Sensibilidad

Un tema que me inquieta mucho es la falta de sensibilidad en el mundo actual, la velocidad, las ambiciones, el placer por el placer, sin base ni roca de apoyo,  sin más crecimiento que el externo…

La abundancia de formas, que distraen el pensamiento y los sentimientos.

Difícil es mirar cuando vas apurado, corriendo en el vehículo, contestando llamadas telefónicas… perdido en la televisión o el internet.

Habría que disminuir la velocidad, apagar el teléfono.  Abrazar el silencio.  Mirar el vacío y volver la mirada hacia adentro.

Todo lo que terminamos encontrando afuera es un eco, un reflejo de lo que esta creciendo adentro.

La sensibilidad, que no es sensiblería, sino la capacidad de sentir lo ajeno como propio simplemente, darse cuenta de esa palabra que falta, del gesto emitido con la cara, y llegar a ver lo que no esta implícito.

Creo que estamos envueltos en un mundo tan físico que terminamos por juzgar tan a la ligera.  Se que la experiencia tiene un gran peso y nos muestra su sabiduría, pero ella, la experiencia, también termina siendo un obstáculo a la hora de notar las diferencias presentes a cada momento.

Conversando con una mujer ella me decía que no se puede ser tan sensible, que hay que endurecer un poco el corazón porque sino nos la pasaríamos llorando.  Yo le decía que no es cuestión de estar llorando, más bien se trata de abrir los ojos, de hacerse responsable.   Es el caso, por ejemplo,  de aquellos médicos que son excepcionales porque a todos sirven, aquellas personas que cuando llegan a un lugar el sitio se ilumina porque llego el que puso a todos en marcha a moverse, que se dio cuenta de lo que no funcionaba y empezó a mejorarlo o a cambiarlo inmediatamente,  son aquellos que están alertas, los que siempre se ponen manos a la obra.  Porque quizá tienen un corazón que se duele, pero saben que pueden hacer algo, y lo hacen, para crear ese cambio o avanzar hacia ese lugar anhelado…

Decía Benedetti:

“No te quedes inmóvil al borde del camino

no congeles el júbilo, no quieras con desgana

no te salves ahora ni nunca no te salves

no te llenes de calma

no reserves del mundo sólo un rincón tranquilo

no dejes caer los párpados pesados como juicios

no te quedes sin labios

no te duermas sin sueño

no te pienses sin sangre

no te juzgues sin tiempo…”

No te quedes sin pasión por la vida, no te endurezcas porque eso te salva pero te salva de todo, de vivir de verdad, de amar de verdad, y de ser feliz de verdad…

Te salva de muchas cosas, por ejemplo, de la satisfacción de hacer algo y de hacerlo bien, de darte cuenta de lo que falta cambiar y de hacer el intento, al menos. Te salva hasta de disfrutar de la sonrisa del bebe que a tu lado te mira…

En este mundo tan físico nos hace falta, y me incluyo, mirar más allá de las apariencias  y empezar a enriquecer ese mundo interior que puede llegar a ser más grande y más rico de lo que podemos visualizar tan solo con nuestros ojos.

De vez en cuando es bueno apagar todo y escucha un poco que vive allí adentro…, y en la medida en que se descubren los secretos y se despierta lo dormido, podemos empezar a andar al lugar anhelado.  Hacer los cambios necesarios.  En la medida que uno se da cuenta de donde está, puede contribuir un poco a que ese mundo anhelado sea un poco más real, cuando ayudamos a mejorar el mundo, cambia toda una actitud de indiferencia por una atenta, pero hace falta sentir la necesidad para que sea real…

Flori *)

Foto by Flori
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8 comentarios en “Sensibilidad

  1. Qué complicado es dejar a un lado la importancia personal – esta que es una piedra enorme y que la llevas a todos lados. Que te permite mirarte al espejo y comprobar que el rubor, las cejas y el tono del maquillaje es el adecuado, pero que impide ver más dentro de ti. Te impide platicar consigo mismo. Ese que solo dice yo yo y esta lejos el nosotros. Ser sensible es tener claro la importancia de lo que me rodea… un abrazo y un beso Flori

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    • Si es así Rub, has dado una buena definición de lo que es ser sensible. A la importacia personal le ocurre como a todo, en exceso puede hacer más daño que bien. Gracias por tus palabras amigo.
      Un beso y un abrazo.

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  2. Precisamente los médicos, ésos profesionales que sólo cuentan con el tiempo justo para dormir, me han aconsejado ir más despacio, pero sin cortar el ritmo, porque lo peor que puede haber en la vida es una parada en seco, y apartarte de tu ritmo, porque ésos significa que siempre volverás al mismo punto y siempre tendrás que volver a empezar.
    Un cariñoso Abrazo, querida amiga 😉 .

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    • Más bien hay que ponerse en movimiento verdad?. Yo hablo es de desconectarse un poco de lo virtual, un poco, no demaciado porque en esta epoca la tecnología es una gran herramienta para estar informado entre otras cosas.
      Lo que no se supera, se vuelve a repetir, es cierto.
      Un abrazo igual de cariñoso amigo 😉

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  3. Si la sensibilidad, son como tus reflexiones, bienvenida sea. No creo que la experiencia sea como dices, un obstáculo a la hora de notar las diferencias presentes a cada momento.
    Es más creo todo lo contrario.
    Es simplemente una opinión Florí, porque en éste andar apurado, donde la locura va por barrio, creo que hasta se ha perdido, algo hermoso saber mirar a los otros.
    Un abrazo.
    Hasta pronto.

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