De ganancias

Hay cosas que son muy duras de oír, como por ejemplo que a tu enemigo no lo ganas cuando lo vences sino cuando lo conquistas. Hago hincapié, dije: lo ganas.
Cuando le ganas queda en él la espina del orgullo herido. Cuando lo ganas lo has sumado a tu causa.
Entonces de que sirve ganar al enemigo si no puedes sumarlo contigo, ganarle no sirve de nada, al menos en el tiempo.

De allí la sabiduría inmensa que hay en: no confrontar. Confrontar es golpearse contra una pared, nos hiere el golpe y a veces también nos destruye.
Por eso en la guerra no hay ganadores, tan solo quedan brechas abiertas, muros levantados, heridas que claman por compensación… no solo las del otro, también las nuestras.

Me sorprende la fortaleza de Gandhi, su “Alma grande” a su enemigo nunca devolvió un solo golpe. Tanto fue su grandeza que arrastro multitudes, muchos siguieron su ejemplo y ante torturas no respondían ni devolvían ni un golpe.

Así Gandhi libero a una nación completa de la esclavitud. Tan solo negándose a servir a sus opresores. Tan solo resistiendo. “Tan solo”, y en eso se va una vida entera. Siendo consecuente y soportando sabiendo que esa manera era la forma de vivir. Esa resistencia no violenta les devolvía una dignidad que la esclavitud les había arrebatado. Y los hacía más fuertes los unía en un lugar común: La libertad. Así, siendo esclavos políticamente hablando, para su conciencia ellos eran libres.

Se es grande cuando se niega la tentación de responder a un golpe. Todas esas respuestas son efímeras, son de hecho condenatorias porque nos aseguran un cobro tarde o temprano. Pero cuando se contienen, o cuando ni siquiera existe la necesidad de devolver un golpe las repercusiones son incontables. Quedamos libres de toda condena.

Cuando somos lo que nuestra conciencia profunda nos dicta somos dignos, somos libres aun cuando a nuestro alrededor nos consideren esclavos. Solo es esclavo el que no puede dominarse, el que queda sometido a la respuesta que el otro exige, ya sea un golpe, una réplica, o cualquier respuesta.
Solo es libre el que actúa como libre. Y hace todo aquello que quiere pero, y esta es la salvedad, eso que hace y que quiere: no lo condena ni en su conciencia, ni en las de otros.

Cuando se deja de escucha a un tirano, ya este no tiene poder en el que no lo escucha.
No solo hay tiranos políticos, también hay otro tipo de tiranías, el bombardeo de mensajes al que nos somete la publicidad, los estilos de educación, el romanticismo de novela, la vida perfecta, el sueño americano, cubano, o lo que sea. El niño, la mujer, el hombre perfecto; la figura ideal, el amor ideal; el poder adquisitivo, la aceptación ilimitada o búsqueda de aprobación, y así por el estilo, podría seguir sin parar.

El silencio, me quedo con el silencio que permite discernir. Escuchar. Y detener la necesidad de llenar por dentro un vacio con cosas que tal vez ocupen un espacio que no deben llenar. La conciencia. Y sabiendo que lo que cada uno necesita puede ser diferente y deber ser personal.

Mi ganancia, creo que llega cada día con un reto. Si las cosas fueran fáciles, talves no pensaría mucho, y en consecuencia no aprendería.
“Lo más hermoso nos cuesta la vida” decía Silvio Rodríguez en su canción. Tengo esta fe, en creer que todo lo que Jesús enseño fue para que hoy seamos libres, y a semejanza de él, Gandhi también paso muchas cosas, pero ellos, en una aparente pérdida constante, ganaron la vida.

Así que si es por ganar, se gana más al no responder mal…, sino al morir a ello, a esa necesidad de tener siempre la última palabra en el momento, para que así en algún momento pueda nacer por fin lo más hermoso, lo divino en nosotros, al comprender que de ganancias está lleno el cielo entero… y a veces el cielo está más cercano aquí en la tierra, para los que toman para sí estas verdades…

Flori *)

Foto tomada de  sustentator.com

Foto tomada de sustentator.com

“Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida, mientras hace daño en otro. La vida es un todo indivisible.” Mahatma Gandhi

El Mástil

Foto by © Oleg Dmitriev

Foto by © Oleg Dmitriev

Soy el mástil que sostiene las velas de este barco,
mantengo el equilibrio y por eso él puede ir adonde quiera,
no me doblo, no me flexiono,
mi dureza no lo permite.
Soy vertical…,
por ello envejece mi alma,
Me vuelvo invisible, imperceptible…
Esta dureza termina de secar la savia que un día corría por mis venas…

Si un día la tormenta me quiebra,
le daré las gracias por quitarme esta pena,
lloraré sí, al ver mi barco a la deriva…
pero finalmente seré liberado…

un mástil al quebrarse no se repara, su principio es su final…

y su final es un cambio total, es luego otro destino, otro lugar…

Flori *)

Descifrando la noticia

Imagen de la web

Imagen de la web

Descifrando la noticia. Es un título muy prometedor, pero quería dejar ver que la noticia es más compleja de lo que parece en la mayoría de las ocasiones. Se debe aprender a leer la noticia, a leer el televisor, ahora también Twitter, Facebook, Youtube y pare de contar.

Digo esto porque detrás de las noticias hay intereses políticos, económicos, a veces sociales. En la actualidad nuestra prensa, y con esto me refiero al ámbito periodístico, está supeditada a estos intereses. Mientras más atrasado a nivel educativo sea el país, mientras más sometido sea, mayor es la manipulación.

Recuerdo que mi padre me enseño que había que ver siempre las dos caras de la moneda, si es posible verlas todas. Y en un país que se precie de ser libre habrá varias versiones de los hechos, varias opiniones en cuanto a la realidad. Y mientras más variadas sean las fuentes más cerca se estará de conocer en verdad la realidad.

Caer en el juego de la parcialidad solo nos muestra una cara de las cosas. Un aspecto de la realidad, mas no toda la realidad. Hay que aprender a comprender al contrario. Sin necesidad de unirse a él. Con contrario no me refiero a nada maligno, me refiero al que piensa distinto simplemente. Mientras no exista el reconocimiento de realidades diferentes, mientras no nos miremos mutuamente y nos reconozcamos, no puede haber comprensión y menos paz.

Yo te veo y tú me ves.

Recuerdo la película de “Avatar”, cuando la protagonista le decía al amado : “te veo” y se lo decía con todo el sentido de la palabra. Aprender a reconocer al otro, es difícil si no se está de acuerdo con él, pero puede ser el principio que necesitamos para abrir nuestra mente.

Albert Einstein dijo: “La mente que se abre a una nueva idea, jamás volverá a su tamaño original”. En pocas palabras tomar en cuenta posiciones distintas nos abre la mente, acrecienta nuestros pensamientos no tanto en cantidad como en altura.

Siempre me ha gustado mirar la vida, las personas por encima de la diversidad de ideas, y esto solo se puede descubrir al considerar dicha diversidad.

No todo es como se lee, hay que descubrir los intereses por detrás que motivan al que escribe, al que presenta un hecho. Hay que tener presente los hechos que limitan al que presenta la noticia. Y luego formarnos nuestra propia idea, y tener nuestra interpretación de la realidad que por supuesto deberá también estar sujeta a cambio.

Sin embargo formarse un criterio no es nada fácil cuando existe la censura. Es difícil establecer una idea cuando no puedes ver la otra cara.

Solo digo no hay que ser tan inocente si vamos a tomar una opinión como verdad. La verdad debe coincidir con nuestras más intimas convicciones, y finalmente debe dar paz. Y debe darla pues no está sujeta a manipulaciones. La verdad es sencilla, la puedes ver. Así como muestra el cuento del traje del emperador.

Las noticias son lo que son, noticias. Es bueno leer los matices y las opiniones pero no conformarse con ellas si vamos a tomar una postura.  Lo más idóneo sería buscar, leer, investigar, indagar acerca de la veracidad de la noticia antes de defenderla. Esa es una gran responsabilidad a la cual no se le da la suficiente relevancia, pues dejamos descansar esa responsabilidad en los medios que utilizamos para informarnos. Y luego si nos descuidamos somos manipulados por un lado u el otro, he notado esto. A veces el que piensa distinto tiene razón. Y así vamos dándonos cuenta de que hay razón en muchas partes, encontraremos que las posturas rígidas se caen y se quiebran con el mismo dramatismo que se cae un árbol viejo y sin vida ante cualquier tempestad…

Lo más triste es cuando descubrimos a los nuestros en esta dinámica de manipulación, llevados quizá por la desesperación… el apuro trae cansancio e irónicamente hace más lento el andar. Nos saboteamos a nosotros mismos cuando nos dejamos llevar sin confirmar lo que se dice, y perdemos fuerza en abrir un camino a esa luchar porque se sepa la verdad.

Flori *)

Cuidado con los Antidepresivos

Foto by © Caras Ionut

Foto by © Caras Ionut

Cuando una persona se siente mal, cuando su padecimiento se prolonga, tiende a consultar con su médico de cabecera o digamos, un médico de atención primaria. Es común en muchos países, incluyendo el mío (Venezuela), que un médico no especialista en la mente, no psiquiatra, recomiende algún antidepresivo. Lo cual puede ser un grave error.

¿Por qué? Pues porque primero antes que todo habría que descartar un problema físico como puede ser alguna enfermedad como tiroidea que es el mal funcionamiento de la glándula tiroides, alguna descompensación como la anemia, una dieta inadecuada, falta de descanso, y hasta el clima como los lugares muy fríos en los cuales las personas no pueden ni salir. También está la reacción a ciertos medicamentos. En la mujer el caso del climaterio, donde existe una alteración hormonal.

Así como existen las causas emocionales como enojo reprimido, el rencor o resentimiento; alguna perdida, el divorcio, muerte de un ser querido, perdida del trabajo, la jubilación; el rechazo; falta de control en la vida; la culpa.

Algunas causas son intelectuales, como el pensar negativo o pesimista.

Y así podrían seguirse enumerando.

Ciertamente antes de recomendar un antidepresivo, el especialista de atención primaria debe descartar las causas físicas que pueden estar causando la depresión.

Cuando es así al tratar las causas el problema se soluciona en este nivel.

No así cuando las causas son emocionales, cuando requieren ayuda terapéutica pero del mismo modo no está comprometida aun la química del cerebro. Sin embargo, algo que me llamo mucho la atención, y es un detalle gigante en el que antes no había reparado es la forma cómo actúa el cerebro, en una persona que se sienta mal por mucho tiempo, con tristeza, la química de su cerebro puede ir cambiando en este sentido hasta enfermarse, por decirlo de alguna manera. Esto es preocupante porque una persona sana mentalmente puede enfermarse al estar triste por un tiempo prolongado. Por lo tanto la tristeza puede ser aceptada, mientras no se prolongue demasiado en el tiempo, es algo a tener en cuenta.

Muchos creen que la depresión es causada por la falta de serotonina, y a veces no es así. Por lo tanto esta persona no necesita antidepresivos, y en caso de consumirlos esto puede provocar una alteración en la química de su cerebro que resulte perjudicial, apareciendo síntomas que antes no tenía. En este caso la química es alterada por un elemento extraño, innecesario.

Hasta aquí quiero destacar que no todas las depresiones se deben a una alteración química del cerebro.

Eso es algo a tener en cuenta.

Sin embargo existen casos que si necesitan medicación, pero estos deben ser detectados por un especialista en la materia. El médico de atención primaria tiene la obligación de derivar el caso luego de haber indagado cuidadosamente y agotado las posibilidades de una causa física o emocional.

Algunos casos de depresión con síntomas emocionales les basta con terapias y consejería, con la ayuda de un psicólogo, inclusive de un amigo. Ellos pueden ver una mejoría en su situación.

Pero aquellos casos que necesitan medicación deben ser determinados por un psiquiatra con experiencia en el trato de la depresión.

Como pacientes no deberíamos permitir que nos mediquen sin conocer a fondo las causas.

Personalmente, creo que se deben buscar inclusive opiniones y agotar las posibilidades. Pues hasta que no se halle la raíz del problema, se puede andar por allí sin encontrar una solución. Y las pastillas a veces no la tienen para un gran porcentaje de los casos.

Es alarmante como en la actualidad se recomiendan los antidepresivos obviando sus efectos, solo invito a quien tenga curiosidad a leer sobre el caso del “Prozac”, por citar uno de los más famosos, en este caso se destaca toda la maquinaria farmacéutica que existe alrededor.

La depresión lastimosamente ha aumentado, es decir, los antidepresivos se han quedado atrás, y no han sido muchas veces la respuesta aun para los casos más graves, lastimosamente.

Existe mucha información disponible, así como muchas alternativas de solución, muchas; basta con buscar, y es necesario no resignarse, y en todo caso decantarse siempre por las soluciones más sanas, más benignas.

En mi opinión, la medicación sería la última opción. La última alternativa después de agotar todas las demás. No son una panacea, y la historia reciente lo ha dicho. Y esta debe estar bajo estricta vigilancia y por un periodo limitado, durante el cual el balance riesgo beneficio, lo amerite. Y siempre bajo la recomendación de un psiquiatra que ha investigado detenidamente junto con el paciente el caso, y que esté dispuesto junto con él hacerle seguimiento.

Flori *)

Lo que somos

Somos lo que somos en gran medida por aquellos que están a nuestro lado. Aquellos que de una u otra forma nos van moldeando. Y es un asunto sobre el cual no pensamos o nos damos cuenta. Creemos que somos algo por nosotros mismos y olvidamos los desvelos de una madre, las críticas de un padre que aunque toscas son como una lija que trata de pulir esas partes mal trechas que tenemos. Es en la adultez cuando uno aprende la importancia de aquellas palabras tan repetidas, y que quizá por la forma en que eran dichas eran rechazadas. No todos tienen la misma sutileza para decir las cosas. Ni todos la nobleza para aceptarlas.

Luego son las amistades quienes se acercan y van también colaborando en múltiples formas a ser lo que somos. Nos ayudó desde el maestro que con insistencia procuraba que aprendiéramos ese algo que nos daba, ese compañero herido que reclamo por alguna falta cometida, y son ellos los que seguían con esa lija en la mano, puliendo la piedra tosca que se duele al quitarle esas partes rusticas.

Después será el compañero o compañera de vida quien seguirá cada día tratando de lijar más la piedra, luego un hijo quizás… Pero en fin son los otros los que nos muestran una realidad que no podemos mirar en el espejo, nadie se ha visto a sí mismo en verdad como lo ve otro.

Es bueno aceptar de vez en cuando esa lija que busca pulir, ese amigo, amiga, padre, madre, pareja, hijo. Aun sin saberlo terminamos siendo lo que somos en gran parte gracias a ellos.

Son otros los que nos van moldeando, nos van puliendo no solo con lijas también con la delicadeza de una palmada en la espalda, una sonrisa, una mirada, unas palabras de preocupación, unas palabras de aliento, un silencioso aquí estoy para ti.

Cuánto hay que dar gracias cada día por todo lo recibido desde la infancia, quizá es poco lo que retribuimos si nos damos cuenta.

Flori *)

Foto by © Romantsov Vladimir

Foto by © Romantsov Vladimir

“¡Qué pequeñas son mis manos en relación con todo lo que la vida ha querido darme!” Ramón J. Sénder

Apariencias

Foto by © David Orias

Foto by © David Orias

La vida es sueño… ¿no son ideas todo lo que nos rodea?, pensamientos…
Pensamientos de adaptación, siempre obligándonos a ser felices con nosotros mismos, a mirarnos si se quiere, el ombligo, y pulirlo…
Reconozco que realmente no me interesa.
Cuando te has cansado de tratar de cumplir expectativas y llegar a ser…
No me interesa mirarme, y no es que no me ame.
Pero no me interesa tanto mi apariencia porque talvés es algo que me acompaña, una gracia que no necesita ser explotada ni ofrecida… para mi tan solo necesito ser agradecida.
Y necesito presurosamente sacar mi mirada de mi y mirar hacia arriba… hacia donde el sol sale y se oculta con paciencia, hacia donde las nubes dibujan nuevos días y las estrellas me enseñan que no estoy sola y me enseñan tantas cosas…
Me pongo a mirar, a observar todo ese delirio por la apariencia, la exaltación de lo exagerado, y el rechazo constante a lo trivial al aire el oxigeno que nos da el aliento para respirar.
No sé si soy una vieja prematura, desadaptada quizá…me pongo a pensar y acaso no debo serlo?, creo que si… siempre lo he sido.
Me gusta ser la voz discordante cuando todos se doblegan. Me gusta diferir, mirar el lado contrario de las cosas. Mirar una luz por un agujero cuando solo hay oscuridad. Sacar a juro el lado que sirve, cuando todos los demás tan solo se quejan… por algo, por algo pasan las cosas, y creo que nada es casualidad todo fluye aun en el aparente caos y el río que se atasca por tanta basura acumulada, pronto rugirá en furor desbordándose en consecuencia natural…
Los escombros creen que se ríen del río, pero no es así, aunque lo que mire diga otra cosa… el equilibrio, la justicia que tan solo busca el bien hace del deterioro un detonante para voltear todo a su favor de manera estrepitosa pues no le queda más, esa es una ley natural…
Y nosotros los que exaltamos un amor tierno pese a todo, olvidamos que hasta el amor tierno se puede volver fuego consumidor para dar lugar al renacer, que solo es posible tras las cenizas…
Creemos que nos las sabemos todas pero nos dejamos llevar demasiado por las apariencias y estas son tan engañosas…

Flori *)

Mantener el camino

Siguiendo el hilo de los hijos, los proyectos, las artes y cualquier anhelo que se pretenda realizar, una vez que ya está encaminado, con las riendas andando, lo único que quitaría un poco el sueño es que se mantenga así…

Ese afán de control de verdad puede arrebatar el sueño.

En ese deseo que no se pierdan las fuerzas, las ganas y el animo…

Que no se tuerza…

“Instruye al niño en su camino,
Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.” Proverbios 22:6.  ¿Es una recomendación, es una promesa?

No podemos saberlo porque en mi opinión particular las palabras son una promesa para uno cuando tocan adentro el corazón, y las tomamos y las hacemos nuestras, son palabras que tocan nuestra situación particular, y las creemos, las sentimos espontáneamente.  Es lo que se conoce como “Rhema”.  Una inspiración. Siendo así, es una promesa si la creemos.

Que a la larga los hijos tomaran sus propios caminos, es cierto, y no se puede hacer nada al respecto, no sin pretender opacar las voces de su propio corazón.

Pero lo innegable es la influencia que se ejerce. No es igual cuando se hace algo con poco convencimiento que cuando se hace con gran convicción. La convicción agrega poder a las acciones, a las palabras, a las expresiones, a todo lo que se hace.

Independientemente de lo que se crea hay que tener fe en lo que se hace, y si no pues hay que cambiarse, o hacer otra cosa o renovar la mente y buscar adentro los principios que nos sustentan, cambiarlos sino son acordes a lo que anhelamos de verdad.

Digo todo esto porque todo lo que hacemos hay un momento en que se tiene que soltar y echar a volar, y ese momento es cuando quisiera que no se pierda el esfuerzo, el sudor y las lagrimas soltadas, que no se pierdan.  Pero para perder ese miedo, lo que se hace, tiene que ser hecho de corazón.

Cuando haya que soltar lo que hicimos al menos nos debe quedar la certeza de que lo dimos todo, y allí nos daremos cuenta de lo inagotable que es el dar, siempre vamos a sentir que se pudo haber hecho más y dado más… y que no es posible en nuestra finitud.

Creo que adentro hay un afán de entregar el corazón de darlo por entero ya sea a otro, a otros, una causa, un sueño, a Dios mismo.

Creo que dentro de cada uno a veces sin saberlo tenemos ese abismo que ruega por ser llenado, cubierto, una especie de brecha que ruega por ser saltada hacia la eternidad…

Lo único cierto es que lo que damos cada día queda en alguna forma, si somos solo amor algún día iremos a unirnos a esa esencia misma, y esa esencia por ser infinita sabemos que va expandiéndose cada vez más y más, solo estamos completos en el infinito, en Dios mismo.

Y no es algo que hay que aceptar o creer porque sí,  es algo a lo que algunos llegan por convencimiento o mejor dicho por esa misma convicción que provoca el amor…

El amor: “Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. ” 1 Corintios 13:7

El amor es sufrido pero es el único camino por el cual todo, absolutamente todo vale la pena, las lagrimas, el llorar, el reír, el contentarse, el inquietarse, el calmarse… el descansar y el vivir simplemente.

Respuestas de que pasará con todos nuestros anhelos no las hay por el momento, pero si existe la certeza de que el amor infinito hace llegar todo a un buen puerto.  Cuando tenemos esa certeza nos damos cuenta cuanto puede doler mirar así, mirar el mundo sabiendo cuan ausente parece el amor.  Cuando lo tocamos el amor duele pues nos va purificando,  y luego al mismo tiempo nos traslada a lo sublime de la paz,  nos alegra, y otras nos deja un sabor agridulce mientras en nuestra mente tratamos de comprender.  En esa certeza: descansamos, mientras vamos andando.

El amor no será vencido jamás, pues el se recrea y nos recrea, toma nuestros sueños y les da forma, los suelta y los cuida como más nada puede hacerlo.  Nuestra mente necesita ese cuidado de Él mientras crecemos, y nuestro crecimiento nunca para hasta que podamos verlo cara a cara…

Foto by © Sandra Löber

Foto by © Sandra Löber

” Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. ” 1 Corintios 13:12

Flori *)