Construyendo palabras…

A veces como en una película puedo parar el tiempo, detener el movimiento de los vehículos que circulan por la calle, la gente que camina, y mirar, quedarme observando por un instante… el breve momento que pasa…

Ese momento, el único del cual soy dueña…

Imagino que existo sin pasado, sin memoria, sin noción de recuerdos.

Y voy construyendo palabras que ocupan mi mente, melodías de una canción que hace el tiempo vibrar y pintar de colores el blanco y el negro…

Voy construyendo la palabra que no escuche, aquella que me quede esperando una tarde en la que el tiempo no ceso de pasar… Aquella que aunque no fue para mi puedo hacerla mía al darla a otro que también la espera hoy como yo… ayer…

Las palabras mejores son las que surgen en el silencio… acciones que son respaldadas por los pensamientos…

A veces hay más acción en callar,  en desviar el curso de un agua que se derrama queriendo perderse…

Hay acción en un silencio que va procurando escuchar… para poder mirar sin el velo del pasado y desnudar los objetos y las personas de ese cariz que atenúa su brillo…

Voy construyendo aquellas palabras de amor que dicen: te escucho, en este momento soy toda tuya… te miro, en este momento, te miro… en este momento, no transcurre el tiempo…

Flori *)

Foto by Flori

El Contacto

Parece ser que desde que nacemos o aún antes, necesitamos sentir el contacto con lo que nos rodea, o bien sea dicho, más que con lo que nos rodea, estar en contacto sin mas, con aquello que nos proyecta más allá de nosotros mismos.

Quizá tenemos impreso en nuestras células el deseo por lo eterno, por lo infinito, esa prolongación de nuestra existencia, de sentir que seguimos.

Hace años cuando era niña, recostada sobre la azotea de mi casa mirando las estrellas me vino un pensamiento: si el día que me vaya nadie sabe de mi existencia, eso sería como si nunca hubiera existido… y me entro el temor de sentir, no haber sido nada, si nadie puede recordarme, si con los años todo se olvida finalmente. Y aunque muchos no lo sientan por la distracción tan grande que implica vivir, todos nos damos cuenta de esta necesidad al escuchar nuestro nombre como la mejor música que alguien pueda pronunciar.

Sentirnos solos no es más que estar desconectados…

Creo que Dios nos nos hizo con un lazo hacia el, a través del cual nos conectamos con su espíritu infinito, que siempre nos espera. El es el único que siempre espera recibirnos, con el cual podemos derramar nuestro corazón, y presentarnos sin barreras, porque él sabe todo lo que somos aún antes que se lo digamos.

¿Con quién más podemos tener esta clase de contacto tan intimo?, ¿acaso hay alguien que conozca mejor nuestro corazón, sus lugares más recónditos?, ¿acaso hay alguien que muestre más interés y misericordia por nosotros?, siempre dispuesto a escuchar, siempre allí, a solo una llamada de distancia, y no es necesario ni siquiera articular palabras, tan solo hablarle con el pensamiento.

Me he dado cuenta que todos, todos necesitamos tanto esta clase de unión con otro ser. Incluso se puede observar en cada cultura la necesidad espiritual, la búsqueda de ese contacto trascendental, el saber que nuestro espíritu no termina aquí, el saber que desde la tierra podemos mirar a las estrellas, contactar con la inmensidad.  Se puede observa en la adoración al sol, a la naturaleza, a muchos dioses incluso, desde que se tienen noticias de la existencia del hombre… esta tan grabado esto en nosotros, que el hombre actual busca adorar ya sea el conocimiento, lo material, la fama, son deseos de sentirse lleno… quien pretende opacar este deseo puede perder el sentido de su existencia. Quizá el hombre desvía este deseo de trascender por ignorancia, por no saber donde esta aquello que en verdad puede llenar ese gran espacio que yace en su corazón, diseñado por el Creador para El, incompleto hasta encontrar la perfecta unión, con aquel que es amor.

Cuando le entregamos a Dios el corazón, el nos regala sus ojos, sus oídos, todo lo que el Es…. cuando le damos el corazón a Dios en un acto de entrega al descubierto solo El y nosotros, el de inmediato nos da todo. Nos muestra su manera perfecta de amar, la forma perfecta en que El ama a cada persona más de lo que lo podemos hacer nosotros mismos. Y es la manera en que comenzamos a ver el mundo distinto…

De allí en adelante no vamos a querer separarnos más de El. Sería imposible, una vez que el lazo se reanuda, no se vuelve a romper, El llena todo, ya no existe el vacío. El contacto esta hecho, solo basta sentirlo…

Flori *)

Foto by Flori

Nostalgia

Foto by Flori

El pensamiento se adormece, se nubla, se cansa, un lápiz en la mano, el cielo encerrado, me distrae…

La ventana muestra cadenas de montañas, son elevaciones, van unas tras otras… interminables… lejanas…

En las mañanas las nubes de golondrinas pasan, y se quedan dando vueltas… en la tarde, son otras aves, más grandes…

A través de la ventana extraño mis alas… las aves siguen arriba dando vueltas, me pregunto, ¿acaso me esperan?

Recuerdo haber estado con ellas…

Flori *)

Gracia

Favor inmerecido

Beneficio, concesión gratuita

Misericordia, piedad

Perdón

Gracias que podemos recibir y dar…

Tenemos mucha gracia concedida inexplicablemente: el aire, la tierra, el agua, condiciones especiales para  la vida…, y todo lo que se nos provee y no vemos.

Y aunque en nuestro razonamiento buscamos una explicación, la gracia la recibimos todos por igual.

Ella se pasea y nos susurra al oído el sonido del agua que desde el cielo cae…

Hay tanta gracia en la vida.

Tanto recibimos.

Y hay tanto que aun podemos dar.

El mismo hecho de poder dar, es una “Gracia”,  que se comprueba al hacerse realidad,

cada vez que dejamos que siga fluyendo a través de nosotros… como una corriente que llega y continua sin detenerse…

Flori *)

Foto by Flori


Decisiones

Concedele espacio a los acontecimientos, a la vida, a las personas.

Pues todo cambia, todo gira… nada es estático y hasta las piedras se transforman.

Hay que dejar lugar para sentir, valorar, pensar y sopesar,

seguir, retractarse, devolverse o girar…

Da un paso adelante! eso nos dicen…, pero no se recuerda, lo importante que puede ser dar un paso atrás…

Reconocer, no tuve razón… el orgullo finalmente nos separo, y quizá atrás quedo el aire que hoy me falta para respirar.

Hay que dejar tiempo para todo esto.

Dejar que el mar agitado se calme.

Que el río vuelva a su cause, antes de atravesarlo.

Un río crecido y furioso te lastimará.

Todo vuelve a la calma, que siempre es más larga, y permanece más.

Permite ese tiempo, espera a que llegue… antes de cruzar…

Flori *)

Foto by Flori

“Ama como puedas…

He escuchado que el amor todo lo puede, así como también he escuchado que no es suficiente…, esta ultima afirmación no la compartía, ¿cómo que el amor no es suficiente? para entonces no sabía,  o no comprendía porque puede ser que no baste. Es el caso cuando amamos sin ser correspondidos, cuando el amor dado parece caer en un hueco sin fondo… Y me decía, porqué algunas personas idolatran su amor? y no les importa estar así con la sensación constante de tener la cabeza baja, los hombros caídos… Un amor grande enaltece, levanta la frente, pero es cierto que también nos hace caer.  Khalil Gibran decía que si tomas solo la parte cómoda o alegre del amor y huyes de sus espinas, llorarás, pero no con todas tus lágrimas, reirás, pero no con toda tu risa… y es el entregarse por completo lo que hace que sintamos también por completo…

Una analogía es aquello que Jesús decía, que cuando ayunes, no pongas cara triste, más bien lava tu cara y alegrate… en estos tiempos creo que con estas palabras el quiso explicar que cuando hacemos un sacrificio y encima nos entristecemos, de alguna manera se desvirtúa la entrega, es como resistirse a ese darse que explicaba Gibran…

Cuando el amor no basta, que pasa cuando no vemos nada?, el simple hecho de amar en todo el sentido que implica esta palabra: comprensión, bondad, respeto, perdón, entrega; nos forma, nos moldea, nos cambia, y puede que nos devuelva la vida y también nos la quite, o la perdamos, en el sentido que no vamos buscando algo para nosotros mismos sino que algo más grande nos mueve. Es el caso cuando por ejemplo somos capaces de retirarnos por el bien del otro, esto también puede ser un sacrificio, ser capaz de renunciar.

Ahora, es lo que el amor hace por nosotros lo que nos acrecienta o nos disminuye. Si vivimos amando y entregándonos no quedara en nosotros la sensación de vacío y de sentir que no fue suficiente lo que dimos…
Ese amor entregado no se pierde, deja en nosotros su perfume, y el habernos acercado un poco más a ese cielo del cual nos arranca todas las veces el miedo…
Por dentro queda el sentir, los recuerdos, y es como si el amor hubiera podido hacer magia, y nos quedan por siempre esos momentos que sabemos, nadie nos arrebatará…

Cuando amamos creemos que todo lo podemos… y se dice que el amor no es suficiente cuando buscamos simplemente complacernos…, pero en la entrega que implica el amor, el sacrificio es ese servicio que se rinde y por el cual el alma se ennoblece.

Creo que como seres con sentimientos, el amor es una necesidad, en los primeros años necesitamos recibir mucho amor, y luego necesitamos amar…
Necesitamos sentir la certeza que dimos todo lo que pudimos dar…, y así, si he de llorar, llorar con todas las lágrimas… si he de reír, reír con toda la risa… De eso se trata la valentía de darse, sin más necesidad que la de estar aquí, y haber soñado que el amor lo podía todo… si bien es cierto que a veces las respuestas que encontramos afuera nos digan que no es así… por dentro del alma sabremos y tendremos la certeza que sí lo pudo todo…

Foto by Flori

“Ama como puedas, ama a quien puedas, ama todo lo que puedas.
No te preocupes de la finalidad de tu amor.”

Amado Nervo (1870-1919), poeta mexicano.

Flori *)

El lugar de la sinceridad…

¿Cual es el lugar dónde estar feliz, disfrutar, como cuando escuchamos una melodía que nos hace soñar…? ¿Qué será lo que me hace feliz?, pues sinceramente son tantas cosas que reconozco que soy feliz con muy poco, y será porque me acostumbre así, por eso a veces mi corazón salta de emoción ante la muestra más pequeña de ternura de un ser humano, y es como si ya no esperara más nada…

Pero pudiera desear, e ir más allá, y encontrar un lugar donde manifestar todo lo que hay dentro de mi, y no tan solo aceptar lo que esta fuera…

Ese lugar sería aquel que me inspire y motive a ser todo lo que pueda ser o llegar a donde pueda llegar.

Muchas veces el cansancio y los problemas parecen impedirnos seguir adelante, es cuando llega la rutina que poco a poco nos convierte en personas que olvidan reír, y andamos de prisa para terminar e ir a hacer lo que deseamos, o simplemente descansar, o escapar…

Es curioso que en Tailandia por ejemplo, es de mal gusto andar molestándose o de mal humor. Es cierto que el hecho de saber reír, o el modo de ver la vida es parte de la cultura o el temperamento de las personas.

A mi por lo menos me encanta la gente que minimiza los problemas triviales o los dejan así tal cual son, con su propio tamaño.

Quizá existan problemas grandes, pero la mayoría de las veces son los pensamientos acerca de ellos los que nos preocupan y no los problemas en sí.

En cuanto a los lugares podemos sentirnos parte de ellos así como de las personas, y los momentos… mucho nos une en realidad, y particularmente algo que aprendí es que sintiéndonos parte de nuestro entorno podemos respirar con más facilidad… y hallar un impulso de vida, que es así como un destello de electricidad… podría ser en el hecho simplemente de jugar, curiosear, disfrutar, como cuando se cultiva un jardín, o se comparte con otro una conversación sincera, o se disfruta de una canción…

Quizá ese lugar este en cualquier parte, pero debo admitir que hay situaciones, hay personas que nos impulsan y otros nos detienen. Para mí es bueno darme cuenta de vez en cuando a cual de los dos grupos pertenezco.

Creo que si estamos conectados con nosotros mismos podremos llegar a ser felices de verdad, podremos conectarnos con Dios, con los demás, con nuestro entorno… Y ese lugar donde nos conectamos con nosotros mismos se halla en la sinceridad…

La idea de buscar a ese Dios que nos conoce es poder desnudar el alma ante El, ante nosotros mismos y llegar a sentirnos completos, al encontrarnos.

Flori *)

Foto by Flori