Comunicación·Naturaleza·Reflexiones

Palabras con Alma

Mochima by Flori

¿Soy lo que expreso?: Lo soy al menos en ese momento, si lo que expreso es lo que pienso sinceramente.

¿Expreso lo que soy?. Talvés partes, matices… Los demás reciben señales que interpretan…

Con estas preguntas y respuestas quiero decir que podemos dar impresiones certeras o equivocadas. Pero olvidando por un momentos a los demás, adentrándome en mi misma, me pregunto si son congruentes mis pensamientos, palabras y acciones?

El otro día estaba leyendo “En contacto intimo”, de Virginia Satir. Según ella nuestros pensamientos, palabras, sentimientos, nos pertenecen. Otras veces he oído decir que somos mucho más que nuestros pensamientos pues la mayoría han sido aprendido, muchos los repetimos simplemente, a veces sin revisarlos… y así podemos estar pensando o diciendo cosas que realmente no creemos o no hemos confirmado por nosotros mismos. Estas confirmaciones, de las que se esta convencido, son las convicciones.

Por lo cual son verdaderamente nuestros aquellos pensamientos de los cuales estamos realmente convencidos.

Por eso no asumo como verdad ni siquiera aquello que parece lógico, si no lo he pasado por el filtro de mi ser… No es por ponerme a filosofar como Descartes, pero el decía que no daba nada por cierto si antes no lo había comprobado por si mismo, a esto se le llamo: la duda metódica, es el origen del método científico.

Pero mi intención como dije no es someter todo a un análisis científico sino tener en cuenta que las verdades o reglas a veces no van con uno si no se sienten de corazón…

¿Cuantas creencias o reglas tenemos que no son nuestras y que al querer seguirlas nos hacen infelices, o nos hacen sentir mal… se esconde uno debajo de todas ellas…

Por eso me imagino que las personas con las que contacto a diarios son mucho más de lo que puedo escuchar, oír, o tocar de ellas… Los ojos, los gestos dicen más y descubren más que sus palabras… hasta el tono de la voz, o aquellas maneras incluso de decir las cosas. Así intuyo como puede ser, alguien, o como soy, observando…

Así, la esencia es lo más difícil de descubrir, y a la vez es lo más fácil, puede sentirse en la superficie, cuando la persona es sincera, transparente… Nuestra esencia a veces se esconde en el fondo, hasta de nosotros mismos, cuando no nos conocemos.

¿Cuantas veces reprimimos un sentimiento y por ello no terminamos de procesarlo, digerirlo, o dejarlo pasar… y así no terminamos de conocernos, de saber que la libertad de expresión es una de la libertades que nos permite “ser”.

Estos pensamientos me llevan a concluir que necesitamos escucharnos a nosotros mismos, dejar fluir el corazón…

Olvidamos que somos mucho más que nuestra expresión, que estas, nos pertenecen, y dejan pistas por todas partes de lo que somos más profundamente.

Creo que en esta época que nos toca vivir la palabra ha perdido mucho valor, pero así mismo necesita ser elevada al lugar donde pertenece, aquel donde puede cambiar mundos, puede crear otros nuevos… aquel lugar donde una palabra respaldada por hechos es poderosa.

Eres, soy, más, mucho más que palabras… estas son veraces cuando las alineamos con nuestros sentimientos más profundos, y se hacen poderosas cuando sentimientos, sueños y hechos van de la mano.

Cuando Virginia Satir dice que todo lo que procede de nosotros nos pertenece, esta diciendo que tenemos poder; sí, poder para ser lo que queramos ser… Somos nosotros los que decidimos cumplir con todo aquello que en sueños acariciamos, hacemos real, transpiramos a través de las palabras y de los hechos que les dan alma.

No dejes que tus palabras se queden sin alma, busca allá dentro donde solo tu puedes oír, esa parte de ti, que siente y padece, que muchas veces pide ser escuchada, que pide salir, como el deseo más recóndito que lleva todo ser humano de volar…

Yo trato de escuchar esa voz que viene desde dentro, y me pierdo cuando no la escucho… a veces la percibo a través de otros medios, la naturaleza, o también personas que hablan… y puedo sentir que esa voz la conozco y puedo recordar lo bien que se puede sentir creer y hacer lo que nace del corazón…

Mirarse, reconocerse, aceptarse, y así empezar a realizarse… Expandirse… Creo que así uno puede verse como el ave que vuela a lo alto sin más limites que el espacio.

Flori *)

Anuncios

8 comentarios sobre “Palabras con Alma

    1. Esa es la clave, “no todo el mundo desea lo mismo”, ¿que anhelamos en lo profundo de nuestro corazón?, a veces las personas no lo saben, o no lo sabemos. Al encontrar esas respuestas se empieza a vislumbrar un camino a seguir, nuestro propio camino, el que nos descubre que somos únicos.
      Saludos de vuelta.

      Me gusta

  1. Las palabras se las lleva el viento, los hechos son los que cuentan. Esta es una constante que ha sido mi forma de vida hasta el momento y no me canso de repetirlo.
    Hablar y hablar sin ponerte en movimiento, sin motivarte, sin realizar un propósito en el que has puesto el corazón, no tiene sentido.
    Bonita reflexión
    Un abrazo

    Me gusta

    1. Cuando apoyamos nuestras palabras con lo que hacemos somos convincentes. Y esto nos da también una mayor tranquilidad porque tenemos certezas, podemos ver un camino y seguirlo. El meollo del asunto es conocernos, para encontrar esa congruencia.
      Gracias Mercedes, un abrazo.

      Me gusta

    1. Se me ocurre preguntarte, que tanto estas de acuerdo con esta frase?: “Las convenciones, la educación recibida, lo que se espera de nosotros…, pesa mucho”.
      Con tu permiso ¿puedo voltearla, bajarla de su pedestal de verdad y decir: “… lo que se espera de mí…me pesan mucho”?
      También me hago esa pregunta Zambullida, y sí, me pesa mucho cuando las expectativas vienen de personas que amo. Y se que el peso se hace liviano cuando se que di lo mejor de mí, y si no lo di, acepto que puedo equivocarme, y seguir… Dios conoce nuestros corazones.
      Se trata de estar en paz, con nosotros mismos. Es muy difícil la frase: “lo que se espera de nosotros”, es más sencilla, mucho más: “lo que espero de mí”.
      Un abrazo.

      Me gusta

  2. Cuanta razón tienes, muchas veces la vida diaria nos va arrastrando y nos llenamos de tantas cosas que esa voz termina siendo casi imperceptible pero en Su amor y Su fidelidad siempre busca otras maneras de llegar a nuestro corazón por medio de otras personas, y de situaciones que nos sacuden, para atraernos nuevamente.
    Saludos

    Me gusta

    1. Siempre hay una luz en el horizonte, una voz que desde dentro nos habla, con amor, con misericordia, recordándonos ese amor que es eterno, que nos acompaña, que nunca se acaba. Una fuente inagotable, disponible para todo el que sediento se acerque a beber de sus aguas.
      Un abrazo.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s