Reflexiones

Racionalidad Vs. Sentimientos

El hecho de pasar tiempo pensando en algún asunto, nos conduce a razonamientos, que son ideas lógicas o argumentos que explican los hechos y el por qué de lo que miramos u observamos que sucede.

Puede llegar a tenerse por costumbre que ante cualquier evento se emitan razonamientos. Esto nos hace sentir que sabemos porque ocurren las cosas, una especie de seguridad, un piso sobre el cual pararse y desde allí observar el mundo.

A través del pensamiento pueden adoptarse comportamientos “aceptables” aquellos que son apropiados para desenvolverse, e incluso ir más allá, y ser súper-complaciente a costa de sensaciones o sentimientos que a propósito vulneramos.

Pasamos entonces por encima de nosotros mismos, dejamos de escucharnos, quizá de considerarnos, y hasta de respetarnos. Y entonces ¿qué pasa?. Se pierde la libertad de expresar lo que se siente y desde luego: la paz.

Son situaciones en las que actuamos conforme a razonamientos reinantes en un mundo que no va con nosotros, he allí el detalle.

¿Cuantas de esas razones las sentimos? Y así se puede llegar a un pensamiento que nos atrae pero que no ha pasado de la mente a los sentimientos, por lo cual no podemos actuar en concordancia llegada la oportunidad.

Podemos pasarnos el tiempo siendo super-razonables pero eso no nos hace ser lo que pensamos.

Es bueno y de hecho han de buscarse las explicaciones y el bien ser, pero de sentirlo ya son cosas distintas. ¿Cómo pasar del pensamiento al sentir?, ¿Cómo actuar conforme a lo que creo?

De allí la importancia por una parte del auto conocimiento; de dejar a un lado esas explicaciones consensuadas y ver cual es la mía, ver que siento yo?. Tengo autenticidad, sinceridad, siento eso que digo o simplemente lo digo para escudarme en ideas que creo pero, las siento?

Recuerdo en el pasado tratar de no enojarme por ciertas cosas y no lo lograba, no me gustaba enfadarme, y por lo tanto tenia una lucha interna cada vez que sucedía. Hasta que me di cuenta que estaba enojada, herida, y tenia que aceptar esa inconformidad y aceptar que sí, yo me enfadaba ante hechos que no podía evitar… y qué hice?, pues lo acepte, y así, reconciliada con mi enojo, este eventualmente me dejo tranquila, creo que quizá se hacia presente para que me diera cuenta que algo no andaba bien…, y así sanarlo. Igualmente sucede con la tristeza, el dolor, y esos sentimientos que también son míos.

Razonarlos no hicieron que se fueran, ni que mejoraran…, quizá solo hizo que tratara de reprimirlos. Aceptarlos, si me ayudo a comprenderme como ser humano, con dolores, carencias que necesitan ser simplemente asumidas. Cerrar los ojos no hará que los dolores se vayan. Al aceptarlos puedo conocerme y saber que necesito ayuda, solo así puedo ir a buscar a mi Padre que esta en el cielo y buscar ese consuelo que él puede dar.

En ocasiones es un amigo lo que se necesita para descubrirnos, para quitarnos esa pose “super-razonable” y quedarnos sin mascaras, mirarnos tal cual somos, descubrirnos, hallar consuelo tan solo en el hecho de expresar lo que se siente…, es como quitarse un peso de encima.

A veces no somos razones, tan solo sentimientos, sensaciones, que buscan ser simplemente aceptadas.

Flori *)

Foto by Flori

“No digas de ningún sentimiento que es pequeño o indigno. No vivimos de otra cosa que de nuestros pobres, hermosos y magníficos sentimientos, y cada uno de ellos contra el que cometemos una injusticia es una estrella que apagamos”  Hermann Hesse

 

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12 comentarios sobre “Racionalidad Vs. Sentimientos

    1. No creo que sea imprescindible racionalizar para aceptar un sentimiento. Sin embargo, cada uno: tanto razón como sentimientos, tienen su importancia y el equilibrio es fundamental si a eso te refieres. La razón ayuda bastante, porqué no?

      “Porque la razón, dictaminando sola, es una fuerza limitadora; y la pasión, desatentada, es una llama que se quema hasta su propia destrucción”. Khalil Gibran

      Saludos!

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  1. La frase de H. Hesse es magnífica, flori.

    La razón es importante pero también lo son las emociones y se tiende a suprimirlas o enmascararlas. Para sacarlas a flote, uno tiene que bucear en uno mismo y valerse también de la razón, que es la que nos va ayudar a entender los porqués de nuestra vida. Detrás de la no aceptación de un hecho concreto, grande o pequeño, hay siempre una razón.

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    1. Zambullida, tu comentario es completamente redondo, sintetiza mucho. En este post, tan solo trato de mostrar que el ser super-razonable, es decir, buscar en la razón la explicación de todo a través de convenciones, omitiendo muchas veces nuestras propias razones, a veces no ayuda que un enojo o tristeza mejore, por ejemplo, sino tan solo ayuda percibirla y actuar en consecuencia, simplemente.
      Gracias por tus palabras, un abrazo.

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  2. Yo para responderte voy a remitirme a otra frase de este magnífico escritor alemán:
    “Quería tan solo intentar vivir lo que tendía a brotar espontáneamente de mí. ¿Por qué habría de serme tan difícil?”. respondiendo a la pregunta de Hesse, me hago esta reflexión: ¿por qué nos complicamos tanta la vida?, no sería mejor dejarla fluir y aceptarnos tal como somos, sin buscar más explicaciones.
    Un abrazo.

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    1. Que bella eres Mercedes, me quito el sombrero delante de tu sabiduría llena de sencillez, esa que produce tanta paz en los corazones.
      Gracias por tus palabra.
      Un abrazo para ti.

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  3. Refiriendome al enojo. Recuerda que se vale enojarse, pero no debemos permitir que el sol se ponga sobre nuestro enojo y eso implica muchas cosas.
    Sin referirme al sentimiento de la ira…los razonamientos nos ayudan a subir a la balanza situaciones que el corazón se niega a hacer, y es que hay sentimientos que llegan sin más al corazón (el cual se supone nos ayuda a discernir), hay autenticidad, hay sinceridad, creo, siento pero hoy calló.
    Los amigos son especialistas en desarmarnos¡Ja! si lo sabre yo, con ellos no puedes llegar con mascaras y pretender que no traes nada.

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    1. Hay un enojo Candy (no me refiero a la ira), que es la indignación, cuando se siente, por más que le des vueltas no pasa. La indignación muestra que se ha vulnerado un derecho vital, y es ante este evento que digo que uno debe actuar, para exigir su derecho, para expresar la inconformidad, quedarse así sería lacerar el propio espíritu y eso no es nada constructivo.
      Con los amigos es sencillo expresarse porque nos comprenden.
      Un abrazo.

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