Esperanza·Reflexiones

Descubrir

Un tema que me apasiona es aquel que trata sobre descubrimientos, desde niños heredamos una capacidad innata de descubrir a cada instante. Desde que nos despertamos empezamos a percibir, el frío de la mañana que entra por los pies, el sol que se vislumbra más pequeño?, las nubes disgregadas como borrosas?, es algo extraño cuando te asomas por la ventana y parece que alguna neblina impide la esplendidez de los colores, y cuando tratas de mirar arriba las estrellas también están borrosas… pero también son descubrimientos…

Mi padre me ha contado del gran susto que llevo un amanecer en los llanos cuando era apenas un adolescente, sintió que una luz inmensa, mil veces más grande se despertaba por el horizonte, un coloso nunca antes visto, el sol; descubrió un gigante que solo se puede mirar en los llanos, en un ambiente tan puro que el sol se atreve a salir en toda su dimensión… es como cuando hablaba sobre aquella noche cuando las estrellas parecían amontonadas unas sobre otras, escribiendo líneas fugaces; son espectáculos prácticamente negados para los que vivimos en grandes ciudades.

Creo que habiendo crecido en un pueblo, no me di cuenta como la ciudad puede opacarnos, así como puede opacar al mismísimo sol; ¿puede uno acaso imaginar semejante similitud?, creo que no, eso no pasa por la mente.

No me extraña que sin razón se pierda la energía, por no decir “la pasión”… Imagino que por eso cuando camino por los bulevares veo hombres atrapados en sus vehículos mirando al frente, a veces, cansados, abatidos, desolados… me pregunto si ellos quizá no sabrán lo que les pasa?, porque tanta tristeza?; será que la ciudad no les ha dado el tiempo para conocerse a si mismos?, para formularse preguntas, ni para buscar aquello que puede hacerles sentir que la vida que palpita adentro, es resultado de lo que se recibe desde afuera.

Aunque no lo sepamos nos alimentamos de todo lo que entra por nuestros sentidos, somos seres especiales y pienso ahora, que no fuimos diseñados para no pensar, al contrario, nuestro razonamiento va de la mano con nuestros sentimientos. Y cuando decidimos por voluntad o por una necesidad conformarnos, al tiempo vamos a sentir deseos de escapar. Quizá si conservaramos la espontaneidad de considerar si cada decisión que se nos presenta coincide con nuestras convicciones, aunque nos quedemos callados, nos ayudaría a estar conectados con nuestra esencia, esa que extrañamos al momento de tomar las riendas de la vida. Creo que necesitamos observar, así como cuando eramos niños, y empezar con cada amanecer a descubrir… y necesitamos buscar, buscar por el simple placer de hacerlo, como busca el que va por el camino recogiendo cada piedrita que le llama la atención, y se imagina lo que hará con ella y la deja luego en su lugar contento, solo por haberla descubierto.

¿Se puede ser espontáneo y fresco metido en los canales de la costumbre?, yo creo que si, si nos damos cuenta que las costumbres sin sentido son simples rituales sin alma. Uno no debiera hacer nada que no le nazca del corazón, ¿y si no nos nace nada?, bueno, igual así podremos darnos cuenta de como esta nuestro corazón, podremos quizá saber que quizás esta hambriento y necesita alimento, necesita libertad, aire, espacio, mucho espacio y horizontes donde poder libremente volar… Donde poder ser aquel que descubra a cada instante su entorno, pueda reír con el sol o llorar con la lluvia, o danzar, uno no sabe, pues todos somos distintos.

Quizá sea posible descubrir un coloso algún día entre la niebla espesa, y el humo. Quizá podemos darnos cuenta que la vida tiene tanto y tanto que nos da…. a veces me gusta escuchar el silencio, y escucho como grita la ciudad por un poco de atención, un poco de sensibilidad… un poco de lo que le quitamos, que luego perdimos en algún momento de nosotros mismos, y que siempre podemos descubrir buscando más allá, mirando al lado la vida que palpita en cada ser abrumado por el humo, sin poder brillar, sin poder mirar el brillo… regalar esperanzas, tendiendo manos, es casi como hacer milagros, es como descubrirle a alguien el sol de los llanos en la ciudad. Y seguir descubriendo, así, para uno, para los demás, o descubrir por descubrir nada más.

Flori *)

Foto by Flori
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4 comentarios sobre “Descubrir

  1. Es que esta vida no es vida, porque no tenemos tiempo de vivirla, siempre ocupados con cosas “más importantes”.

    ¡Es tan difícil romper el círculo vicioso que hace que mañana sea como ayer!

    Saludos.

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    1. Vaya es cierto! puede ser abrumadora la vida. Pero amigo, allí es cuando entra en juego lo que pones dentro de ti cada día, de que te llenas?, adónde miras?, al menos miras? adónde buscas?, esta buscando al menos? quieres descubrir?…

      Despertarse cada día!, despertarse… de verdad.

      Tenemos una capacidad innata de descubrir que cada día es diferente de los demás.

      Un saludo para ti tambien 😉

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    1. “Ha dejado de percibir…” la belleza.
      Hay tanta belleza, y digo tanta porque cada dia descubro más….

      El simple hecho de poder hablar con otro ser humano y compartir a la distancia es un milagro, así como cuando cada día sale el sol.

      Besos para ti también.

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