Mantener el camino

Siguiendo el hilo de los hijos, los proyectos, las artes y cualquier anhelo que se pretenda realizar, una vez que ya está encaminado, con las riendas andando, lo único que quitaría un poco el sueño es que se mantenga así…

Ese afán de control de verdad puede arrebatar el sueño.

En ese deseo que no se pierdan las fuerzas, las ganas y el animo…

Que no se tuerza…

“Instruye al niño en su camino,
Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.” Proverbios 22:6.  ¿Es una recomendación, es una promesa?

No podemos saberlo porque en mi opinión particular las palabras son una promesa para uno cuando tocan adentro el corazón, y las tomamos y las hacemos nuestras, son palabras que tocan nuestra situación particular, y las creemos, las sentimos espontáneamente.  Es lo que se conoce como “Rhema”.  Una inspiración. Siendo así, es una promesa si la creemos.

Que a la larga los hijos tomaran sus propios caminos, es cierto, y no se puede hacer nada al respecto, no sin pretender opacar las voces de su propio corazón.

Pero lo innegable es la influencia que se ejerce. No es igual cuando se hace algo con poco convencimiento que cuando se hace con gran convicción. La convicción agrega poder a las acciones, a las palabras, a las expresiones, a todo lo que se hace.

Independientemente de lo que se crea hay que tener fe en lo que se hace, y si no pues hay que cambiarse, o hacer otra cosa o renovar la mente y buscar adentro los principios que nos sustentan, cambiarlos sino son acordes a lo que anhelamos de verdad.

Digo todo esto porque todo lo que hacemos hay un momento en que se tiene que soltar y echar a volar, y ese momento es cuando quisiera que no se pierda el esfuerzo, el sudor y las lagrimas soltadas, que no se pierdan.  Pero para perder ese miedo, lo que se hace, tiene que ser hecho de corazón.

Cuando haya que soltar lo que hicimos al menos nos debe quedar la certeza de que lo dimos todo, y allí nos daremos cuenta de lo inagotable que es el dar, siempre vamos a sentir que se pudo haber hecho más y dado más… y que no es posible en nuestra finitud.

Creo que adentro hay un afán de entregar el corazón de darlo por entero ya sea a otro, a otros, una causa, un sueño, a Dios mismo.

Creo que dentro de cada uno a veces sin saberlo tenemos ese abismo que ruega por ser llenado, cubierto, una especie de brecha que ruega por ser saltada hacia la eternidad…

Lo único cierto es que lo que damos cada día queda en alguna forma, si somos solo amor algún día iremos a unirnos a esa esencia misma, y esa esencia por ser infinita sabemos que va expandiéndose cada vez más y más, solo estamos completos en el infinito, en Dios mismo.

Y no es algo que hay que aceptar o creer porque sí,  es algo a lo que algunos llegan por convencimiento o mejor dicho por esa misma convicción que provoca el amor…

El amor: “Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. ” 1 Corintios 13:7

El amor es sufrido pero es el único camino por el cual todo, absolutamente todo vale la pena, las lagrimas, el llorar, el reír, el contentarse, el inquietarse, el calmarse… el descansar y el vivir simplemente.

Respuestas de que pasará con todos nuestros anhelos no las hay por el momento, pero si existe la certeza de que el amor infinito hace llegar todo a un buen puerto.  Cuando tenemos esa certeza nos damos cuenta cuanto puede doler mirar así, mirar el mundo sabiendo cuan ausente parece el amor.  Cuando lo tocamos el amor duele pues nos va purificando,  y luego al mismo tiempo nos traslada a lo sublime de la paz,  nos alegra, y otras nos deja un sabor agridulce mientras en nuestra mente tratamos de comprender.  En esa certeza: descansamos, mientras vamos andando.

El amor no será vencido jamás, pues el se recrea y nos recrea, toma nuestros sueños y les da forma, los suelta y los cuida como más nada puede hacerlo.  Nuestra mente necesita ese cuidado de Él mientras crecemos, y nuestro crecimiento nunca para hasta que podamos verlo cara a cara…

Foto by © Sandra Löber
Foto by © Sandra Löber

” Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. ” 1 Corintios 13:12

Flori *)

¿Creer o no creer?

¿creer o no creer?

Quería escribir acerca de esta pregunta inicial. Y había pensado incluso algunas posibles respuestas, según mi experiencia. Pero luego pensé, y me acorde de lo que el apóstol Pablo, llamado antes Saulo de Tarso hacia cada vez que llegaba a una ciudad, él como era un erudito, no les hablaba desde su óptica, sino desde la perspectiva de ellos. Así les explicaba desde sus creencias. Hay que ser muy generoso para esto y muy culto, para ponerse en el lugar del otro para que te pueda comprender que le quieres decir. Pero debo decir que tan solo haré lo posible como siempre hablaré desde mi perspectiva porque no me considero tan sabia para colocarme en otras posturas, aún me falta demasiado, al menos en este tema, eso creo.

Comenzaré diciendo que es la Palabra la que convence, más aún es el Espíritu en la palabra Él que nos convence.

No somos nosotros como seres humanos, es decir, en nuestra humanidad los que podemos convencer.

Hay muchos escritos desde la antigüedad incluida la mitología griega, que hablan acerca de los dioses, o de esa ley que está por encima de las leyes humanas. Cuando Pablo les hablaba a los griegos en sus cartas, como la carta a los Romanos, la carta considerada más completa, les menciona acerca de esto, por eso digo que les hablaba de sus creencias y les plantea en contraste la grandeza del Dios Hebreo. Pero para ir un poco más allá, mucho del pensamiento occidental nos viene de estos escritos antiguos, de donde la Biblia que fue traducida en parte también por los griegos, resalta como el más excelso. Pero no es la Biblia en sí sino el Espíritu detrás de ella lo que hace que tenga vida, y que vaya manteniéndose inquebrantable en el tiempo.

Pero debo señalar que siempre hay que dejar en la libertad de cada uno, en la medida de su experiencia y su preparación, esta búsqueda y este encuentro con la Palabra de Dios, y con el Dios de la Palabra.

A veces me pregunto si es Dios quien nos busca y por eso somos expuestos a ciertas experiencias, que no todos, o somos nosotros los que lo encontramos de acuerdo a nuestro corazón, porque es un asunto de sensibilidad el mirar, sentir, y creer.

Decía Jesús en mateo 11:16-19:

“16 »¿Con qué puedo comparar a esta generación? Se parece a los niños sentados en la plaza que gritan a los demás:
17 »“Tocamos la flauta,
y ustedes no bailaron;
Cantamos por los muertos,
y ustedes no lloraron.”
18 »Porque vino Juan, que no comía ni bebía, y ellos dicen: “Tiene un demonio.” 19 Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: “Éste es un glotón y un borracho, amigo de *recaudadores de impuestos y de *pecadores.” Pero la sabiduría queda demostrada por sus hechos.»”

El insensible, el que esta endurecido, no reacciona ante lo que ve, no se conmueve. Me refiero al caso extremo de aquel que es expuesto a una verdad tan grande y no puede mirarla, ni sentirla.

Más tarde es Pablo quien dice en su Carta a los Romanos 1:18-20:

“18 Ciertamente, la ira de Dios viene revelándose desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los *seres humanos, que con su maldad obstruyen la verdad. 19 Me explico: lo que se puede conocer acerca de Dios es evidente para ellos, pues él mismo se lo ha revelado. 20 Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de Dios, es decir, su eterno poder y su naturaleza divina, se perciben claramente a través de lo que él creó, de modo que nadie tiene excusa.”

Es decir, al mirar la creación podemos intuir que Dios existe.

Pero hay que tener un corazón dispuesto, que por supuesto no depende de ninguna condición social, estatus o nivel conocido, es una condición interna.

Sin embargo, Pablo aclara el porqué algunos no pueden comprender las cosas de Dios. El dice que es porque se disciernen, es decir, se distinguen es con el espíritu. Con esa parte interna que te habla y con la cual se puede intuir.

“Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. (1 Corintios 2:14)”

Habría que aclarar que tenemos ese espíritu cuando creemos.

Ahora, una de las promesas más grande que Dios nos hace es cambiar nuestro corazón de piedra por un corazón de carne.

“Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. (Ezequiel 36:26)”

Este corazón de piedra incrédulo, es mencionad mucho por Jesús. Por la dureza de los corazones es que no podemos ver, creer.

Es tan necesario ese corazón suave, como el de un niño para dejar por fuera la impiedad.

Creo que para mí esa es una de las promesa más grandes de Dios.

Y como me gusta voltear las cosas al derecho y al revés me pregunto si por eso es más sencillo llegar a Dios cuando se tiene un corazón tierno, es posible. Y también es Él quien hace que ese corazón sea más suave. Entre tantas posibilidades, a veces es Él quien nos toca aun cuando nos revelemos, o luchemos en contra, eso le paso a Jeremías.

“Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude.(Jeremías 20:9)”

Jeremías termino haciendo lo que Dios quería porque no podía resistir ese fuego en su corazón, el se compadeció de las personas y siguió con su misión de hablarles lo que Dios le pidió.

Ciertamente cuando uno está bajo sus alas el corazón cambia. Y no es que se quede luego estático, sino que cada día sigue transformándose, la promesa es que llegue a ser como el de Cristo…

“Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.(2Corintios 3:18)”

Confieso que yo llegue a Dios por sus Palabras, por la fuerza tan poderosa que hay en ellas, cuando las leo, cuando las recuerdo, cuando siento ese amor de Dios en mi corazón, un círculo se cierra, es como que si ya todo temor se calmará y ya no necesito más nada, él llena toda necesidad, responde toda pregunta, sacia la sed de mi alma.

Sé, y comprendo que una de las misiones que tiene todo creyente es ser un embajador de Dios con los que le rodean, para que también lo conozcan.

“Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.(2 Corintios 5:20)”

Para que los demás por medio de nosotros puedan conocer a Dios. No es sencillo ser embajador, como todas las cosas de Dios para que sean genuinas, deben ser necesidades que nazcan desde adentro, un fuego interno, como la misma fuerza del amor. Y así nace la expresión…

Así que digo esto porque también uno aprende a distinguir, y discernir cuando el embajador está representando a Dios. Nosotros cuando somos creyentes somos llamados a ser embajadores y los demás pueden conocer a Dios al ver nuestro andar, en la cotidianidad, en la sencillez, y en esa disminución que se produce en el yo para que seas TU… es morir y volver a nacer cada día…

Así, podemos ver la gloria de Dios en su creación, cada vez que esta danza al compaz de Él…

Flori *)

Imagen de la web
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“Por muy lejos que el espíritu vaya, nunca irá más lejos que el corazón.”

— Confucio

 

El Contacto

Parece ser que desde que nacemos o aún antes, necesitamos sentir el contacto con lo que nos rodea, o bien sea dicho, más que con lo que nos rodea, estar en contacto sin mas, con aquello que nos proyecta más allá de nosotros mismos.

Quizá tenemos impreso en nuestras células el deseo por lo eterno, por lo infinito, esa prolongación de nuestra existencia, de sentir que seguimos.

Hace años cuando era niña, recostada sobre la azotea de mi casa mirando las estrellas me vino un pensamiento: si el día que me vaya nadie sabe de mi existencia, eso sería como si nunca hubiera existido… y me entro el temor de sentir, no haber sido nada, si nadie puede recordarme, si con los años todo se olvida finalmente. Y aunque muchos no lo sientan por la distracción tan grande que implica vivir, todos nos damos cuenta de esta necesidad al escuchar nuestro nombre como la mejor música que alguien pueda pronunciar.

Sentirnos solos no es más que estar desconectados…

Creo que Dios nos nos hizo con un lazo hacia el, a través del cual nos conectamos con su espíritu infinito, que siempre nos espera. El es el único que siempre espera recibirnos, con el cual podemos derramar nuestro corazón, y presentarnos sin barreras, porque él sabe todo lo que somos aún antes que se lo digamos.

¿Con quién más podemos tener esta clase de contacto tan intimo?, ¿acaso hay alguien que conozca mejor nuestro corazón, sus lugares más recónditos?, ¿acaso hay alguien que muestre más interés y misericordia por nosotros?, siempre dispuesto a escuchar, siempre allí, a solo una llamada de distancia, y no es necesario ni siquiera articular palabras, tan solo hablarle con el pensamiento.

Me he dado cuenta que todos, todos necesitamos tanto esta clase de unión con otro ser. Incluso se puede observar en cada cultura la necesidad espiritual, la búsqueda de ese contacto trascendental, el saber que nuestro espíritu no termina aquí, el saber que desde la tierra podemos mirar a las estrellas, contactar con la inmensidad.  Se puede observa en la adoración al sol, a la naturaleza, a muchos dioses incluso, desde que se tienen noticias de la existencia del hombre… esta tan grabado esto en nosotros, que el hombre actual busca adorar ya sea el conocimiento, lo material, la fama, son deseos de sentirse lleno… quien pretende opacar este deseo puede perder el sentido de su existencia. Quizá el hombre desvía este deseo de trascender por ignorancia, por no saber donde esta aquello que en verdad puede llenar ese gran espacio que yace en su corazón, diseñado por el Creador para El, incompleto hasta encontrar la perfecta unión, con aquel que es amor.

Cuando le entregamos a Dios el corazón, el nos regala sus ojos, sus oídos, todo lo que el Es…. cuando le damos el corazón a Dios en un acto de entrega al descubierto solo El y nosotros, el de inmediato nos da todo. Nos muestra su manera perfecta de amar, la forma perfecta en que El ama a cada persona más de lo que lo podemos hacer nosotros mismos. Y es la manera en que comenzamos a ver el mundo distinto…

De allí en adelante no vamos a querer separarnos más de El. Sería imposible, una vez que el lazo se reanuda, no se vuelve a romper, El llena todo, ya no existe el vacío. El contacto esta hecho, solo basta sentirlo…

Flori *)

Foto by Flori

 

¿Cómo es El…?

En mi país existe la libertad de culto, así que las personas pueden profesar la religión que deseen, por mi parte no practico ninguna religión formalmente, en el sentido de que no soy miembro activo de ninguna iglesia, crecí en un hogar donde la divergencia de creencias hizo que el cuestionamiento fuera la constante. Muchas veces me sentí insegura, porque en cierta manera se necesita claridad al crecer, unidad, en muchos sentidos.

Sin embargo, el tener criterio, así como el saber apreciar y respetar el derecho de cada uno a expresarse fue lo que más creció en mí por muchos años, y el deseo de creer en un Dios grande y bueno…, y en una humanidad que aunque imperfecta apunta siempre a los ideales más altos, a la utopía de un mundo feliz, tras el que constantemente la mayoría vamos caminando…

Yo deseaba como deseo hoy creer en algo más que lo que mis ojos ven…
Por esa necesidad presente en mí comprendí que para muchos es vital la fe, la esperanza, el amor…, porque a pesar de todo, pude vivirlo en mi hogar…
Hoy en día observo a mi alrededor la necesidad tan grande que existe de valores, de esa seguridad que nace en el hogar, producto del amor paciente que se dedica a educar, y no solo a transmitir ideas sino también a comprender y vivir esas ideas, apreciar el valor de cada ser humano, de cada vida…

Se necesita creer no solo hasta donde llegan nuestras ideas y pensamientos sino tener la certeza de que existe siempre una manera mejor que no hemos concebido y es aquella que solo Dios puede planear, como el único que puede hacer que de un rompecabezas emerja un paisaje hermoso. La seguridad de sentirnos amparados por un Ser Supremo que hace que todo sirva y se encauce a un buen propósito, que al buscarlo enderezará los caminos torcidos y que hará que todo tenga su sentido. Porque El no se guía por nuestras lógicas, pues no esta encerrado en la temporalidad, ni en imposibles…

El saber que hay un Padre que nos regala cada mañana  por pura gracia,  que cada día nos renueva el don de la vida, y la capacidad que tenemos de amar…

A veces me pregunto, ¿cómo es El? y creo que Dios es el espíritu que mueve el universo, el amor…, la fuerza de cohesión que mantiene unidos los átomos…, por eso dice la Biblia que quien no ha amado no conoce a Dios, porque Dios es Amor… Y me quedo con esta convicción, El siempre nos esta cobijando con sus alas, se duele cuando lo rechazamos y no por eso deja de amarnos, como no deja nunca un padre de amar a sus hijos…, como no deja de amar una madre…, por eso siempre nos recibe con los brazos abiertos como muestra aquel cuadro tan hermoso del hijo prodigo. Ese es el Dios en quien creo.

Por eso voy una y otra vez como aquel hijo a buscarlo…, para no perderme en la tormenta…, para descansar tranquila porque El esta allí…,  para poder ver la belleza que reside en todas partes…, sabiendo siempre que El es mucho más grande que lo que mis ojos pueden ver, y su amor mucho más grande que el que mi corazón puede sentir…

Flori *)

 

Puerto de San Luis by Flori


Cuando tenga miedo…

Cuando tenga miedo hazme mirar a lo lejos,

pues cuando miro hacia arriba: creo, puedo…

Cuando puedo creer, puedo inventar,

hacer de la nada un mundo realidad, un cielo,

ese espacio donde vives tu…

Cuando tenga miedo dame de tu aliento, háblame al oído,

sopla en mi la vida que hereda todo niño,

esas ansias de jugar, pasar el tiempo sin saber y mientras, olvidar…

Cuando tenga miedo, déjame soñar tu sueño…

Flori *) 

Foto by Flori

 

¿Te atreves a soñar?

Foto by Flori

Todo pensamiento es un sueño, porque la mayoría de los pensamientos son ideas. Raramente lo que pensamos coincide a favor de los hechos que nos rodean, aunque no nos demos cuenta, casi siempre estamos anhelando.

A veces sucede que cuando vamos paseando por el mundo, dentro de nuestra realidad, de repente tropezamos con algo, o alguien, que recrea o interpreta todo aquello que hemos esperado; entonces ocurre una gran sorpresa, es cuando algo nos engancha, porque nos gusta, nos fascina.

Esa fascinación solo puede ocurrir si antes hemos: ¡Soñado!.  ¿No es sorprendente que podamos maravillarnos porque antes lo habíamos ideado y deseado en nuestras mentes?, que por ser un sueño se había dejado de lado, no esperando que apareciera en nuestro mundo “real”.

Pero sí, puede suceder, que de repente perdamos el miedo a soñar, porque hasta de soñar se tiene miedo. Miedo de querer demasiado, lo cual no es más que miedo a sufrir.

Cuando se pierde el miedo a soñar, se abre un abanico de posibilidades que no habíamos considerado en nuestra vida. Una vida llena de aliento, de fuerza, de energía… Es cuando nos atrevemos a decir lo que queremos, lo que buscamos, y que un día anhelamos como el niño pequeño, porque, ¿que niño no sabe soñar?

Me indigna tanto que a un niño o joven se le corten las alas, que a secas se le diga:-No quieras, no busques más, tu no puedes, deja eso así-.

Siempre he querido creer que nunca es tarde para nada, que siempre se puede.

Y a veces lo tremendo no es que se pierda la capacidad de soñar sino que con ella se pierda la pasión;  ¿Cómo puede un ser humano vivir sin pasión?. El motor de la pasión son los sueños; ideas tejidas con sentimientos, emociones, alegrías, miedos, tristezas… El ave enjaulada solo sueña con volar, el que esta solo con otro que lo aprecie y lo ame, el que nunca ha amado sueña con amar, el que no ha sentido a veces se atreve a querer sentir.

Sueño es aquel pensamiento que nos permite ver más allá, que nos da la sensibilidad para apreciar la belleza que nos rodea, la vida que palpita a nuestro alrededor, en la planta mas pequeña que crece contra todos los pronósticos entre el concreto, negándose a morir.

Esas pequeñas plantas que crecen hasta en la pared, siempre me han llamado la atención, crecen a pesar de lo inclemente del clima, del humo de los carros, a pesar de… no saben hacer otra cosa. Como el niño que juega descalzo y sin ningún abrigo bajo la lluvia, porque para el es una fiesta, no se da cuenta en ese momento de ninguna condición; en ese momento el es simplemente feliz, puede despegarse de todo y vivir.

Sueño es ver todo aquello que aún no es como si lo fuera, ver en el niño o el adulto todo lo que puede ser, y amarlo como es. Es creer y tener fe en las capacidades, en los talentos, en los sentimientos, que se vislumbran a lo lejos…

Yo me pregunto, ¿Si uno no imagina lo hermoso, lo divino, lo grande… Cómo reconocerlo cuando esté parado al frente? ¿Cómo sentirlo cuando nos envuelva?

Flori *)

Corazones…

Flori by Flori

Los corazones vivos pueden respirar, latir, vivir… bailar al compás de un ritmo animado, movido, divertido; llorar ante las melodías tristes.

Pueden también doler mucho.  Duelen porque es inevitable que así sea, pues sentir es parte de lo que significa estar vivo.

Eventualmente los corazones pueden enfermarse, y habrá que cuidarlos para que no mueran; para que no dejen de ser.  Mantener vivo un corazón enfermo puede ser una tarea difícil, porque hay que atravesar con él, esos lugares donde no hay agua, ni oasis; plantas, ni alimentos. Cuando el camino resulta agotador muchos renuncian porque implica sufrimiento. Es en esos momentos en los que tenemos que creer que existen los valles después de los camino desiertos, donde estarán los arbustos y ríos.

El corazón vive del aliento, más que de alimentos. Sana, con tan solo la ternura… Revive milagrosamente, cuando se atreve a dar a otro, lo que le falta en sí mismo…

Flori *)

Haciendo caminos

¿Será verdad que siempre se encuentran las fuerzas necesarias cuando hay amor? ¿Será que hay amor en tu corazón?, o ¿además de que lo has llenado?.

Yo me pregunto si ¿es el amor una llama que se enciende adentro, o un fuego hacia el que siempre queremos aproximarnos porque cuando nos alejamos nos morimos de frío? O ¿será el combustible que enciende la llama que ha de arder?

Construir realidades cada día, mas bien hacer sueños realidad cada día, a cada instante, ¿sería posible sin este combustible? yo creo que no. O al menos no por mucho tiempo.

Entregar la vida, las fuerzas y todo el corazón por aquel que hoy puede estar aprendiendo a andar, si le muestras. Hacer que una vida se llene, dar vida a aquel que la vida te entrego en tus manos; sin discriminación, sin ver que le sobra o que le falta, viéndolo como un ser completo y maravilloso. Sin detenerte nunca a pensar si valdrá la pena o no.

Cuando entregas algo, haciéndolo porque el momento lo reclama, sin pensar en mañana. Es como hacer lo que exige el día, lo que reclama a gritos el instante, porque fue pautado así. ¿Quién lo diseño? ¿Quien fue el autor?.  Yo creo que el mismo que puede hacer que cualquier cosa o cualquier hecho sirva para el bien de los que le aman.

En este caso mas que “el deber ser” es el “querer ser” pero para otro.

En resumen, cuando se tiene un hijo uno llega a plantearse: tengo unos pocos momentos que son vitales para definir prácticamente el destino de ella o el, sus primeros años. Para hacer que aprenda a andar.

Me pregunto que pasa cuando muchos padres y madres atosigados por los conceptos que enseña esta sociedad se sienten desafortunados cuando tienen un niño con algún “problema”?.

Hace años tuve la oportunidad de conocer a una mujer a quien la vida le entrego un niño que nació con problemas que le conllevaron a ser “diferente”, pues el no podía caminar.  La madre recibió a su niño con dolor desde que nació y este dolor, lejos de transformarse en algo positivo, se fue tornando en amargura, mas tarde a indiferencia por aquel a quien ella vio como desdichado, y quizás mas viéndose como en un espejo su niño solo le reflejaba frustración e imposibilidades; quedando el niño con los años, al cuidado de su abuela.

En aquel tiempo, y al decir esto hoy reconozco mi propia ignorancia, ignorancia que a veces se nos convierte en falta de amor, y lo digo con pena:  yo vi esto de lo mas normal.  Lo que si me llamaba mucho la atención era que no veía de la madre hacia el hijo un gesto de afecto, ni un roce, ni una sonrisa.

Años después conocí a otra mujer, una mujer de lo mas común pero que llenaba cualquier lugar con su sonrisa, con su alegría, imagine que tenía razones para ser feliz. Ella tenía un hijo pequeño como de unos ocho años deportista muy bueno, pero esto no es todo. Luego ella me contó que también tenía un hijo mayor, un adolescente, el cual tenía problemas en las piernas, apenas pudo empezar a dar pasos como a los cinco años de edad. Ella junto al padre del niño se dedicaron no solo a cuidarlo sino que también buscaron toda la ayuda médica que el niño necesitaba. Ella dejo su trabajo para dedicarse a el, a sus terapias y todo lo que el necesitaba, gracias a esto el joven a podido caminar.

Llego el momento cuando conocí a este joven, pero lo que mas me llamo la atención fue ver con cual amor lo trataban sus padres, como su mamá estaba a su lado pendiente de el. Y como su papá en ocasiones lo ayudaba cuando debían subir un escalón muy alto o algo así. Me conmovió muchísimo, más que ver, sentir tanto amor expresado. Creo que en esos instantes aprendí más del amor viéndolos a ellos, de lo que habría aprendido leyendo muchos libros. Ellos me enseñaron con hechos una clase de amor que no había conocido. Las personas así se me hacen tan especiales, son de las personas que en una reunión uno quisiera estar al lado de ellos, por que irradian algo tan bonito. Ellos hablan de su hijo sin ocultar su problema pero a la vez con mucho respeto hacia el. Y el joven se ve tranquilo, seguro, sencillo.

Me di cuenta como las personas reaccionan de maneras distintas ante situaciones quizá similares, como algunos pueden amargarse y sentir que sus sueños se rompieron, y como otros aceptan la realidad tal cual y a la vez buscan hacer caminos para lograr un sueño; en este caso hacer un camino para que el niño andará por si mismo.

Hoy el es un jóven, que ya puede ir a la universidad por sus propios medios, no sin dificultad, pero solo, caminando. Su mamá me dice que muchos de los niños que iban a terapia con el siguen en sillas de ruedas.  Creo que la diferencia la hizo la perseverancia, la constancia en sus terapias, sin dejar de lado la aceptación a su estado actual, la comprensión. Podría parecer una contradicción pero es el ayudar a superar obstáculos, sin olvidar amar a la persona como es.

Tocando un tema similar, sin ir a los extremos, también están los niños que nacen sin ningún problema, pero con entornos sociales bastante carentes, con apenas recursos para ir a la escuela, ni hablar de llevarlos a practicar algún deporte o actividad cultural. Sin embargo yo pienso y esto es algo que a veces tengo arraigado, que más hace el que quiere que el que puede, pues, conozco a otra mujer que me enseño otra lección parecida, una mujer con tres hijos muy pobre la cual a veces no tiene ni para dar de comer a sus hijos, pero que esta pendiente de la escuela y de que hagan deporte. Ella no falta ni un día con sus hijos en las instalaciones donde van a entrenar, ella sin tener como, encuentra la manera, a veces se queja y protesta mucho, a veces se ve triste, pero no cesa de andar con los niños, no cesa de ir con ellos. No cesa de apoyarlos. Y miro como ella se involucra y hasta se extralimita en lo que hacen los niños, como se emociona cuando ellos corren y ganan, como se abate cuando pierden, irónicamente muchos la critican, y estos muchos son los que llevan a sus hijos un tiempo y luego dejan de ir. Lo irónico es que la gente termina llamando malo a lo bueno. A su perseverancia y dedicación que llega a pasión terminan censurándola, y tildándola de exigente, a pesar de que los niños demuestran que les gusta y también les apasiona lo que hacen, que al fin y al cabo es lo que importa, el bienestar de los niños.

Ella misma me comentaba tiempo atrás que muchas madres que ella conoce no llevan a los niños a hacer ningún deporte ni nada, prefieren quedarse viendo la tele… y los niños en la calle, perdiéndose, o quien sabe que; porque en los barrios no se encuentra nada bueno en las calles.   Ella, me hizo pensar otra vez, la mayoría de las veces sin decir ni una palabra. Cada día al verla allí con sus hijos ella me daba una lección. Parece que dijera, si yo puedo hacerlo, si yo encuentro las ganas, sin tener a veces ni los medios, sin tener ni un apoyo, ¿porque tu no podrías? Ella con su ejemplo me enseño mucho más de lo que pude tratar de aprender por mi misma acerca de la constancia, acerca de la entrega, de buscar hacer un camino, cuando aparentemente no hay herramientas ni medios, que tremendo para mi. La realidad enseña más que cualquier película, porque la ves día a día.

Y es cierto porque observo más o menos el mismo contexto en las pistas de atletismo, que en las piscinas. No sé si será así en todas partes. Pero hay una época en que van muchos niños, al comenzar. Luego la cantidad de niños comienza a mermar, es cierto que muchos se retiran porque descubren que no les gusta, pero la mayoría no continúan porque sus padres no los llevaron más. No sé si por cansancio, si por que no ven “resultados”, o porque se les hace más difícil, quien sabe. Pero el escenario es el mismo, falta de constancia, de dedicación.

Lo que hoy sé es que a parte de dar por sentado que a un niño debe gustarle lo que hace o aprende, esta el hecho de que solo se proyectara a largo plazo si hay alguien que lo apoye, que lo lleve, que lo guié, alguien que este a su lado y mire este sueño como suyo también. Eventualmente el sueño puede ser dar unos pasos, decir unas palabras; otras veces puede ser aprender a nadar, otra ir a unos nacionales de atletismo, o poder pertenecer a la Orquesta sinfónica nacional; en todo caso, aprender a andar, probar lo que se siente lograr un sueño, sentirse impulsado, apoyado, dependerá muchas veces de alguien que pueda ver ese sueño hecho realidad paso a paso, cada día a cada instante. Dependerá de alguien que crea que puede ser realidad, que pueda ver al niño, al joven, o incluso al adulto como alguien capaz y completo, con un potencial inagotable.

Ya decía el poeta Antonio Machado: “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”

Y cada día ese camino se forja, pero así como el hierro no se puede forjar en frío porque hace falta primero meterlo al fuego, a veces la vida nos mete al fuego, pero solo los que están hecho del material apropiado podrán salir bien librados. ¿Pero quien determina de que material estas hecho?

Vale la pena decir que para Dios no hay imposibles. Porque “sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”. (Romanos 8:28).

Si le crees a Dios, si crees en su amor, si dejas que ese amor viva en tu corazón, encontraras las fuerzas para hacer un camino, para ti, para un hijo, o alguien que te necesita hoy. Es el amor el ingrediente imprescindible, pues de este se desprenderán todos los demás.

Flori *)

Foto by Flori

¿Y si tan solo somos un poco de polvo?

¿Qué es la vida?
¿Porque a veces vivimos como si fuéramos eternos,
como si fuéramos dioses..

Me pongo a ver que los años pasan tan rápido
que los días se van como agua entre los dedos

Veo que uno se ahoga pensando en los problemas
o en algún problema en particular
como si de ello dependiera la vida
y es tan absurdo…

A veces la vergüenza que produce un escándalo
parece acabar con la vida de una persona, con su dignidad,
y al cabo de un tiempo,
mucho más corto de lo que parece
nadie recuerda ni siquiera a aquella persona
que sufrió al ser juzgada por sus errores
a nadie le interesa que paso…
ya nadie lo recuerda..
tampoco la gloria obtenida por un momento
es recordada luego..

Debemos que creer que Dios existe
porque nuestra vida tan efímera
no tendría ningún sentido

Pues todo pasa,
nada se queda…

Quizá es mejor vivir ahora
porque la vida se va y no nos queda nada

Hay persona que creen que todo esta escrito
que aún antes de nacer lo que esta pasando hoy
es lo que nos tocaba vivir…
que la vida es como un libro que se abre cada día
en una página escrita, la cual es la que nos toca,
creo que esta es una manera de aceptar lo que nos pasa
para no sentir que pudo haber sido diferente
porque lo más duro es pensar que pudo ser de otra manera
y que no hicimos lo suficiente..
y otra vez cabe aquí aquello de ¿quién somos para cambiar tanto las cosas?
acaso ¿pueden nuestras fuerzas batallar contra las fuerzas de un destino
que se dirige inexorablemente hacia adelante como un tren sin frenos?

¿Pueden acaso nuestras fuerzas cambiar las consecuencias?

¿Cual es el sentido de estar aquí?
Mañana llegará muy pronto y con el, el olvido…

¿Qué nos queda sino los recuerdos, los momentos,
las ilusiones que un día tuvimos..
A veces son mas fuertes esas ilusiones para mantenernos vivos
que la misma realidad..

Qué es la vida sino una ilusión..
la magia de un momento que se espera en el corazón
y le da la fuerza para seguir latiendo…
La belleza de un instante que llega para quedarse
que vuelve a la memoria una y otra vez, venciendo el paso del tiempo,
venciendo el espacio.

Son esas cosas de nosotros
esas que nos tocan íntimamente,
en medio de un mundo donde caminamos como hormiguitas
esas cosas que nos hacen despertarnos y querer vivir para siempre,
que nos hacen querer cambiar el mundo
que nos hacen darnos cuenta luego que no podemos,
que nada somos…

¿Y si tan solo somos un poco de polvo
porque no arriesgarnos a vivir?
Buscando adentro
lo que hace latir nuestro corazón…

Flori *)

El poder de elección

¿En que consiste verdaderamente poder elegir?
¿y quién puede quitarnos ese derecho?

A veces veo que aunque traten de manejarnos
o de inculcarnos cosas, siempre al final nosotros aceptamos o rechazamos esas cosas.
Al final elegimos lo que hacemos, y hasta lo que sentimos.

La sensación de vivir fuera de control, sin saber que pasará mañana,
puede causar angustia o ansiedad, puede hasta entristecernos.
pero cada día es un día que se nos da, solo uno para vivir solo un momento tras otro y no más.
Tal vez la angustia se presenta cuando nos adelantamos, y disminuye cuando solo vemos
hasta el final del día, con la esperanza de que mañana puede ser mejor.

Hay una cosa que es tan fundamental, que puede ser de vida o muerte y es tener siempre una Esperanza.
Una ilusión de que mañana puede cambiar todo para bien
de sentir que uno puede realmente hacer “algo” por pequeño que sea, para empezar a construir el camino,
que se quiere seguir.
Me da curiosidad ver que hay personas capaces de sobrevivir a situaciones cuando otros se entregan,
y me pregunto ¿que hace la diferencia?
¿Porque algunos se deprimen hasta morir, hasta perder toda esperanza?
¿Porque otros siguen adelante cuando todo se acaba?
Quizá estos últimos tienen esa fuerza que les da el sentir que pueden hacer algo,
que aún en la adversidad pueden elegir, aunque el mundo y las circunstancias les griten que no…

No dejes de creer….
Aunque todo se desmorone lo único que no se puede desmoronar es nuestra esperanza…
Podemos renunciar a muchas cosas, podemos y a veces hasta debemos dejar muchas cosas
aunque las creamos buenas, solo duele dejar lo que amamos.
Sin embargo, si tenemos la confianza intacta de creer que mañana puede ser mejor
si creemos que Dios de alguna manera maneja todo este universo
que todo lo que pasa tiene un propósito,
que no somos un error,
que ya todo fue planeado,
si tenemos eso presente,
no nos derrumbaremos tan fácilmente..

Si Creemos que nadie, absolutamente nadie ni nada puede quitarnos el poder de elegir,
que si algo Dios nos regalo fue nuestra capacidad de decidir
no nos vamos a sentir víctimas del destino o las circunstancias,
sino que sabremos que somos forjadores de nuestro camino, de nuestra vida.

Sigue adelante…

No desmayes…

Si piensas que no puedes cambiar tu vida, el hecho de cambiar lo que piensas respecto a ella, ya es el primer paso para empezar a cambiar.

Flori *)