Un pedacito de verdad…

Hoy me quedo todavía asombrada al escuchar como algunas personas se escandalizan por las creencias de otros, aunque parezca que estoy haciendo lo mismo, pues me asombro.

Recién leía que alguien se molestaba mucho y hasta maldecía porque todavía muchas personas creen en cierta religión (), y yo me pregunto, el mismo  derecho que tiene esa persona de creer en lo que quiere, no lo tienen las otras también? ¿entonces porqué el escándalo?

Si bien es cierto que existen los valores universales, los matices también existirán como que cada persona es un ser diferente. Incluso la verdad que yo entiendo nunca será la misma que entiende otra persona aunque estemos mirando hacia el mismo lugar. Así de distintos somos. Así como nunca podré ver tu verdad con la cabalidad con la cual la miras tu…

Con esto recuerdo aquellas palabras de Cortazar en su libro “Rayuela” cuando decía: “tan cercanos estamos y tan lejanos, nunca nuestras almas podrán verdaderamente tocarse…” (parafraseado). Por esto la fascinación tan grande que ocurre cuando dos seres logran sintonizarse en la misma frecuencia, aunque sea por momentos o segundos…

Tenemos maneras distintas de sentir la vida, ¿cómo podemos pretender imponer nuestra verdad a otros, cuando esa verdad para nosotros crece, se transforma e incluso varia?

No me parecen buenas las imposiciones de ninguna índole, uno puede, sí, compartir, o más específicamente: Mostrar lo que cree…

Uno de los mayores apóstoles en la Biblia: Pablo, era un gran retorico, y su inteligencia para transmitir una idea era que nunca detractaba las creencias de los otros, simplemente tomaba lo mejor de las personas, lo que ellas creían, e iba explicando su postura y haciendo una especie de cuadro en el cual nunca desechaba de plano las ideas de los otros, las moldeaba, las transformaba… De allí su éxito como comunicador.

Abrir la mente de otros no es tarea fácil, si queremos lograr eso, primero tenemos la gran tarea de abrir nuestra propia mente para ver lo que hay de verdad en cada persona con la cual nos encontramos.

Crecí escuchando a mi madre decir: “Cada quien tiene un pedacito de verdad”, entonces, no pretendas aplastarla, desecharla…, ¿cual es ese pedacito? no lo sabemos.

Cuando vamos a alguien no deberíamos tratar de romper esa verdad; y porque? la razón es que no sabemos hasta que punto esa creencia le anima y le sostiene, hasta que punto es su sueño, su motor.

Empecé diciendo que me asombraba, y es cierto, pero el día de hoy trato de darme cuenta que los que detractan las ideas de otros de plano, también tienen su papel dentro de la sociedad, son actores que también hacen falta, sabemos que hay cosas que se deben rechazar abiertamente cuando hacen daño, y esa también es una tarea. Sin embargo, no me refiero a esas ideas en este post, sino a los matices, a las creencias de las personas. Las creencias en cuanto a religión, tendencias políticas, y sexo, por ejemplo, tienden a ser muy definidas, y por lo regular son bases que pueden estar sosteniendo la vida de una persona. Cuando se rechaza a otro por lo que piensa actuamos con discriminación, nos cerramos, cerramos nuestra mente, y en consecuencia en el peor de los casos podemos estar destruyendo esas bases.

Entonces, si tu ves que a alguien le hace bien pensar lo que piensa, permitele  pensar lo que piensa. Si no es así, si le hace mal, destruir de plano lo que cree solo hará que te guarde rencor. Hay muchas maneras de comunicar, yo diría que es todo un arte cuando se tiene presente buscar la manera inteligente de hacer llegar un mensaje… decir lo que deseas sin dañar a otros…, puede ser que a veces trates de cortar como una espada, y otras acariciar como la brisa…

Yo creo firmemente en mi corazón que a pesar de todo la verdad, el bien, la justicia, y todo lo bueno siempre resplandecerá como una luz en el firmamento…, la mayoría de las veces sin necesidad de escándalos. Facundo Cabral decía: ”El bien es mayoría, pero no se nota porque es silencioso-una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye, hay millones de caricias que construyen la vida…”

Flori *)

Foto by Flori

Ser…

Mirar lo que se ve,
escuchar lo que se oye,
sentir lo que se siente,
decir lo que se piensa,
ser lo que se es,
ser uno mismo…

Acercarse a la libertad…

Extender aquellas alas que yacen escondidas, agazapadas…

Deshacer las recetas que no se adaptan…
Buscar un destino caminando por nosotros mismos.

Sorprenderse de la riqueza que yace adentro, atreverse a ser autentico.

Descubrir aquella belleza propia, en el ser, la expresión, el rostro… aquel único andar, que no se repetirá jamás…

Flori *)

Foto by Flori

No se puede matar el espíritu…

En una exposición de carteles elaborados por Amnistía Internacional para diferentes países, me llamo la atención esta fotografía, un libro con una ventana enrejada…

Foto by Wilhelm Zimmemann, fotografo aleman nacido en 1936

Abajo de la foto decía un texto traducido del alemán: “Se pueden prohibir las palabras, pero no se puede matar el espíritu”.

Estuve así pensando en ese texto abierto… con una ventana hacia el infinito…

Las palabras por si solas son tan solo un instrumento, un producto de la civilización y gracias al cual podemos darle textura, forma y color a los pensamientos, las ideas, los sueños… La palabra no es el fin, sino el medio, el puente que permite que se exteriorice lo que yace adentro de nosotros, en este caso llamado espíritu.

La gente puede dejar de escribir, de hablar o de expresarse, pero adentro seguirá sintiendo, padeciendo…, y tarde o temprano surgirá desde adentro la expresión reprimida, buscando esa compensación que equilibre el silencio…

Flori *)
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Como la hiedra

¿Has visto cómo es la hiedra? cuando aparece rápidamente se extiende, sin más pretensiones que adornar todo con su verde…

Me gusta mirarla y sentir que así mismo es el amor, cuando se hace presente se extiende; si esta en nosotros nos impulsa a expandirnos, a salir desde adentro, a manifestarnos de cualquier manera, siempre en libertad, como la hiedra…

Foto by Flori

¿Cual es la inspiración de esta planta: El sol, la humedad, el clima?, también la fortaleza de ella, su devolver en gracias con color, lo que generoso le ofrece el universo: la lluvia, el sol…

La hiedra crece en cualquier parte, donde encuentre un espacio…

Flori *)

Palabras con Alma

¿Soy lo que expreso?: Lo soy al menos en ese momento, si lo que expreso es lo que pienso sinceramente.

¿Expreso lo que soy?. Talvés partes, matices… Los demás reciben señales que interpretan…

Con estas preguntas y respuestas quiero decir que podemos dar impresiones certeras o equivocadas. Pero olvidando por un momentos a los demás, adentrándome en mi misma, me pregunto si son congruentes mis pensamientos, palabras y acciones?

El otro día estaba leyendo “En contacto intimo”, de Virginia Satir. Según ella nuestros pensamientos, palabras, sentimientos, nos pertenecen. Otras veces he oído decir que somos mucho más que nuestros pensamientos pues la mayoría han sido aprendido, muchos los repetimos simplemente, a veces sin revisarlos… y así podemos estar pensando o diciendo cosas que realmente no creemos o no hemos confirmado por nosotros mismos. Estas confirmaciones, de las que se esta convencido, son las convicciones.

Por lo cual son verdaderamente nuestros aquellos pensamientos de los cuales estamos realmente convencidos.

Por eso no asumo como verdad ni siquiera aquello que parece lógico, si no lo he pasado por el filtro de mi ser… No es por ponerme a filosofar como Descartes, pero el decía que no daba nada por cierto si antes no lo había comprobado por si mismo, a esto se le llamo: la duda metódica, es el origen del método científico.

Pero mi intención como dije no es someter todo a un análisis científico sino tener en cuenta que las verdades o reglas a veces no van con uno si no se sienten de corazón…

¿Cuantas creencias o reglas tenemos que no son nuestras y que al querer seguirlas nos hacen infelices, o nos hacen sentir mal… se esconde uno debajo de todas ellas…

Por eso me imagino que las personas con las que contacto a diarios son mucho más de lo que puedo escuchar, oír, o tocar de ellas… Los ojos, los gestos dicen más y descubren más que sus palabras… hasta el tono de la voz, o aquellas maneras incluso de decir las cosas. Así intuyo como puede ser, alguien, o como soy, observando…

Así, la esencia es lo más difícil de descubrir, y a la vez es lo más fácil, puede sentirse en la superficie, cuando la persona es sincera, transparente… Nuestra esencia a veces se esconde en el fondo, hasta de nosotros mismos, cuando no nos conocemos.

¿Cuantas veces reprimimos un sentimiento y por ello no terminamos de procesarlo, digerirlo, o dejarlo pasar… y así no terminamos de conocernos, de saber que la libertad de expresión es una de la libertades que nos permite “ser”.

Estos pensamientos me llevan a concluir que necesitamos escucharnos a nosotros mismos, dejar fluir el corazón…

Olvidamos que somos mucho más que nuestra expresión, que estas, nos pertenecen, y dejan pistas por todas partes de lo que somos más profundamente.

Creo que en esta época que nos toca vivir la palabra ha perdido mucho valor, pero así mismo necesita ser elevada al lugar donde pertenece, aquel donde puede cambiar mundos, puede crear otros nuevos… aquel lugar donde una palabra respaldada por hechos es poderosa.

Eres, soy, más, mucho más que palabras… estas son veraces cuando las alineamos con nuestros sentimientos más profundos, y se hacen poderosas cuando sentimientos, sueños y hechos van de la mano.

Cuando Virginia Satir dice que todo lo que procede de nosotros nos pertenece, esta diciendo que tenemos poder; sí, poder para ser lo que queramos ser… Somos nosotros los que decidimos cumplir con todo aquello que en sueños acariciamos, hacemos real, transpiramos a través de las palabras y de los hechos que les dan alma.

No dejes que tus palabras se queden sin alma, busca allá dentro donde solo tu puedes oír, esa parte de ti, que siente y padece, que muchas veces pide ser escuchada, que pide salir, como el deseo más recóndito que lleva todo ser humano de volar…

Yo trato de escuchar esa voz que viene desde dentro, y me pierdo cuando no la escucho… a veces la percibo a través de otros medios, la naturaleza, o también personas que hablan… y puedo sentir que esa voz la conozco y puedo recordar lo bien que se puede sentir creer y hacer lo que nace del corazón…

Mirarse, reconocerse, aceptarse, y así empezar a realizarse… Expandirse… Creo que así uno puede verse como el ave que vuela a lo alto sin más limites que el espacio.

Flori *)

Foto by Flori

Un rayo de luz…

La profundidad de la noche engaña mi vista, 

me encadena al lugar donde estoy.

Temo caer al moverme, los intentos fallidos me inmovilizan.

En medio de la noche miro hacia arriba,

en mi techo no hay estrellas…

Es en la oscuridad donde empieza a cobrar vida… un tenue rayo de luz,

anima un hilo de existencia, entre todo lo que me rodea,

a través de el flotan y giran lentamente partículas suspendidas en el aire.

Todo lo que percibo lo paso por sus manos, descubriendo lo hallado,

a la verdad.

Abriré la cortina para que la luz una vez más, 

se haga…

Quiero mirarla llenar de color aquello que ilumina,

desvanecer la bruma, darle forma a todo, encontrar el sentido…

Aunque la oscuridad de la noche quiera asustarme,

una luz dentro de mi señala el camino.

Así puedo salir confiada a volar,

donde no existen techos, ni paredes…

Solo estrellas… y la inmensidad…

 Flori *) 

Foto by Flori

Armonía indisoluble

¿Donde se encuentra la tranquilidad interna? ¿En que lugar? A veces me traslado a los montes, montañas, ríos… creyendo que allí es el mejor lugar donde puedo encontrarla. A veces la busco escuchando música… Pero en mi vida he comprobado que un pensamiento de comprensión y aceptación acerca de como funciona el universo me trae la paz tan anhelada, y es aquel que me dice que todo esta en perfecta armonía como una sinfonía aunque mis ojos no lo puedan ver…

De alguna manera nuestra propia vida fluye de acuerdo a como vamos caminando, sintiendo, pensando.

Creo que todo en el universo funciona en un delicado equilibrio. A veces uno escucha a los científicos decir como todo tiende al caos pero asimismo pudiéramos ver como cuando nos sintonizamos con nuestro entorno, conviviendo, la vida se sostiene y nos retorna con creces el poco o mucho esfuerzo que hacemos por respetarla. Asimismo nuestras relaciones pudieran construirse, cuando más que intentar cambiar a otros, los respetamos, los aceptamos, pareciera que así las personas pueden de alguna manera empezar a soltarse y ser ellos mismos.

La armonía esta en que siempre obtendremos lo que damos más tarde o más temprano, en diferentes formas, por diferentes vías y maneras. En ocasiones nos rebelamos porque no queremos aceptar por ejemplo que nuestras relaciones muchas veces no pueden ser controladas, estar con las manos abiertas y aceptar a las personas como son, a la vida como es, puede ser frustrante. Pero paralelamente esta misma libertad nos brinda un campo de acción amplio donde podemos jugar a buscarnos, a ser quien realmente somos, realizarnos. Esto ocurre cuando no estamos afanados pensando en modificar o cambiar a los demás, sino en ser aquello para lo que nacimos.

Pienso que en algún momento uno puede descubrir que todo lo que sube tiene que bajar; todo lo que va, regresa… Lo que más uno rechaza es a lo que más le teme ser, lo que más uno ama es lo que necesita; lo que se siembra, eso es lo que se recoge… Muchas leyes naturales nos demuestran el equilibrio.

Cuando me asaltan las dudas por la manera de funcionar el mundo, vuelvo y medito en este pensamiento: la armonía del universo es indisoluble.  Por supuesto que también somos arrastrados por las decisiones de los gobiernos y los que tienen poder para actuar en nuestros países, nuestro mundo; pero esto es parte de pertenecer a un conjunto, a una sociedad. Por esto más que nunca pudiéramos darnos cuenta que tenemos un papel relevante en el cual nuestras ideas, pensamientos y acciones tienen poder para influir en nuestro entorno a mayor o menor escala, y no esta mal darse cuenta de que tenemos responsabilidades sociales, civiles, familiares, personales.

Es asombroso darse cuenta que por el contrario, muchas veces nos desligamos de nuestro entorno, y perdemos de vista la influencia de nuestros pensamientos y acciones.

Podemos ser parte de aquellas fuerza que unen, que construyen, que salvan… Podemos buscar sintonizarnos con ese amor que es accesible a todo el que lo busque… o podemos inclinarnos al lado opuesto de la balanza. De cualquier manera la balanza se enderezará… más tarde o más temprano.

Personalmente creo que la paz, esa que sobrepasa todo entendimiento se puede hallar… si la buscamos, si creemos en nuestra capacidad de cambiar el mundo cuando cambiamos nosotros simplemente…

Siento que la música nos demuestra la belleza total que puede llegar a existir en la armonía de los acordes, de las melodías en una composición; pero ya decía Igor Stravinski que “no solo basta con oír la música; además hay que verla”…  Puedes tu verla…? Puedes verla susurrar en el universo y dentro de ti?

Flori *)

Foto by Flori

Águilas

foto by surfbirds.com

¿Cómo te deslizas en el viento?, ¿cómo sin gravedad planean tus alas?.  En el cielo vas venciendo toda lógica, la nuestra…

Cómo vas planeando y extendiéndote hacia adelante… para ti no existe el aferrarse, solo moverse, solo buscar, con las alas extendidas… por mares que se abren ante ti, y luego se van cerrando tras un rastro que no ves, que quizá dejaste sin saber…

Déjame ir contigo, déjame mirarte, y así creer que cómo tu puedo vencer, esas lógicas, que no son mías… 

Flori *)

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Quiebra el vaso de barro de tu corazón

Cuidando el corazón, se le tienden cadenas, de deseos, temores, no esperamos perder, poner la otra mejilla, o sobrar en medio sin más…

El interés personal tiende al corazón, lazos que lo amarran, encerrándolo dentro de una especie de jaula, cortando sus alas, levantando fronteras y límites donde no debía haberlos…

Crean una especie de barro que lo cubre debajo, incluso de nosotros mismos, un barro que impide sentirlo…

Si no te importa perder, si poner la otra mejilla… si puedes arriesgarte a darte sin mas, sin saber… que cuando quiebres el vaso de barro de tu corazón, con el mejor vino de tu amor, soltarás todas las amarras, abrirás todas las puertas, se caerán todas las cadenas, tus alas abrirás en libertad, y al fin podrás volar, no caerás… y si caes, el dolor no dañará… si no que te liberará para conocer la humildad… Deja tu amor fluir como un oasis en el desierto, y entonces verás las flores nacer, y florecer…

Para escuchar, presiona el botón al centro del mixpod ubicado al final de esta página y así detener la música del blog.

“Quiebra el vaso de barro de tu corazón, con el mejor vino de tu amor, Quiere la ley que el se pierda en el suelo, Y florezca el desierto a tus pies.” Marcus Viana

Flori *)

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Sueño

Sueño con lugares abiertos, sin fronteras, amplios como el mar, la inmensidad…

Sueño subir a lo alto, a las montañas…

Sueño con los arboles creciendo sin que nadie los pode, llegando hasta los cielos.

Sueño con el niño que crece sin ofensas que lo trunquen, sin temores que lo poden…

Sueño con el padre que abraza a sus hijos… que los acepta sin motivos…

Sueño con la madre que sabe que es todo para sus niños, y se da como el todo que es para ellos…

Sueño con los hermanos que se aprenden a amar, tolerar, acompañar; entre los cuales los celos no caben.

Sueño que somos un cumulo de ansiedades, alegrías, tristezas, anhelos, emociones que fluyen, sentimientos…

Sueño que no importa de donde venimos, cuando se descubre un camino…

Sueño que no estamos amarrados a nada, que somos libres para ser lo que escojamos, un destino…

Sueño que por encima de todo lo que se puede percibir, lo invisible se vislumbra inmenso, infinito…

Sueño que todo lo que me rodea es belleza, vibraciones, sensaciones…

Sueño que las palabras son puentes para llegar a conectarnos, que pueden derribar paredes, durezas, tender lazos y asimismo soltarlos…

Sueño con aprender a escuchar los sonidos de las voces del corazón, por encima de las palabras…

Sueño con aprender a escuchar, nada más… la voz interior, la mía, la del universo, la del amigo… 

Sueño con aprender a mirar…

Sueño que hoy se pintan nubes nuevas allá en el cielo… el rocío avivó los colores… todo es nuevo…

Sueño que hoy nacen flores frescas, y son las mismas de ayer dejando estelas…

Sueño que estoy soñando, voy volando… caminando…

Flori *) 

Foto by Flori