Versiones

El otro día escuche unas palabras en la película “Her”.
Parafraseando, el protagonista decía algo así como:
“…a veces, siento que he sentido todo lo que nunca voy a sentir, desde ahora no sentiré nada nuevo, solo… unas versiones menores de lo que ya he sentido…”
Eso que dijo, es algo que muchas veces he pensado en mi vida, es una reflexión que llega cuando hay tristezas…
La película aunque tiene unas bases muy ficticias, es muy real en cuanto a lo que se puede sentir y pensar cuando uno se siente solo.
Y muy sincera al describir las etapas del andar de dos personas… y como va cambiando la relación hasta llegar a un punto, donde no hay retorno y el pasado se vuelve tan entrañable…
Muy sincera en cuanto a la velocidad con la que vamos cambiando constantemente.
Y vamos exigiendo tanto al otro.
Y queriendo que llene carencias, o sospechando, y desconfiando…
Siempre andamos en busca de alguien que recree eso que nos falta, y que anhelamos sentir, o a veces eso que sentimos pero ya se fue.
Ese entusiasmo por la vida, por esas cosas que nos hacen sentirnos vivos.
No voy a contar la película, merece que la miren, con una mente abierta y ver ese mensaje que quiso dar quien la hizo.
El final me pareció tremendamente certero como conmovedor, como son las relaciones, como la vida misma, a veces triste. Y no por ello menos hermosa.
Es increíble por todo lo que los humanos tenemos que pasar, aun cuando estamos acompañados, podemos sentirnos completamente solos.
Nos queda ese instante de conexión, de amor. Esos breves momentos cuando nos sentimos parte de otro y al otro parte de nosotros. Porque verdaderamente el amor es esa fusión, esa unión donde se pierden uno en el otro. Aunque luego sigan cada uno su camino.

Flori *)

“Estoy recostada en la luna
Mi amor, estaré ahí pronto
Es un lugar callado, con estrellas
Fuimos tragados por el tiempo
Estamos aquí en el espacio
A un millón de millas de distancia

Hay cosas que me gustaría saber
No hay ninguna cosa que te oculte
Es un lugar oscuro y brillante
Pero contigo, mi amor, estoy segura
y estamos a un millón de millas de distancia

Estamos recostados en la luna
Es una tarde perfecta
Tu sombra me sigue todo el día
Asegurándose de que estoy
bien, y estamos
A un millón de millas de distancia”

Karen O – The Moon Song

“Dejame ver algún día como ven tus ojos…”

Foto by © Andy Kennelly
Foto by © Andy Kennelly

Hay un texto que me parece extremadamente bello, tanto el contenido como la forma, y que recuerdo mucho, es de la novela Rayuela de Julio Cortazar. Es un texto en el que Oliveira, el protagonista, se expresa acerca de su amiga La Maga quien careciendo de las habilidades intelectuales que él tenía lograba maravillarse ante los cuadros que admiraba, los libros que leía, lograba sentirse extasiada, conmovida hasta las lágrimas. Aunque luego después olvidaba todo. Mientras él siendo un hombre estudiado, un intelectual que recorría los cafés de París, entre comentarios de libros y copas, no lograba conectarse de esta forma porque carecía de eso que a ella le sobraba, se sentía acartonado por dentro incapaz de conectarse. Oliveira quien estaba cansado de desnudar esas mismas obras que trataba de apreciar, talves le había quitado en el proceso también la magia, esa que su amiga con su ignorancia podía captar. No en vano el autor le había puesto ese nombre a este personaje: “La Maga”.
“Hay ríos metafísicos, ella los nada como esa golondrina está nadando en el aire, girando alucinada en torno al campanario, dejándose caer para levantarse mejor con el impulso. Yo describo y defino y deseo esos ríos, ella los nada. Yo los busco, los encuentro, los miro desde el puente, ella los nada. Y no lo sabe, igualita a la golondrina. No necesita saber como yo, puede vivir en el desorden sin que ninguna conciencia de orden la retenga. Ese desorden que es su orden misterioso, esa bohemia del cuerpo y el alma que le abre de par en par las verdaderas puertas. Su vida no es desorden más que para mí, enterrado en prejuicios que desprecio y respeto al mismo tiempo. Yo, condenado a ser absuelto irremediablemente por la Maga que me juzga sin saberlo. Ah, déjame entrar, déjame ver algún día como ven tus ojos.” Extracto de Rayuela Capitulo 21.
Aunque él no lo dice explícitamente, lo que interpreto, es que creo que nos ocurre así cada vez que vamos a un libro, a un paisaje, a una canción, a unas palabras, con una actitud de dar por hecho lo que ya sabemos, quedamos inhabilitados para que esa leve diferencia, ese algo distinto nos toque, es como ir al campo con una armadura sin poder sentir la brisa en el rostros, el sol en la piel, el rocío. Es como ir a ver con una cuadricula establecida, es ir colocando cada cosa en un lugar. Es perder en el proceso toda magia posible.
“Inútil. condenado a ser absuelto. Vuélvase a casa y lea a Spinoza. La Maga no sabe quién es Spinoza. La Maga lee interminables novelas de rusos y alemanes y Pérez Galdós y las olvida en seguida. Nunca sospechará que me condena a leer Spinoza. Juez inaudito, juez por sus manos, por su carrera en plena calle, juez por solo mirarme y dejarme desnudo, juez por tonta e infeliz y desconcertada y roma y menos que nada. Por todo eso que sé desde mi amargo saber, con mi podrido rasero de universitario y hombre esclarecido, por todo eso juez. Déjate caer, golondrina, con esas filosas tijeras que recortan el cielo de Saint-German-des-prés, arrancá estos ojos que miran sin ver, estoy condenado sin apelación, pronto a ese cadalso azul al que me izan las manos de la mujer cuidando a su hijo, pronto la pena, pronto el orden mentido de estar solo y recobrar la suficiencia, la egociencia, la conciencia. Y con tanta ciencia una inútil ansia de tener lástima de algo, de que llueva aquí dentro, de que por fin empiece a llover, a oler a tierra, a cosas vivas, si, por fin a cosas vivas.” Extracto de Rayuela Capitulo 21.
Hará falta tener una actitud de mente abierta, desnuda, limpia, dispuestos a escuchar, a ver, a dejarnos sorprender al considerar lo que miramos. Esa actitud de no solo saberse, sino sentirse ignorante. Esa actitud de dejar libre lo percibido para sea lo que es.
Mucho se trata de la actitud interna, un corazón limpio es capaz de mirar lo que ve y no tan solo mirar por el filtro de los prejuicios, las experiencias, y todos esos obstáculos que impiden creer que lo que miras es simplemente lo que miras y no tan solo el reflejo de algo que ya conoces, de algo que esperabas.
Por esto los niños nos llevan una gran ventaja, para ser más clara diría el alma o el espíritu que se mantiene joven tiene ventaja, tiene la ventaja de poder mirar sin el obstáculo de lo “aprendido” o “aprehendido” que es sinónimo de algo que se ha enganchado encima. Unos lentes empañados que el tiempo y los prejuicios nos han puesto.
La Maga de Rayuela era una mujer simple, ignorante en muchas cosas pero tenía a pesar de su estilo de vida bohemio una candidez imposible de imitar por su amigo, era una esencia que ella tenía, una actitud motivada, aunque no necesariamente, al saberse muy ignorante delante de sus amigos, una actitud abierta, fresca.
Creo que el protagonista de Rayuela, Oliveira, estaba tan imbuido en todos esos autores, escritores, pintores, todas esas filosofías, y se había llenado tanto de todo ello que termino por sentirse incapaz de mirar las cosas de otra forma, incapaz. Termino sintiéndose preso, aislado, desconectado. Lo a que a su vez lo condena. Puesto que se “supone” que una persona que se ha bañado de todo, ¿debe por tanto sentir lo que sabe?
Muchos sabemos que no es así necesariamente.
El intelecto puede convivir separado de los sentimientos. Lo importante no se aprende necesariamente en los libros o academias. El corazón muchas veces no puede ser educado o forzado, ni ablandado… Es así como Oliveira es condenado.

La Maga frente a Oliveira, es lo mismo que comparar: Lo tierno que subsiste en un medio salvaje, frente a la indiferencia que se empeña en quedarse aun cuando ha poseído conocimiento y educación.

Por ello en parte menciona: “estoy condenado sin apelación, pronto a ese cadalso azul al que me izan las manos de la mujer cuidando a su hijo“. Condenado, pues se siente juzgado, él a pesar de sus saberes, no solo no comprende este amor de la mujer cuidando a su hijo, lo más importante es que no lo conoce, no lo ha sentido. Por lo tanto el mismo se juzga al compararse con aquella que puede sentir de esa forma tan pura y tan desprovista de artilugios.
Pienso que esa falta de conexión de la que padece el personaje Oliveira, ese vacío, es una de las mayores crisis que enfrentamos en la actualidad, estamos tan saturados de información, de tecnologías, de saberes, de ciencias, de costumbres, de modos de hacer, que en el proceso es casi imposible hacer una conexión real con otro ser humano, o con alguna situación. Es casi imposible notar algo distinto a través del medio que sea. Como le sucedía a Oliveira.
Lo que me hace concluir que el estado interno puede endurecerse, y hacer que se pierda la capacidad de sentir. Por otro lado el conocimiento que no puede ser incorporado al interior y mover alguna fibra por dentro es así como un cascaron vacio para el que lo percibe y pronto a olvidarse… el problema aquí no está en lo que se percibe sino en el interior de la persona, que yace como muerto.  De allí la desesperación de Oliveira de querer que en su interior empezara a llover y a oler a cosas vivas…

Nota:
Bueno, que me perdone Cortazar sé que sus textos son pura poesía para leerla y sentirla, pero no pude dejar de escribir acerca de este extracto de Rayuela…
En mi opinión personal creo que él tenía mucho de la Maga. Un mago en verdad para escribir y transmitir sentimientos sin atarse a ninguna forma y capaz de volar como quería con las letras como esa golondrina que perfectamente describe… me gusta ver por los ojos de él en sus textos. Uno si puede volar con él como esa golondrina. Digamos que es un pequeño homenaje en los ya casi 51 años de Rayuela.

Flori *)

El placer de leer

Me gusta mucho leer, conectarme con otras personas a través de sus ideas, sentimientos.

Hoy se dice que hay más escritores que lectores. Un escritor es primero un amante de la lectura, sin duda.

Mientras leo voy dándole color a las imágenes, forma a los sentimientos, dibujando sensaciones, es toda una manera de descubrirse a sí mismos, de descubrir un mundo; al leer se abren los sentidos para luego absorber más plenamente ese exterior que nos rodea o nos circunda. Y al salir a la calle imaginar todo lo que se encuentra detrás de cada evento que miramos, así como se llega a intuir que detrás de cada mirada hay una vida entera.

Cada vez que descubro las posibilidades que se abren, dejo de lado las etiquetas, los conceptos, para darle paso o cabida, a otros quizás diferentes…

Lo más reciente, que sabía desde hace tiempo pero que no había considerado seriamente es que para leer uno debe deshacerse de conceptos previos, de alguna manera tratar de ir sin nada, con una actitud de escuchar y tratar de descubrir que te quieren decir.

Me ha sucedido que recientemente he retomado algunos libros y he descubierto cuanta belleza encierran, y todo por cambiar mi actitud previa. Simplemente decir: aquí estoy, muéstrame que tienes allí. Sin desechar nada de lo que se expone, sino tomar y recibir, considerando.

Una actitud de admiración por aquello que el otro tiene entre sus manos, valioso para él, y que también puede ser valioso para mi.

Leer es todo un placer, cuando también lo es compartir y compenetrarse con otros.

Flori *)

Foto by Flori

 

En conexión

Foto by Flori

La hoja es verde mientras esta unida al arbusto, al árbol.

El carbón arde mientras esta en la hoguera, junto a los demás.

El río es cristalino, mientras sus aguas fluyen y se mezclan, se revuelven, se juntan, se disuelven… Un río que permanece mucho tiempo estancado se contamina, muere.

El trozo de carbón apartado del fuego pronto se apaga.

La hoja desprendida del árbol pierde su frescura y su color.

Lo mismo nos sucede a nosotros. Necesitamos estar en conexión con la energía que une a todo el universo, aquella que hace posible la vida…  para tener la frescura de la hoja verde, arder como el carbón… ser cristalinos como el río que fluye…

Flori *)

 

Islas

Foto by Flori

Es posible encontrarse cuando vivimos en la misma tierra, mas cuando estamos separados con el mar de por medio, se requiere un sacrificio. Sucede con aquellos que viven a grandes distancias físicas o a miles de kilómetros en cuanto a sus pensamientos, ideas, sentimientos.

Las distancias físicas pueden salvarse con palabras o con otro tipo de comunicación. ¿Son vínculos débiles o fuertes los que se establecen?, no lo sé, pero suceden.

Las distancias que existen a nivel emocional son más difíciles de reducir. Puede ser que alguno se preste para hacer el puente, o se incline para que el otro pase. Alguno tendrá que doblarse, si no los dos, para que de alguna manera se puedan tocar en algún punto, y hacer conexión.

Las pensamientos pueden aislarnos, dejarnos sin poder hacer contacto con aquel que piensa distinto. Las distintas maneras de sentir de hecho nos aislan en la incomprensión.  Pero así como nos separan también nos unen, porque cuando sentimos igual, pasamos a formar parte de una misma esencia donde todo lo demás funciona, así como uno puede dejar de percibir que existen dos islas donde hay un puente.

Flori *)

Un solo latir…

La carrera comenzó hace tanto, vamos sumergidos sin mirar a los lados, tan solo a la meta.

Sueños que crecen, menguan y hasta desaparecen, son el alma que nos alimenta para seguir; muchas veces nos preguntamos, ¿a dónde?… Pero vamos porque eso nos enseñaron.

A veces en ese trayecto nos caemos,  y otras nos levantamos.

Seguimos adelante, sin darnos cuenta, como soldados; se nos pierde el alma, no la encontramos, cuidando tanto el corazón, con el frío acartonado… a punto de romperse…

¿Cómo será esa calidez de saber que todo esta bien?, esa paz de la que hablan…

Es entonces, cansados, ya sin aliento, cuando miramos a los lados buscando aquel calor que desde el cielo, el sol nos prometió… 

Y ya en lo oscuro de la noche descubrimos que siempre somos: tu allá y yo aquí, cercanos, pero tan lejanos…

¿Porque el miedo de mirarnos? ¿porque el temor de desnudar el corazón? ¿porque cuidarlo tanto? escondido no sentirá frío, pero tampoco calor… ¿acaso alguna vez nos arriesgamos a ponerlo en las manos? 

El frío de la noche se desvanece cuando ofrecemos nuestras manos al que ya no las puede tomar, devolverle la esperanza al que siente que ha perdido toda manera de llegar, es recuperar con él, el sueño olvidado…

Corazones juntos, encuentran calor…  nace entonces esa sonrisa sincera de los que sienten lo mismo: vamos cruzando el mismo sendero lado a lado… el mismo camino…

Sé que estas, y si te caes estaré allí para levantarte, llegar no importa si a ti puedo entregarme… si puedes encontrar el calor perdido en la caída, también lo encontraré… no importa si llegar, tan solo continuar…

Y te miro en cada ser que se cruza a mi lado, con miedo, quizá solitario… tendido a un lado del camino, le ofrezco mis manos… y en él miro esa, tu sonrisa tan cercana, la que le devuelve a mi corazón ese tibio calor…

Es el amor, ese contacto transitorio que para siempre se queda en nuestro recuerdo, venciendo el tiempo… saltando barreras, rompiendo esquemas, creando ese contacto donde no hay abismos: tu allá y yo aquí; sino los dos en un mismo sentir, un solo corazón, un solo latir… Una conexión que en un instante le devuelve al alma los sueños… un camino…

Flori *)

Foto by Flori

El límite de las palabras

¿Qué tan limitadas son las palabras?

Se nos ha dicho que el lenguaje hablado o escrito es la forma de comunicación más limitada que existe, debido a que en la mente de cada persona se forma un concepto de cada palabra de acuerdo al aprendizaje que va teniendo. Entonces se tiene que la palabra “rojo” por ejemplo, a alguien le trae buenos recuerdos y a otro no. Se tiene que hay palabras que son ofensivas para una persona, y no estoy hablando necesariamente de palabras obscenas, sino de cualquier palabra. Es tan delicado a veces el proceso de comunicación cuando nos enteramos de como funciona. No es de extrañar por que tantos conflictos a la hora de “comunicarnos”.

Y esto en cuanto a las palabras, luego vienen las frases o los mensajes, también estructurados de acuerdo a nuestra experiencia o lo que conocemos del mundo. Cuando digo “allá en el río” me imaginare el río que conozco y tu imaginarás el río que conoces, por ejemplo.

Por que estoy contando todo esto, pues para explicar porque a veces estamos hablando con una persona y parece que esta no capto la idea de lo que le dijimos, aunado están las expectativas que cada uno lleva a la hora de comunicarse y mientras más expectativas mayor la tensión a la hora de hablar. Uno se pregunta, ¿Será que me entenderá? ¿Cuales palabras o mensajes debería utilizar?, o ¿Debería callar?.

Apenas hacemos bosquejos de lo que queremos decir, tan solo logramos armar frases que tratan de expresar ideas, sentimientos, experiencias. De allí el éxito de la comunicación audio-visual, esta entra por mas de un sentido, por lo cual es mas efectiva.

Por eso la importancia de buscar la mejor manera de decir las cosas, sobre todo en un mundo donde hay tanto auge de información y “palabras”.

Si logras en un principio transmitir un mensaje, luego te encuentras con los filtros, la persona una vez que logra oírte seleccionará lo que cree y comparte y desechará lo que no cree. Y las personas terminan desechando mensajes de manera voluntaria, y también de manera involuntaria. Pues es muy difícil guardar o procesar en tu mente algo que no aceptas, o no conoces, es más ni siquiera lo escuchas, no pasa por tus oídos. Es cómico pero es así. Cuando escuchamos una palabra desconocida por primera vez (un ejemplo exagerado), tienen que pronunciárnosla lentamente para poder captarla, igual cuando nos cuentan algo que nunca habíamos oído, pedimos una y otra vez detalles para ubicarnos, para hacer asociaciones, para buscar en nuestros archivos de memoria, y todo esto es a nivel inconsciente.

Imagino que pasa en nuestro cerebro cuando nos empiezan a narrar cosas que ya desechamos, o decimos, “no, no me interesa”, o ni siquiera comprendemos. Este proceso de filtrar es necesario también para ser mas eficientes a la hora de usar nuestra memoria y razonamiento.

¿Qué determina lo que guardamos en nuestra mente?, ¿Cómo creamos filtros?, todo depende de nuestro carácter, intereses, educación, cultura, hasta de nuestra biología o herencia, tantas cosas, todo esto determinará nuestras motivaciones.

De todo esto la parte que a mi particularmente me preocuparía sería esta: “no vemos, no oímos, lo que no conocemos”.  De allí la importancia de aprender a desaprender lo que ya sabemos para dar “espacio” a lo que no conocemos. Y no me refiero a grandes cosas, más bien a detalles, sutilezas que nos harían la vida más pacifica por ejemplo, si es lo que uno busca. En este sentido hay gente por todos lados en el mundo clamando a grandes voces que cuidemos del planeta, pero casi nadie “escucha”. Otros gritan a grandes voces en las plazas “busca a Dios”, pero casi nadie oye… se nos habla mucho de las crisis existenciales y de la soledad del hombre actual que vive rodeado de mucha gente, saturado de información y de tecnología pero “solo”, “mas solo y separado que nunca”, pero pocos “escuchan”.

Será que tenemos, pues si queremos claro esta, que aprender a escuchar otra vez, y escuchar no es solo estar allí, sino comprender al menos que significa para la persona que nos habla lo que nos esta diciendo.

Si lo analizamos bien, escuchar de esta manera es un proceso agotador para nuestra mente. Si nos dedicamos a escuchar así no tendríamos tiempo para pensar en lo que vamos a responder, salvo para confirmar que estamos comprendiendo lo que se nos dice.

Si cuando al hablar con alguien le preguntáramos: “¿Y para ti, qué significa esto?”, se podría llegar a otro nivel de compresión, se podría entonces pasar del simple intercambio de información a los sentimientos, y quizás se podría entonces establecer una “conexión”, que es verdaderamente lo que significa la comunicación.

Flori *)