Música·Reflexiones

El mar y el río…

Mis conceptos se quedaron varados en la orilla de una playa que los revolvía de ida y  vuelta,  los revolvía y los deshacía poco a poco como solo puede hacerlo el agua salada…

les quito color para desvanecerlos y me obligo, me obligo a dejarlos…

fue cuando descubrí que existen momentos cuando las formas pierden su sustancia… pierden el propósito que un día tuvieron… pierden sus colores,

se caen las formas y que me queda?

de frente el ancho mar… impresionante, inmenso…

el ir y venir de las olas,  un compas igual al de mi corazón,
desvaneciendo constantemente aquello que se queda rezagado a la orilla… vestigios quedan,  y aun así siempre serán ajenos a el…  vestigios extraños a su suavidad, aquello que se queda rezagado a la orilla…

pero el río,  nunca se cansa de recorrer la tierra contra todo obstáculo para finalmente liberarse en el mar… es su maleabilidad esa que le permite ser fuerte y ser débil, esa que no se amarra a las formas, lo que le permite entrar…

siendo de una misma naturaleza,  al mirarse se reconocen, y luego sin excusas se confunden, y ya nadie sabe dónde termina el río y donde empieza el mar,  juntos bailan ese compas que va diluyendo todo…

es el amor lo único que se queda en el corazón… entra sin rasgarlo, para llenarlo…

Flori *)

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8 comentarios sobre “El mar y el río…

  1. Todos buscamos por instinto la libertad del mar, y hacia él viajamos entre las dificultades de todo tipo, menos mal que en el camino siempre encontramos manos amigas para compartir el viaje.
    Bello post y bonito vídeo musical.
    Un Abrazo amiga 🙂 .

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    1. La mayor libertad es esa que se encuentra en el interior… un interior grande como el mar, y mucho más grato si en el camino encontramos amigos.
      Gracias por llegar querido amigo.
      Un gran abrazo 🙂

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  2. Unir el río al mar en la costa marinera nuestra se da. Es tan hermoso el río como el mar, y como bien dices se confunden. Es como el amor, no puedes cambiar lo que se te da, no sirve dejarlo, porque la memoria te persiguirá, no sirve afrontarlo, porque te vencerá. Creo que podría decirte déjalo donde está, dale cabida, y lo lograrás. No son consejos, simplente una pequeñísima conversación.
    Preciosa foto, y video.
    Un abrazo.
    Hasta pronto.

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    1. La cuidad donde crecí es una de las tantas donde el río desemboca en el mar, uno se da cuenta porque el mar se torna marrón. El río llega sin forzar nada. Como el amor como bien dices querida amiga.
      Gracias por tus palabras.
      Un abrazo.

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