Impresión

Había pasado mucho tiempo observando el cielo desde el pequeño espacio que me permitía el patio de mi casa; me gustaba recostarme en la azotea a mirar los infinitos puntos brillantes, otras veces corría antes de que anocheciera para saludar al lucero que primero aparecía, el podía concederte un deseo, eso me dijeron.

Años después cuando me toco mudarme a aquel pueblito con pocas casas, un puerto que parecía flotar dentro del mar, descubrí el espectáculo celeste más impresionante que he observado hasta ahora; venía llegando a casa al caer la noche, y había tanta luz sin ninguna bombilla eléctrica, sin ninguna explicación, que se me ocurrió mirar hacia arriba; me deslumbré.  Una cantidad tan abrumadora de estrellas… estaba asombrada… Que impresionante! que inmensidad! subía, ellas bajaban, viajaban, se posaban alrededor, se integraban con el mar… me fundía con ellas, ascendía de manera indefinida.

Seguí mirando el cielo todos esos días, embelesada con tanta belleza.  Unos vecinos, estudiantes de navegación, también seducidos por los astros, esos días me explicaron, emocionados; esas tres juntitas en línea es la osa menor; aquella gigante que brilla sin parpadear, la osa mayor; allá, la constelación de escorpión… ellas se mueven, nosotros también, pronto las verás de este lado… noches como estas son pocas porque no siempre se ven todas tan espléndidamente… nos ayuda el clima, y que hay poca luz aquí abajo para que ellas se luzcan… ¿no es precioso?

Podíamos verlas a ellas porque más nada brillaba con esa intensidad!….

Llevo impreso en mi, ese cielo adornado a manos llenas de estrellas. En ocasiones suelo mirar arriba buscándolas, esta ciudad me las esconde, mas sé que están allí…

Flori *)

Foto by Flori
 

 

Anuncios

6 comentarios en “Impresión

  1. Disfrutar de las estrellas es uno de esos momentos gratuitos que no cambiaría por nada. Reconocer algunas constelaciones (¡hay tantas…!) te hace, en efecto, considerarlas como amigas, y uno se siente menos solo, incluso con algún consuelo.

    Bonitas palabras.

    Me gusta

  2. Me puedo hacer una idea de lo que sentistes, a mi me ocurrió algo similar al llegar a un pueblo de Austria, St. Wolfgang, sus coloridas casas, ese lago que se funde con el cielo, un lugar donde llegar y no moverse jamás, pues es de los lugares, que sientes que se vive bién, plácidamente, sin ruidos, relajarse, sentir que aún hay sitios donde se puede respirar, sólo el murmullo del agua con la orilla, es lo que te hace saber que estas vivo y que no es un sueño.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s