Un encuentro con Neruda: “Confieso que he vivido”, impresiones…

Los poemas de Pablo Neruda son tema de estudio durante la secundaria en mi país, Venezuela. A pesar de que su último libro “Confieso que he vivido” reposaba en la biblioteca de la casa, años atrás no pude pasar de las primeras páginas, creo que debido a mis intereses me resultaba algo confuso, a veces pesada la densidad del texto, no lograba conectarme con el lenguaje y su autor.

Sin embargo hace cuestión de unos meses volvió a mi mente este libro, quizá porque poco a poco voy reencontrando el gusto por la poesía, su lenguaje, gusto a veces abandonado u olvidado. Sentí curiosidad por aquel poeta tímido que escribió sus primeros versos durante la infancia.

Así fue que retome sus memorias desde el principio. Otra vez note la densidad de su lenguaje pero ahora, quizá debido a esa obra que solo el tiempo va labrando de ampliar la visión y los horizontes, me atrapo esta vez su delicadeza, su amor por la naturaleza araucana, por aquellos arboles milenarios de Chile, aquellas especies de un bosque inexplorado aun sin nombres, amor paralelo a sus gentes más humildes, por las cuales muchas veces  y principalmente en su madurez levanto su voz convertida en poesía…

“¿Puede la poesía servir a nuestros semejantes? Puede acompañar la lucha de los hombres? Ya había caminado bastante por el terreno de lo irracional y de lo negativo. Debía detenerme y buscar el camino del humanismo, desterrado de la literatura contemporánea, pero enraizado profundamente a las aspiraciones del ser humano.
Comencé a trabajar en mi Canto General.”

Debo decir que sin ser aficionada a Neruda, tome sus letras entre mis manos, lentamente fui conociendo el interior de un hombre que aunque se declaraba comunista, se consideraba universal… “Me place el libro, la densa materia del trabajo poético, el bosque de la literatura, me place todo, hasta los lomos de los libros, pero no las etiquetas de las escuelas. Quiero libros sin escuelas y sin clasificar como la vida.”

En todas las paginas se nota que no aceptaba las discriminaciones de ningún tipo ni lograba entenderlas, era capaz de sentarse siempre con todo aquel que lo invitara a comer. Al parecer su mayor ofensa fue aquella carta de los escritores cubanos que lo acusaba de sumisión y traición debido a su visita a los Estados Unidos, solo a aquellos, se negó a estrechar otra vez sus manos. “…cada uno tiene su debilidad. Yo tengo muchas. Por ejemplo no me gusta desprenderme del orgullo que siento por mi inflexible actitud de combatiente revolucionario. Tal vez será por eso, o por otra rendija de mi pequeñez, que me he negado hasta ahora, y me seguiré negando, a dar la mano a ninguno de los que consciente o inconscientemente firmaron aquella carta que sigue pareciendo una infamia.”

Creo que después de leer sobre sus ideas y luchas por la clases menos favorecidas, su apego al comunismo, comprendo que se haya sentido tan ofendido…

Neruda trato de ser siempre consecuente con sus convicciones, amplias para él, quizá a mi modo de ver más amplias que el nombre de comunista que el mismo se atribuía… o acaso su concepto del comunismo era idealista…

“La intima tragedia para nosotros los comunistas fue darnos cuenta de que, en diversos aspectos del problema Stalin el enemigo tenía razón. A esta revelación que sacudió el alma, subsiguió un doloroso estado de conciencia…

…si bien es cierto que esa responsabilidad nos alcanzaba a todos, el hecho de denunciar aquellos crímenes nos devolvía a la autocrítica y al análisis-elementos esenciales de nuestra doctrina-y nos daba las armas para impedir que cosas tan horribles pudieran repetirse.”

Y es que Neruda era básicamente un hombre idealista… Me dio mucha pena leer que al final de sus días sintió su patria traicionada por aquellos que acabaron violentamente con el gobierno soñado por él, protagonizado por Salvador Allende. Impacta leer sus impresiones de indignación, de dolor, en las ultimas dos páginas. El hecho de saber que Neruda murió a los pocos días me da mucha pena…  sus memorias terminan de súbito. Me pregunto si acaso moriría por el dolor… no lo sé.

Apreciando el impacto de su obra, me doy cuenta que escribió para su presente letras que trascienden el tiempo, cantó al amor y al trabajador de las minas de cobre, al del salitre, que son los mismos hombres, protesto muchas veces, y amo otras tantas… Lo más importante que extraigo de Neruda es su calidad, esa manera de expresarse que se fortaleció a fuerza de aplausos y porque no, también de persecuciones y rechazos… una voz que se levanto y se mantuvo firme una y otra vez escribiendo como el decía: Poesía.

Recomiendo este libro, sus memorias, cada frase, cada párrafo se encuentra bañado de una poesía madura, rica en imágenes de la Araucanía y sobre todo con el espíritu que le imprimió el propio Neruda, a través del cual se percibe ese amor delicado con que coleccionaba sus caracoles, sus libros, aquellos barcos miniaturas construidos dentro de botellas, el mismo amor que le prodigo a sus amigos al respetar sus ideas, aquel amor por un pueblo que nunca abandono en su mente este “viajero inmóvil”. Después de leer sus memorias, creo poder comprender que sus obras sean clásicos inmortalizados por el Premio Nobel de Literatura… Neruda se recreo en el lenguaje, lo desnudo, se sirvió de el, y sirvió por el…

“La multitud humana ha sido para mí la lección de mi vida.  Puedo llegar a ella con la inherente timidez del poeta, con el temor del tímido, pero, una vez  en su seno, me siento transfigurado. Soy parte de la esencial mayoría, soy una hoja más del gran árbol humano.”

“Es memorable y desgarrador para el poeta haber encarnado para muchos hombres, durante un minuto, la esperanza.”

Foto by Flori

Neruda amaba el mar, por él, va esta fotografía…

Nota: Todas las citas son del libro “Confieso que he vivido” de Pablo Neruda.

Flori *)

El placer de leer

Me gusta mucho leer, conectarme con otras personas a través de sus ideas, sentimientos.

Hoy se dice que hay más escritores que lectores. Un escritor es primero un amante de la lectura, sin duda.

Mientras leo voy dándole color a las imágenes, forma a los sentimientos, dibujando sensaciones, es toda una manera de descubrirse a sí mismos, de descubrir un mundo; al leer se abren los sentidos para luego absorber más plenamente ese exterior que nos rodea o nos circunda. Y al salir a la calle imaginar todo lo que se encuentra detrás de cada evento que miramos, así como se llega a intuir que detrás de cada mirada hay una vida entera.

Cada vez que descubro las posibilidades que se abren, dejo de lado las etiquetas, los conceptos, para darle paso o cabida, a otros quizás diferentes…

Lo más reciente, que sabía desde hace tiempo pero que no había considerado seriamente es que para leer uno debe deshacerse de conceptos previos, de alguna manera tratar de ir sin nada, con una actitud de escuchar y tratar de descubrir que te quieren decir.

Me ha sucedido que recientemente he retomado algunos libros y he descubierto cuanta belleza encierran, y todo por cambiar mi actitud previa. Simplemente decir: aquí estoy, muéstrame que tienes allí. Sin desechar nada de lo que se expone, sino tomar y recibir, considerando.

Una actitud de admiración por aquello que el otro tiene entre sus manos, valioso para él, y que también puede ser valioso para mi.

Leer es todo un placer, cuando también lo es compartir y compenetrarse con otros.

Flori *)

Foto by Flori

Una chispa divina

Les confieso que llevo muchos días deseando escribir estas lineas, tratando de verlas claras para poder transformar un sentir en palabras, ideas que tomo por momentos entre mis manos y luego se me escapan…

Hace tiempo leí uno de los libros de Coelho, “A orillas del río Piedra me senté y lloré”, pasando desapercibido para mí un mensaje (el principal) que decía: “amar es descubrir… una chispa divina”. Confieso que me paso, porque no estaba preparada para comprenderlo, hace dos meses lo volví a leer, y el mensaje principal me atrapo desde el principio.

¿Qué hizo la diferencia?, bueno, hay paisajes que solo se encuentran en algún punto del camino y por más que intentemos no podemos forzar la vista, hasta llegar al lugar apropiado para ver. Hermann Hesse dice: “La sabiduría que un sabio intenta comunicar suena siempre a simpleza”. Se pasa desapercibida. Así, la sabiduría que Paulo intentaba comunicar no la capte.  Es el camino de lo cotidiano, nuestro propio aprendizaje de la vida, los tropiezos, lo que poco a poco nos va proporcionando las herramientas para empezar a conocer, nos va dando la madurez, capacitándonos para aprender cosas nuevas, es como ir subiendo lentamente escalones, o ir cruzando caminos paralelos (para hacerlo más horizontal).

A través del camino me he dado cuenta que el concepto de amor difiere mucho de persona a persona incluso entre grupos y culturas. Hay quien dice que amar es ayudar, y si, puede ser, pero si vamos más allá, nos daremos cuenta que solo podemos ayudar al que lo permite, es decir, que amar es más que ayudar, por que no se limita por no poder hacerlo.

He creído también que lo más parecido al amor es el respeto, la admiración hacia cada ser, mas ¿cómo sentir admiración por lo que creemos incorrecto?, pues el amor abarca al ser, más que a sus acciones, entonces amar es más que esto también.

Se puede pensar que el amor es empatía, ponerse en el lugar del otro, y ¿qué puede ser más complicado que sentir la vida, el ambiente, las circunstancias enteras que rodean a una persona, como lo siente esa persona?, tendríamos que conocer mucho. El amor es más que empatía.

El hacer el bien, ayudar, respetar, admirar, sentir empatía, son sentimientos o acciones que pueden convivir independientemente del amor… lo sabemos, aunque nos confundimos, lo que ocasiona dolor al darnos cuenta de esta confusión más tarde. Mas sin embargo, el amor si incluye todos estos sentimientos, se puede manifestar de estas maneras, y de muchas otras porque es creativo, es un motor generador de sentimientos y acciones.

Si quieres que una vida salga adelante colmala de amor… podemos hallar el amor dentro de nosotros mismos, por ejemplo, valorando nuestros dones, haciendo aquello para lo cual nacimos… por esto también le da sentido a la vida.

Cuando se ama, una luz resplandece en el otro, la reconocemos desde adentro.

Cuando se ama, una esperanza nace con cada amanecer, sentimos los detalles de cada día como pasos que conducen a un horizonte pintado de colores…

El amor real es ilimitado, va más allá de lo que podemos percibir o manifestar… es lo único capaz de descubrir una chispa divina en cada ser… en cada átomo que respira…

“El monje Thomas Merton decía:«La vida espiritual consiste en amar. No se ama porque se quiera hacer el bien, o ayudar, o proteger a alguien. Si obramos de ese modo, estamos viendo al prójimo como un simple objeto, y nos estamos viendo a nosotros como personas generosas y sabias. Esto nada tiene que ver con el amor. Amar es comulgar con el otro, es descubrir en él una chispa divina»” Paulo Coelho.

Flori *)

Foto by Flori

De los dones y virtudes…

Como individuos tendemos a dividir nuestro ser en virtudes y defectos, torpezas y talentos, limitaciones y habilidades. Dividimos y seccionamos características como buenas y malas.

El tiempo y un poco de observación me ha demostrado que más que un conjunto de rasgos diferenciados, somos un conjunto en si mismo, donde nuestras características interactúan entre si dinámicamente y nos hacen ser lo que somos.

En ocasiones nos quejamos por alguna limitación o problema que nos aqueja, sin embargo ese problema es el que puede dar origen a desarrollar en mayor medida algún talento o don por así llamarlo.

Un ejemplo claro es el del ciego que llega a desarrollar su oído de manera extraordinaria, existen grandes músicos como Stevie Wonder, José Feliciano…

Un caso muy curioso es el de Brad Cohen, quien cuenta su vida en un libro (Front of the class) que luego fue llevado a la pantalla. En sus propias palabras el dice en su libro: “Cómo el síndrome de Tourette me hizo el maestro que nunca tuve”.  Lo maravilloso de la película es que plantea como una limitación puede hacer a una persona lo que es. Durante el transcurso de la película cuando buscaba trabajo los directores de las escuelas se lo quedaban mirando preguntándole, ¿como podrás dar la clase?; y el se defendía explicando lo buen maestro que era, sin ningún éxito. Fue solo después de largos meses que la novia de su padre lo enfrenta y le dice: “tú tienes un don para enseñar, pero no a pesar del Tourette, sino gracias a él…”

Foto by www.bradley.edu

Fue solo en ese momento que él comprendió que su limitación le había dado un don.

Esto me hace pensar que esa limitación, defecto o problema que tenemos, es lo que nos convierte en lo que somos, y puede ser el punto de partida para desarrollar ese don que tenemos. ¿Hasta qué punto están separados nuestras limitaciones y talentos?, no es acaso una división arbitraria que hacemos de nuestro ser?. ¿No son uno causa del otro?.  Creo que sí. Todo interactúa, el ambiente, la sociedad, y nuestras propias características en congeniar, y también en una relación que nos hace ser la unidad que somos.

Entonces, es bueno también agradecer todo lo que tenemos, y lo que nos falta.  Por que eso que nos falta nos puede dar mucho más de lo que imaginamos.

Brad Cohen descubrió en su propia piel, cuanto puede sufrir un niño a causa del rechazo y la incomprensión; fueron la aceptación y el respeto que le brindo un solo maestro en su vida lo que desarrollo en él una admiración que lo hizo anhelar ser como aquel maestro; para a través de si mismo transmitir que todos podemos a ser aceptados, escuchados, respetados…

Flori *)

Foto by bradcohentourettefoundation.com


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Hoy se pintan nubes nuevas

Ese día iba en un autobús, era un día normal como cualquier otro, las personas se subían en algunas paradas apresuradas, entraban y se sentaban o se quedaban parados sin mirar.  Por mi parte miraba por la ventana, esperando llegar. No habíamos avanzado mucho cuando se subió un hombre, aquí acostumbran mucho subirse al transporte publico a vender cosas, ante esta costumbre los pasajeros no responden ni los buenos días.

El hombre se acomodo para empezar a hablar y dijo: ¡Buenos días! y de manera habitual casi nadie lo miro, ni respondió. Sin embargo él empezó a hablar, y dijo: Amigos lo que más deseo hoy es dejarles un mensaje: hoy es un día nuevo, hoy se pintan nubes nuevas en el cielo, ellas no son las mismas de ayer, son otras nuevas.

Esta frase la recuerdo casi como su voz alta y decidida… “Hoy se pintan nubes nuevas…” el siguió por supuesto hablando, para mi sorpresa la gente que no le miraba empezó a escucharlo, decía cosas bonitas, cosas sencillas que solemos olvidar pero que son importantes.

Me acorde de Whitman: “Aprovecha el día, no dejes que termine sin haber crecido un poco” En la película La Sociedad de los Poetas Muertos, el profesor haciendo referencia a esta frase les decía a sus alumnos:“¡Les dije que bebieran de la savia, no que se comieran el tronco!”

Aprovecha el día, no se refiere a cosas extravagantes, no se refiere a “comerse el tronco”, tan solo a ese vivir disfrutando el momento desconectándose de todo lo demás… Algo así como despojarse de todo lo que pueda invadir la mente y estar simplemente aquí, por lo menos en algún momento del día. Es beber la savia, es como disfrutar de la esencia de lo que nos rodea, y que también tenemos en nosotros mismos y podemos apreciar.

Recuerdo ver a mi hermano pasar horas haciendo barcos de madera balsa, eran miniaturas que elaboraba minuciosamente durante días, me gustaba sentarme a observarlo, me llamaba mucho la atención su dedicación. Por cierto, de hombre dejo esta afición, aunque los barcos todavía están por allí, conservando los detalles y el esmero que su niñez les entrego.

Digo todo esto porque siempre se puede hacer tanto con poco, si uno esta despierto y atento. Lo maravilloso es el preciso instante, recuerdo que mi hermano disfrutaba cada instante con sus barcos, y al terminarlos los pintaba con mucho cuidado, y luego empezaba a buscar madera para hacer otro.

Cuando estamos ocupados en lo que nos gusta, o cuando disfrutamos ese breve instante es como si el día nos hubiera dado su regalo, o nos hubiera dado la oportunidad para encontrarlo.

Son momentos en que uno olvida los grandes problemas. Creo que la vida esta en el día a día, si podemos aprovechar el día, como decía Whitman. Antes creía que esas palabras eran tan inaccesibles, hoy se que aprovechar, es sinónimos también de disfrutar, segundos por minutos; y puede ser que un día nos demos cuenta: ¿eso estaba allí, y no lo había visto?, ¿esas palabras decían mucho más y no lo había captado?, ¿esto es tan suave, o tan grande?

Tan curioso es esto como cuando leemos con la mente cerrada, no apreciamos el libro, el mensaje, las palabras, porque estamos absortos en lo nuestro y dejamos de percibir.

Paulo Coelho habla del “momento mágico”, esas palabras me recuerdan las de mi madre cuando me decía: ¡hoy empieza el día! estemos atentas a sus regalos, a sus bendiciones…! quizá hoy te sorprendas!, o te tropieces con alguien especial!, quizá salgas y veas alguna maravilla…!

Quizás aprendamos a percibir de verdad con los cinco sentidos y así la vida no se nos escape sin haberla vivido.

Cuando aprendamos esto veremos la magia del momento a cada instante, beberemos la savia… Seremos magos para descubrir destellos de luz en la oscuridad, para apreciar que mientras más oscuridad exista, un pequeño rayo de luz resplandecerá mucho más.

Lo que hoy somos es en lo que nos hemos convertido.  Como decía Whitman: ¡Aprovecha el día!, que se puede traducir mejor como: ¡Disfruta el día!

Flori *)

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“Contemplación con amor, admiración y respeto…”

Estos días he recordado a un profesor que tuve en la universidad, era un hombre que llenaba el salón con la paz que su rostro reflejaba, una especie de comprensión en su mirada nos atraía amorosamente hacia él, aunque ni siquiera pronunciara palabras… recuerdo que tomaba una silla y se sentaba al frente de la clase a solo mirarnos con una sonrisa…  recuerdo también estar sentada a un lado de las escaleras, y a él posando sus manos sobre mis cabellos, sobre mi cabeza, de manera paternal, como si aún fuera una niña, hacia esto al pasar… sin palabras, con su sonrisa… Cuando termine de estudiar fue la primera persona que quise que me firmara el titulo… recuerdo que fui, y tenia como siempre caramelos en su escritorio. El era de ascendencia hindú… no supe de sus creencias, ni nada, tan solo recuerdo su mirada, su rostro, y esa manera tan acogedora de hablar, de moverse. Cada vez que lo miraba pensaba en ser algún día como él, en tener esa paz tan inmensa que hace que cualquier lugar sea acogedor, lleno de comprensión.

Lo recordé, porque estuve leyendo un libro: Siddharta, de Hermann Hesse; y al adentrarme en el personaje vino él a mi memoria, su rostro, su paz.

El libro básicamente trata sobre un hombre que buscando la verdad se pierde, se descarrila, pero luego retoma su camino; Siddharta pensaba que debido a su alma tan inquisidora solo podría encontrar la verdad por si mismo, sin maestros, sin doctrinas, y así lo hace. Al final, debido a que vive muchas experiencias llega a comprender el valor de las enseñanzas que un día no lo convencieron, las llega a entender con la profundidad que otorga el saberse tan humano como cualquiera. Reconoce como maestro a un viejito humilde y sencillo, pero sabio, para quien su único maestro a su vez era el río… Siddharta Llega a entender que el amor es lo más importante, llega a contemplar al mundo y a sí mismo con amor, admiración y respeto…  Es un libro precioso.

Después de leer pienso como antes, que tanto las creencias orientales como el budismo o hinduismo, así como el cristianismo nos tratan de enseñar la importancia de buscar la santidad, la perfección; el amor como una manera de sentir el mundo y a los demás, como la esencia que necesitamos sentir en nuestro corazón, que de alguna manera todos la tenemos, pero a veces se fractura cuando somos incapaces de aceptarnos a nosotros mismos y a los demás; cuando dejamos que se pierda en medio de la amargura y el dolor… el amor es lo más puro que podemos hallar cuando logramos aceptarnos a nosotros mismos, a los otros, cuando podemos encontrar la paz que nos da esta reconciliación también ante Dios.

¿Y porque no aceptamos y amamos a nuestro prójimo como a nosotros mismos, tal como es? ¿porque siempre el anhelo de que sea distinto?…. Creo que la explicación es sencilla, no aceptamos al mundo porque tampoco nos aceptamos tal cual somos en este mismo instante, siempre estamos mirando hacia adelante, al futuro, buscando, ansiando, esperando, juzgando, dándole nombre a todo: Definiendo.

Se nos olvida esa visión de conjunto, el ser capaz de mirar en pasado-presente-futuro… Es parte de nuestros limites. Cuando somos padres se nos olvida como eramos de niños, y queremos que los chicos sean diferentes, sin paciencia para respetar sus propios ritmos, y etapas; en el presente nos sentimos tan llenos que olvidamos los peldaños que tuvimos que subir no sin esfuerzo, con voluntad, para tratar de mejorar… cada persona que miramos puede también subir o bajar peldaños, igual que nosotros, uno nunca sabe el momento en que una persona pueda decidir dar un giro.  Nosotros mismo podemos siempre avanzar, retroceder y volvernos a equivocar, una y otra vez.

La cuestión de definir el mundo, nos aleja de la humildad, de la misericordia, de la comprensión misma. Definir, nos hace juzgar. Y nadie sabe que lleva por dentro cada ser, cual es el camino que debe atravesar cada persona, incluidos nosotros por supuesto.

Quizá la clave esta en nuestra esencia, creo que la esencia es la naturaleza de nuestro propio corazón, nuestro ser más interior. Cuando somos muy orgullosos nuestro camino se torna más arduo, con más rocas; y es así simplemente porque cada contrariedad es tomada como una afrenta, con mucho conflicto.  Por el contrario cuando somos humildes el camino se torna más noble, más dócil; porque se tienden a aceptar las circunstancia, a comprender, a fluir de alguna manera con la vida.

La diferencia grande es que el orgulloso va contra la corriente de la vida. El humilde fluye con ella.

Por mi parte siento la humildad como sinónimo de aceptación, de un contentamiento interno con la vida, no es que este desprovista de alguna tristeza pero la sobrepasa el contentamiento que es capaz de apreciar cada detalle como un regalo. Y creo que uno solo encuentra sinceramente la humildad cuando es capaz de verse tan vulnerable y capaz de errar como cualquier otro ser humano.  Somos orgullosos cuando no podemos mirar más allá de nosotros mismo, más allá de nuestras propias definiciones… sin embargo en algún momento uno puede llegar a darse cuenta de cuan inútil puede ser el orgullo, al separarnos del amor, de otro ser, como un hijo por ejemplo, un amigo, una pareja, u otra persona a quién se ame.

Muchas veces el humilde fue antes demasiado orgulloso.

Cuando tenemos una visión comprensiva, de conjunto, flexible, se llega a amar al mundo tal cual es, podemos ver la belleza de la unidad que existe en cada evento, en cada ser que tiende siempre a la armonía dentro de sí … cuando podemos captar ese morir y renacer que lleva implícito cada existencia, cada objeto que miramos… si nos damos cuenta que todos hallamos paz cuando existe el bien, ese bien sincero, capaz de doblegarse para que la naturaleza fluya…

Cada vez que nos golpeamos con la tristeza Dios de alguna manera nos hace reflexionar… buscar esa voz interna que nos dice que todo esta bien, que nos habla… buscar en El ese consuelo que nos dice que cuando podemos apartar todas esas creencias, orgullos, individualidad, que nos roban la paz, y mirar cuan hermoso es el camino, y apreciar a cada ser humano y verlo hermoso y puro como Dios lo ve; podemos entonces empezar a amar a los demás como a nosotros mismos.  Podemos entonces entender que cada evento que sucede nos trae enseñanzas que de otra forma nunca podríamos asimilar. Comprender que cada cosa que sucede es por una razón, un girar y girar del universo en causa y efecto, en perfecta armonía… nunca por azar… Y encontrar ese contentamiento al ver que todo fluye cuando podemos aceptar, soltarnos y como la hoja dejarnos llevar, con humildad, veremos esa unidad presente en todo…

Aquel profesor hoy sé que creía en cada uno de nosotros, antes también lo sentía… nos miraba con esos ojos que miran lo perfecto y lo bello en todo… una comprensión que aun hoy muchos años después vino a mi mente leyendo ”Siddharta”… Donde quiera que él este, pido a Dios que este bien, en una parte de mi corazón él se quedo, el dulce profe que extendía como un padre sus manos por nuestros cabellos, que siempre tenía caramelos…

Flori *)

“Y ahora escucha una teoría que te hará reír: el amor, Govinda, me parece que es lo más importante que existe. Penetrar en el mundo, explicarlo y despreciarlo, es cuestión de interés para los grandes filósofos. Pero a mí, únicamente me interesa el poder amar a ese mundo, no despreciarlo; no odiarlo ni aborrecerme a mí mismo: a mi solo me atrae la contemplación del mundo y de mí mismo, y de todos los seres, con amor, admiración y respeto” (Hermann Hesse) 

Foto By Flori

Palabras selladas

Lanzarse a buscar el empuje mayor,

buscar la pasión que quema el corazón,

irse por caminos palpables mezclados con sueños,

alcanzar la esencia guardada adentro.

Plasmarla.

Mostrar pensamientos.

Así también se concibe la vida

a partir de un frenético deseo,

inventa caminos para consumarse,

y si la naturaleza lo permite

nace lo nuevo…

Así nacen las palabras.

 -

Tratar de dibujar palabras que viajan directo

del pensamiento al corazón,

tocarlo por un leve instante,

¿sería mucho querer, sería posible?.

¿Será que todo estará escrito,

como decía aquella lamentación hallada en Babilonia?

Puede ser.

Pero, si somos tan distintos para percibir,

la forma de decir también puede ser diferente,

como cada color es una vibración…

cada combinación de palabras una vibración asimismo.

Son palabras selladas las salpicadas del corazón,

queriendo ser escritas, queriendo tocar melodías,

deseando ser como papel calcado sobre los pensamientos,

extraños sonidos presentidos,

antologías de sentimientos,

densos, ligeros; intensos, sutiles,

extraordinarios aun cuando ingrávidos,

únicos, como irrepetibles somos.

Así son selladas…

-

Escribe amigo tan diversas palabras,

dibujadas, impresas, salpicadas, selladas…

por ti,

llegarán algún día a tocar un corazón,

tocarán su melodía

como papel calcado sobre pensamientos anhelados…

Es una tristeza que todo este escrito!

pero el idioma tiene vida, cambia,

siempre hará falta quien nos escriba

esas palabras como las sentimos,

hará falta, sí… hoy y mañana…

-

Escribe amigo,  

tus palabras selladas…!

 

Foto by Flori

Crear un mundo

Me gustaría compartir un pensamiento que he recordado estos días, navegando por los blogs, y escuchando canciones, a veces a mí misma; percibo que en ocasiones nos sentimos muy tristes, y parece que estos estados de animo llegan cuando no podemos mirar allá afuera lo anhelado, ese mundo que esperamos, que queremos, a veces eso que esperamos alcanzar incluso dentro de nosotros mismos.  Nos sentimos frágiles, o vulnerables prisioneros de las circunstancias, esas que giran y nos atrapan.

Entonces recuerdo las palabras que escuche de una señora que era artista de teatro, ella decía que existen personas que son libres independientemente del lugar donde estén, personas que aún dentro de cuatro paredes son capaces de crear un mundo.

Luego recuerdo que Cervantes escribió su Don Quijote, llamado también: Príncipe de los Ingenios, en la cárcel; que Pablo el apóstol, escribió sus cartas, preso también; que los Diarios de Ana Frank son cartas escritas en las mismas circunstancias; y tantos ejemplos más.

Otra vez vuelve aquello de los obstáculos para superar. ¿El encierro para volar?; ¿quien puede detener la imaginación, o la creatividad?. Claro, habría que tomar en cuenta nuestros propios límites para captar el entorno que nos rodea, para procesar, desentrañar, aprender, descubrir; nuestra capacidad cognoscitiva, esa que tenemos al nacer, esa insaciable de los niños, a cada rato preguntando ¿porqué?,¿porqué?!!  Desde esas respuestas, desde cada respuesta hallada, se va gestando nuestra imaginación durante años, y aún sigue.  Así que nunca es tarde para que pueda crecer la imaginación.

El otro día me causaba gracia mirando como los niños se divierten jugando con naves espaciales que surcan el universo, y los adultos mirando la tele para poder distraerse, es gracioso, la imaginación no puede volar frente a la tele, a veces vuela mejor dentro de cuatro paredes, lo que tampoco quiere decir que solo de esa manera.

Creo que el pensamiento no se puede someter, la libertad en el pensar nadie la puede encarcelar. Sin embrago hace falta un elemento más que entra a jugar, aquella parte que es el espíritu que nos mueve, la fuerza interior. ¿Porqué?,  porqué a pesar de que sepamos mucho o  podamos;  el querer mágicamente supera siempre a los otros dos,  les gana por una gran ventaja dejándolos en el camino.  Parece que el querer, sorprendentemente sabe, y luego puede, es el motor que impulsa.

Podemos hacer aquel juego de inclusión-exclusión y decir que con fuerza interior ninguna cárcel te detiene, pero sin esa fuerza, no se puede caminar aunque estemos fuera de cualquier cárcel.

Sin fuerza interior estas preso; con ella, nunca, independientemente de: las famosas circunstancias. La fuerza interior… vale la pena buscarla.

En la película “La vida es bella”, el hombre crea un mundo para su hijo.  Ana Frank, creo su propio mundo.  ¿Que los movía?.

Entonces el combustible es: el sentir, que lleva al querer, a creer, y luego al hacer; o todo junto. Un mismo sentir que motiva.

“E inventa un mundo mejor, para el que ni mundo tiene” (Andrés Eloy Blanco) Eso fue lo que hizo el hombre de “La vida es bella”, y tantos otros.

Inventar mundos.  ¿Cómo estar tristes si podemos crear, inventar?.

Alguien nos invento un mundo por amor…

Solo se crea lo bueno, por amor…

Einstein decía que esto no funciona al azar, debe existir una inteligencia que mueve todo esto.  El creador hace todo por amor, él es, el mismo amor.

Así que si estamos triste podemos empezar a buscar su ejemplo, buscar esa fuente de amor, empezar a crear sonrisas, palabras, canciones; Facundo Cabral dice: “el que no canta es porque algo esconde”; me causa mucha gracia porque creo que es verdad, así que cantar puede ser todo lo que decimos o pensamos por dentro, o inventamos.

Si estamos triste es bueno llorar, con palabras o con canciones, para limpiar el alma; para luego levantarnos y seguir, y poder así también entender al que llora, y poder así darle una mano… cantar luego alegrías, alentar, ir, creando un mundo!

Flori *)

Foto by Flori

Las Letras

Letras que resuenan en la mente,

son frecuentes sonidos, intensos, envolventes,

como aquellos de las cuerdas, las teclas, la flauta dulce,

las risas, el agua al correr, el viento al pasar.

-

Letras que son plásticas,

moldeables como la arcilla,

expresivas también como la pintura,

esa que puede plasmar una idea en imágenes sobre el lienzo

quedando luego en el recuerdo…

-

Letras que causan sonrisas,

porque consiguen el contacto entre dos seres,

quizá distantes, quizá ni coetáneos,

pero unidos por un instante…

-

Letras que son pasajes a otras vidas, a otros mundos.

-

Letras que pueden convertirse en la resaca que te arrastra mar adentro,

trasladándote con la corriente que vive bajo el océano;

desembocando en aquella playa lejana

oculta al otro lado del espacio y el tiempo.

-

Son destellos que percibes

y en los cuales deseas sumirte otra vez 

y soñar sin sueño, volar sin alas, viajar sin tiempo,

cruzar el espacio a tu antojo… el tiempo…

-

Un tiempo en el cual puedes percibir, escuchar, saborear, sentir, vivir

instantes fugaces que son palpables.

Cuando alcanzas contactar, ampliar, recrear sonrisas, emociones,

conocer otras nuevas.

Logrando conquistar sentimientos, sueños, 

concebir otros nuevos…

-

Como mirar aquellos pétalos que se dejan caer de un árbol

cubriendo el suelo, con amarillos colores, 

creo que son destellos, quizá señales, quizá…

-

Letras que se dejan caer para ser sentidas como las flores…

Flori *)

Foto by Flori

Cabalgar con los pensamientos

Los pensamientos que se quedan suspendidos, sin encontrar como salir y explayarse; así como cuando miramos algo que nos gusta y queremos hablar sobre ello, queremos compartirlo, enriquecernos o deleitarnos con los detalles; son pensamientos que muchas veces no encontramos con quién o cómo siquiera compartirlos por muchas razones: una es que son cosas que uno piensa que los demás no entenderán porque así lo ha dicho la experiencia; otra razón y esta es la más frecuente, la urgencia.

La soledad viene luego al no encontrar ese refugio que retorne de alguna manera ese complemento que estamos buscando, ese gesto que nos refleja lo que estamos expresando. Al no encontrar en el otro un destello que nos dice: sí!, con sus ojos, más que con sus palabras…

Quizás es mucho pedir que alguien se quiera subir a nuestros pensamientos y cabalgar con nosotros al mismo ritmo; quizás deba uno conformarse por momentos, y aceptar que no somos ni tan siquiera parecidos, pues cada quien tiene sus propias ideas.

Pero a veces no nos pasa así con algunos pensamientos; por más que uno quiera dejarlos agazapados en la resignación, ellos tienen su propia personalidad, y se rebelan a estar callados, entonces gritan, se agitan, llegan a ocupar todo ese lugar llamado tiempo, hasta que logran salir, uno tras otro, lucidos, brillantes, triunfantes. Solo así logran calmarse.

Así son ellos, pensamientos impetuosos; otros son más tranquilos, pero igualmente no se sabe cuando pueden tornarse en efervescentes, y llegar a arder por dentro… buscando su espacio. Plasmarlos en su tiempo, es dejarlos salir, es saber que están allí y puedes volver cuando quieras a ellos, es como hablar ahora contigo mismo!, en cualquier momento.  Es un juego de la imaginación, que puede ser divertido, alentador, también perturbador o inquietante.  En todo caso produce algo más que satisfacción, el simple hecho de escribir es apasionante, y mientras más lo haces, más lo deseas.

Son pensamientos que cabalgan, que vienen y van, que juegan y ríen, invitando a subirse en ellos y juntos andar.

Flori *)

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