nos cubre y nos envuelve aun sin darnos cuenta… se puede ver en el retoño, se puede sentir en la flor que sigue dando su aroma, ese aroma que no cambia…

Flori *)

Animal de costumbres

Los cambios llevan implícitos la toma de decisiones, aunque nos mantenemos eligiendo lo que pensamos y hacemos a cada instante, un cambio es un giro en la dirección, una vuelta de tuerca como dicen algunos, es tomar un camino distinto.

Es curioso que mientras estamos dentro de alguna tormenta anhelamos y deseamos escapar, y libramos una lucha con todas las fuerzas para salir. Pero si la tormenta dura demasiado, llegamos a aprender a vivir con ella, nos colocamos en el centro y en lugar de terminar de escapar nos habituamos, y la aceptamos como forma de vida, como motor incluso para aprender lo que esa experiencia dolorosamente nos brinda.

Sin embargo, puede ser que sin buscarlo, una vez que habíamos aprendido a vivir así, la tormenta un buen día cese, por si misma, y el cielo se abra y diga: Adelante, eres libre! Anda…!

Me pregunto, ¿qué sucede en ese preciso instante? Porque ese momento tan anhelado a algunos paraliza, sin saber a donde ir, o qué hacer?. Pues desaparecen muchos motivos…

Muchas conductas que surgían como respuesta al problema ya no tienen su razón de ser. Es el caso de muchas personas que pierden su estilo de vida como consecuencia de un cambio inesperado, aun cuando el cambio sea “bueno”. Yo me pregunto, ¿es que acaso algunos somos seres de costumbres?, llegamos a apegarnos intensamente incluso de aquello que sabíamos muy bien, no era bueno?

Los cambios pueden implicar crisis, aunque en ocasiones sean justificados, pueden llevar un alto precio.

Como seres humanos muchas veces nos dominan los sentimientos, y ser racional implica un gran esfuerzo, la capacidad de discernir tiene un gran valor. Discernir y entender lo positivo de una nueva situación.

Aun cuando el cielo yace abierto muchas veces seguimos buscando atrás los pasos, nos devolvemos para buscar los motivos que hicieron que algo acabara, o cambiara de pronto. Y tenemos dos alas y no sabemos volar, pues olvidamos en el proceso como hacerlo. Surge de pronto la idea loca de perderse otra vez en la tormenta que alimentaba aquellas ansias, aunque suene absurdo, tienen la calidez de lo conocido, lo seguro.

Las costumbres de la vida diaria nos dan seguridad, pero cabe destacar que la brecha entre lo positivo y lo dañino se puede perder en este espejismo de seguridad de lo cotidiano.

Arriesgarse a cambiar, a dar un giro a la vida, resultara una buena elección sobre todo si es necesario.  Como consuelo nos queda que mientras el animal de costumbres divaga en su nueva situación, otra costumbre lo tendrá, una que calmará ese abismo abierto que el fin de la tormenta dejo…

Flori *)

Foto by Flori

Remedio para la tristeza

Es difícil caminar por la vida sin sentirse invadido por la tristeza que muchas veces implica andar por allí mirando, escuchando, sintiendo. La preocupación que viene por pensar si estamos haciendo las cosas bien, o aquel sentimiento de indiferencia que se recibe de una sociedad que muchas veces se torna fría y sin sentido. Ver, muchas veces duele… será porque se nos olvida que todo pasa, si somos capaces de des-centrarnos y olvidarnos de nosotros mismos por un rato, para ir a despejar los caminos…

Dale Carnegie decía que si nos ocupamos, no tendremos tiempo de preocuparnos, si al levantarnos hacemos un bien, aunque sea una pequeña acción donde nos olvidemos de nosotros para pensar en el otro, terminaremos olvidando también la preocupación, la tristeza.

Es aquel sentido que se encuentra al hacer algo por alguien…, si es por la familia a la que amamos es sentir que estamos pendientes de lo importante. Puede ser que uno se sienta bien simplemente preparando un alimento, lavando alguna ropa, acomodando la casa para que sea cómoda o funcional, dándole valor a cada espacio… Son cosas que me gusta hacer cuando estoy inquieta… Sin embargo escuchar al niño que esta en casa, escuchar sus historias, detener lo que este haciendo para escucharlo, darle esa prioridad por encima creo que puede hacer una diferencia, cuántas veces escuchar una frase puede ser tan importante como en esos momentos que parecen triviales?.

Creo que Carnegie tenia razón, una de las causas de la tristeza puede ser centrarse demasiado en uno mismo, en una sociedad donde la felicidad personal esta tan sobrevalorada… me gusta pensar o quedarme con aquel pensamiento que dice que lo importante es forjarnos un carácter, una manera de ser ecuánime, integra…, la felicidad dependerá muchas veces de una manera de ver la vida, de vivir, y no algo que viene y va…

Cuando luchamos por algo que queremos y perdemos la lucha, tendemos a creer que todo termino, que de nada sirvió, pero no es así, a nuestro alrededor hay personas que nos ven, que de alguna manera están pendientes, a ellos les vamos dejando si no el triunfo logrado, le dejamos la fuerza imprimida, las ganas de luchar, y eso es tan importante como el logro mismo… que será de nuestros hijos si no llegan a ver por lo menos el ejemplo…?

Un remedio que me sirve para la tristeza cuando me invade, es recordar que cada paso que doy me conduce por un camino que voy andando, voy dando pasos que cobran sentido, cuando simplemente: sigo…

Todo siempre nos conduce a algo…, por más pequeño que parezca el paso dado, si tan solo podemos seguir andando…, y ese algo puede ser bueno…, dependiendo de lo que creamos, es el simple placer de hacer, de Ser.

Hay unas palabras de Lao-Tsé que lo dicen así:

“Proyecta lo difícil

partiendo de donde aún es fácil.

Realiza lo grande

partiendo de donde aun es pequeño.

Todo lo difícil comienza siempre fácil.

Todo lo grande comienza siempre pequeño.

Por eso el sabio nunca hace nada grande

y realiza lo grande, sin embargo.

El árbol de ancho tronco

esta ya en el pequeño brote.

Un gran edificio

se basa en una capa de tierra.

El viaje hacia lo eterno

comienza ante tus pies.”

Lao-Tsé

Si uno puede creer que cada paso dado ayudara a que todo este mejor, y que por mas pequeño que parezca te conduce al camino en el que decidiste andar, uno puede sentir que es parte de algo más grande, de aquella fuerza que hace que crezcan las plantas, que abran  las flores, que brille el sol…, ser parte de la vida.

Hoy, sigo caminando…

 Flori *)

Foto by Flori

 

Racionalidad Vs. Sentimientos

El hecho de pasar tiempo pensando en algún asunto, nos conduce a razonamientos, que son ideas lógicas o argumentos que explican los hechos y el por qué de lo que miramos u observamos que sucede.

Puede llegar a tenerse por costumbre que ante cualquier evento se emitan razonamientos. Esto nos hace sentir que sabemos porque ocurren las cosas, una especie de seguridad, un piso sobre el cual pararse y desde allí observar el mundo.

A través del pensamiento pueden adoptarse comportamientos “aceptables” aquellos que son apropiados para desenvolverse, e incluso ir más allá, y ser súper-complaciente a costa de sensaciones o sentimientos que a propósito vulneramos.

Pasamos entonces por encima de nosotros mismos, dejamos de escucharnos, quizá de considerarnos, y hasta de respetarnos. Y entonces ¿qué pasa?. Se pierde la libertad de expresar lo que se siente y desde luego: la paz.

Son situaciones en las que actuamos conforme a razonamientos reinantes en un mundo que no va con nosotros, he allí el detalle.

¿Cuantas de esas razones las sentimos? Y así se puede llegar a un pensamiento que nos atrae pero que no ha pasado de la mente a los sentimientos, por lo cual no podemos actuar en concordancia llegada la oportunidad.

Podemos pasarnos el tiempo siendo super-razonables pero eso no nos hace ser lo que pensamos.

Es bueno y de hecho han de buscarse las explicaciones y el bien ser, pero de sentirlo ya son cosas distintas. ¿Cómo pasar del pensamiento al sentir?, ¿Cómo actuar conforme a lo que creo?

De allí la importancia por una parte del auto conocimiento; de dejar a un lado esas explicaciones consensuadas y ver cual es la mía, ver que siento yo?. Tengo autenticidad, sinceridad, siento eso que digo o simplemente lo digo para escudarme en ideas que creo pero, las siento?

Recuerdo en el pasado tratar de no enojarme por ciertas cosas y no lo lograba, no me gustaba enfadarme, y por lo tanto tenia una lucha interna cada vez que sucedía. Hasta que me di cuenta que estaba enojada, herida, y tenia que aceptar esa inconformidad y aceptar que sí, yo me enfadaba ante hechos que no podía evitar… y qué hice?, pues lo acepte, y así, reconciliada con mi enojo, este eventualmente me dejo tranquila, creo que quizá se hacia presente para que me diera cuenta que algo no andaba bien…, y así sanarlo. Igualmente sucede con la tristeza, el dolor, y esos sentimientos que también son míos.

Razonarlos no hicieron que se fueran, ni que mejoraran…, quizá solo hizo que tratara de reprimirlos. Aceptarlos, si me ayudo a comprenderme como ser humano, con dolores, carencias que necesitan ser simplemente asumidas. Cerrar los ojos no hará que los dolores se vayan. Al aceptarlos puedo conocerme y saber que necesito ayuda, solo así puedo ir a buscar a mi Padre que esta en el cielo y buscar ese consuelo que él puede dar.

En ocasiones es un amigo lo que se necesita para descubrirnos, para quitarnos esa pose “super-razonable” y quedarnos sin mascaras, mirarnos tal cual somos, descubrirnos, hallar consuelo tan solo en el hecho de expresar lo que se siente…, es como quitarse un peso de encima.

A veces no somos razones, tan solo sentimientos, sensaciones, que buscan ser simplemente aceptadas.

Flori *)

Foto by Flori

“No digas de ningún sentimiento que es pequeño o indigno. No vivimos de otra cosa que de nuestros pobres, hermosos y magníficos sentimientos, y cada uno de ellos contra el que cometemos una injusticia es una estrella que apagamos”  Hermann Hesse

 

¿Te atreves a soñar?

Foto by Flori

Todo pensamiento es un sueño, porque la mayoría de los pensamientos son ideas. Raramente lo que pensamos coincide a favor de los hechos que nos rodean, aunque no nos demos cuenta, casi siempre estamos anhelando.

A veces sucede que cuando vamos paseando por el mundo, dentro de nuestra realidad, de repente tropezamos con algo, o alguien, que recrea o interpreta todo aquello que hemos esperado; entonces ocurre una gran sorpresa, es cuando algo nos engancha, porque nos gusta, nos fascina.

Esa fascinación solo puede ocurrir si antes hemos: ¡Soñado!.  ¿No es sorprendente que podamos maravillarnos porque antes lo habíamos ideado y deseado en nuestras mentes?, que por ser un sueño se había dejado de lado, no esperando que apareciera en nuestro mundo “real”.

Pero sí, puede suceder, que de repente perdamos el miedo a soñar, porque hasta de soñar se tiene miedo. Miedo de querer demasiado, lo cual no es más que miedo a sufrir.

Cuando se pierde el miedo a soñar, se abre un abanico de posibilidades que no habíamos considerado en nuestra vida. Una vida llena de aliento, de fuerza, de energía… Es cuando nos atrevemos a decir lo que queremos, lo que buscamos, y que un día anhelamos como el niño pequeño, porque, ¿que niño no sabe soñar?

Me indigna tanto que a un niño o joven se le corten las alas, que a secas se le diga:-No quieras, no busques más, tu no puedes, deja eso así-.

Siempre he querido creer que nunca es tarde para nada, que siempre se puede.

Y a veces lo tremendo no es que se pierda la capacidad de soñar sino que con ella se pierda la pasión;  ¿Cómo puede un ser humano vivir sin pasión?. El motor de la pasión son los sueños; ideas tejidas con sentimientos, emociones, alegrías, miedos, tristezas… El ave enjaulada solo sueña con volar, el que esta solo con otro que lo aprecie y lo ame, el que nunca ha amado sueña con amar, el que no ha sentido a veces se atreve a querer sentir.

Sueño es aquel pensamiento que nos permite ver más allá, que nos da la sensibilidad para apreciar la belleza que nos rodea, la vida que palpita a nuestro alrededor, en la planta mas pequeña que crece contra todos los pronósticos entre el concreto, negándose a morir.

Esas pequeñas plantas que crecen hasta en la pared, siempre me han llamado la atención, crecen a pesar de lo inclemente del clima, del humo de los carros, a pesar de… no saben hacer otra cosa. Como el niño que juega descalzo y sin ningún abrigo bajo la lluvia, porque para el es una fiesta, no se da cuenta en ese momento de ninguna condición; en ese momento el es simplemente feliz, puede despegarse de todo y vivir.

Sueño es ver todo aquello que aún no es como si lo fuera, ver en el niño o el adulto todo lo que puede ser, y amarlo como es. Es creer y tener fe en las capacidades, en los talentos, en los sentimientos, que se vislumbran a lo lejos…

Yo me pregunto, ¿Si uno no imagina lo hermoso, lo divino, lo grande… Cómo reconocerlo cuando esté parado al frente? ¿Cómo sentirlo cuando nos envuelva?

Flori *)

Sueño

© Ruslan Bolgov (Axe)
Foto by © Ruslan Bolgov (Axe)

Sueño con lugares abiertos, sin fronteras, amplios como el mar, la inmensidad…

Sueño subir a lo alto, a las montañas…

Sueño con los arboles creciendo sin que nadie los pode, llegando hasta los cielos.

Sueño con el niño que crece sin ofensas que lo trunquen, sin temores que lo poden…

Sueño con el padre que abraza a sus hijos… que los acepta sin motivos…

Sueño con la madre que sabe que es todo para sus niños, y se da como el todo que es para ellos…

Sueño con los hermanos que se aprenden a amar, tolerar, acompañar; entre los cuales los celos no caben.

Sueño que somos un cumulo de ansiedades, alegrías, tristezas, anhelos, emociones que fluyen, sentimientos…

Sueño que no importa de donde venimos, cuando se descubre un camino…

Sueño que no estamos amarrados a nada, que somos libres para ser lo que escojamos, un destino…

Sueño que por encima de todo lo que se puede percibir, lo invisible se vislumbra inmenso, infinito…

Sueño que todo lo que me rodea es belleza, vibraciones, sensaciones…

Sueño que las palabras son puentes para llegar a conectarnos, que pueden derribar paredes, durezas, tender lazos y asimismo soltarlos…

Sueño con aprender a escuchar los sonidos de las voces del corazón, por encima de las palabras…

Sueño con aprender a escuchar, nada más… la voz interior, la mía, la del universo, la del amigo… 

Sueño con aprender a mirar…

Sueño que hoy se pintan nubes nuevas allá en el cielo… el rocío avivó los colores… todo es nuevo…

Sueño que hoy nacen flores frescas, y son las mismas de ayer dejando estelas…

Sueño que estoy soñando, voy volando… caminando…

Flori *)

Emociones puras

Las emociones puras son las que fluyen sin cesar, naturalmente. Algunas son queridas, otras no tanto, pero todas son legitimas. ¿Porque con algunas queremos quedarnos?, ¿Que provoco este deseo?: ¿la domesticación del carácter o lo placentero de la emoción?.

Toda emoción para que fluya debe poder pasar. Como una ola surge porque la empuja el viento, luego termina en la orilla.

Antes de que pudiéramos gobernar nuestra razón, se imponía lo salvaje, y se levantaban como olas las sensaciones, eramos puros en el sentir. Casi nada nos condicionaba o reprimía, al contrario, había libertad.

Luego la razón fue buscando el control de las emociones, aprisionando al ser humano en sus sentimientos, despojándolo de su capacidad de dejar pasar los estados de animo sin anclarse en ninguno, tal como lo hace un niño. Fue así que el control hizo que el dolor se convirtiera en sufrimiento; la ira en resentimiento; el miedo en ansiedad; la tristeza en depresión; la alegría en adicción, o una alegría refrenada.

Lo que dio como resultado un problema mayor: un conflicto existencial, falta de sabiduría para vivir sanamente las emociones, para dejar pasar cada momento.

Sin embargo, de vez en cuando cobramos conciencia, al volver a sentir aquella naturaleza salvaje que nos domina cuando nuestro corazón late de prisa sin poder contenerlo, o cuando sentimos vibraciones por dentro, y nos despertamos de pronto a la vida sintiendo… comprendiendo que todo fluye naturalmente sin buscarlo y hasta sin quererlo…

A veces sentimos por causas desconocidas intensas alegrías, del placer vamos al dolor, del miedo a la desesperación, luego a la calma, quizá contradictoriamente nuestro interior se mezcla, y podemos llegar a sentir la convicción de correr sin mirar atrás a lo que nos recrea tantas alegrías, la vida misma, buscarla, sin penas, sin dolor, sin culpas. Nos liberamos del control por un sentimiento mayor que no conoce la razón… solo el gozo inmensurable de unirse otra vez con la tierra… y volver a renacer una y otra vez con ella…

Es así como la belleza que reside en lo salvaje, no tiene explicación; lo que no ha sido intervenido tiene una pureza que permite mirar como a través de un cristal, permitiéndonos percibir lo esencial.

Dejar que lo originario vuelva a nosotros puede ser posible dejándose llevar por la emoción que solo busca la vida, como el instinto más básico.

Y vivir es sentir, es percibir con los sentidos desnudos, el ambiente, el silencio… Dejar que el corazón pueda fundirse en un fuego que arde sin consumirse… Dejar que las emociones se muevan por dentro como las olas en el mar, dejarlas ser, permitirles quedarse el tiempo que quieran… y aceptar cuando se van…

Flori *)

Foto by Flori

“Las emociones son como caballos salvajes. No son explicaciones que nos ayudan a seguir adelante, sino nuestra voluntad de seguir adelante”. Paulo Coelho.

Vivir

Foto by Flori

Vivir es mecerse con la brisa…

Es bailar al compás de la melodía, como lo desea el ritmo, sin pasos marcados.

Es tener inspiración, aliento, alegría.

Es despertarse en medio de la noche y descubrir: ¡Cuantas estrellas!

Es deslumbrarse con luces de colores brillantes, que atraen, que obnubilan la mente.

Es sentir la energía creativa, que viene como una ola para subirse en ella y disfrutar el breve instante en que te eleva.

Es enternecerse, al percibir la desnudez de un alma ingenua.

Es sentirse extasiado con solo respirar.

Es llenarse el alma y el espíritu como se inflama una llama, como una chispa puede provocar un gran incendio.

Es cruzar el camino de la aflicción al consuelo, como acepta la tierra pasar de seca a húmeda bajo la lluvia, devolviendo con su aroma, su agradecimiento…

Y vivir… es más que todo esto, más que sentir, es transmitir todo aquello que eres por dentro…

Flori *)