Versiones

El otro día escuche unas palabras en la película “Her”.
Parafraseando, el protagonista decía algo así como:
“…a veces, siento que he sentido todo lo que nunca voy a sentir, desde ahora no sentiré nada nuevo, solo… unas versiones menores de lo que ya he sentido…”
Eso que dijo, es algo que muchas veces he pensado en mi vida, es una reflexión que llega cuando hay tristezas…
La película aunque tiene unas bases muy ficticias, es muy real en cuanto a lo que se puede sentir y pensar cuando uno se siente solo.
Y muy sincera al describir las etapas del andar de dos personas… y como va cambiando la relación hasta llegar a un punto, donde no hay retorno y el pasado se vuelve tan entrañable…
Muy sincera en cuanto a la velocidad con la que vamos cambiando constantemente.
Y vamos exigiendo tanto al otro.
Y queriendo que llene carencias, o sospechando, y desconfiando…
Siempre andamos en busca de alguien que recree eso que nos falta, y que anhelamos sentir, o a veces eso que sentimos pero ya se fue.
Ese entusiasmo por la vida, por esas cosas que nos hacen sentirnos vivos.
No voy a contar la película, merece que la miren, con una mente abierta y ver ese mensaje que quiso dar quien la hizo.
El final me pareció tremendamente certero como conmovedor, como son las relaciones, como la vida misma, a veces triste. Y no por ello menos hermosa.
Es increíble por todo lo que los humanos tenemos que pasar, aun cuando estamos acompañados, podemos sentirnos completamente solos.
Nos queda ese instante de conexión, de amor. Esos breves momentos cuando nos sentimos parte de otro y al otro parte de nosotros. Porque verdaderamente el amor es esa fusión, esa unión donde se pierden uno en el otro. Aunque luego sigan cada uno su camino.

Flori *)

“Estoy recostada en la luna
Mi amor, estaré ahí pronto
Es un lugar callado, con estrellas
Fuimos tragados por el tiempo
Estamos aquí en el espacio
A un millón de millas de distancia

Hay cosas que me gustaría saber
No hay ninguna cosa que te oculte
Es un lugar oscuro y brillante
Pero contigo, mi amor, estoy segura
y estamos a un millón de millas de distancia

Estamos recostados en la luna
Es una tarde perfecta
Tu sombra me sigue todo el día
Asegurándose de que estoy
bien, y estamos
A un millón de millas de distancia”

Karen O – The Moon Song

¿Creer o no creer?

¿creer o no creer?

Quería escribir acerca de esta pregunta inicial. Y había pensado incluso algunas posibles respuestas, según mi experiencia. Pero luego pensé, y me acorde de lo que el apóstol Pablo, llamado antes Saulo de Tarso hacia cada vez que llegaba a una ciudad, él como era un erudito, no les hablaba desde su óptica, sino desde la perspectiva de ellos. Así les explicaba desde sus creencias. Hay que ser muy generoso para esto y muy culto, para ponerse en el lugar del otro para que te pueda comprender que le quieres decir. Pero debo decir que tan solo haré lo posible como siempre hablaré desde mi perspectiva porque no me considero tan sabia para colocarme en otras posturas, aún me falta demasiado, al menos en este tema, eso creo.

Comenzaré diciendo que es la Palabra la que convence, más aún es el Espíritu en la palabra Él que nos convence.

No somos nosotros como seres humanos, es decir, en nuestra humanidad los que podemos convencer.

Hay muchos escritos desde la antigüedad incluida la mitología griega, que hablan acerca de los dioses, o de esa ley que está por encima de las leyes humanas. Cuando Pablo les hablaba a los griegos en sus cartas, como la carta a los Romanos, la carta considerada más completa, les menciona acerca de esto, por eso digo que les hablaba de sus creencias y les plantea en contraste la grandeza del Dios Hebreo. Pero para ir un poco más allá, mucho del pensamiento occidental nos viene de estos escritos antiguos, de donde la Biblia que fue traducida en parte también por los griegos, resalta como el más excelso. Pero no es la Biblia en sí sino el Espíritu detrás de ella lo que hace que tenga vida, y que vaya manteniéndose inquebrantable en el tiempo.

Pero debo señalar que siempre hay que dejar en la libertad de cada uno, en la medida de su experiencia y su preparación, esta búsqueda y este encuentro con la Palabra de Dios, y con el Dios de la Palabra.

A veces me pregunto si es Dios quien nos busca y por eso somos expuestos a ciertas experiencias, que no todos, o somos nosotros los que lo encontramos de acuerdo a nuestro corazón, porque es un asunto de sensibilidad el mirar, sentir, y creer.

Decía Jesús en mateo 11:16-19:

“16 »¿Con qué puedo comparar a esta generación? Se parece a los niños sentados en la plaza que gritan a los demás:
17 »“Tocamos la flauta,
y ustedes no bailaron;
Cantamos por los muertos,
y ustedes no lloraron.”
18 »Porque vino Juan, que no comía ni bebía, y ellos dicen: “Tiene un demonio.” 19 Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: “Éste es un glotón y un borracho, amigo de *recaudadores de impuestos y de *pecadores.” Pero la sabiduría queda demostrada por sus hechos.»”

El insensible, el que esta endurecido, no reacciona ante lo que ve, no se conmueve. Me refiero al caso extremo de aquel que es expuesto a una verdad tan grande y no puede mirarla, ni sentirla.

Más tarde es Pablo quien dice en su Carta a los Romanos 1:18-20:

“18 Ciertamente, la ira de Dios viene revelándose desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los *seres humanos, que con su maldad obstruyen la verdad. 19 Me explico: lo que se puede conocer acerca de Dios es evidente para ellos, pues él mismo se lo ha revelado. 20 Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de Dios, es decir, su eterno poder y su naturaleza divina, se perciben claramente a través de lo que él creó, de modo que nadie tiene excusa.”

Es decir, al mirar la creación podemos intuir que Dios existe.

Pero hay que tener un corazón dispuesto, que por supuesto no depende de ninguna condición social, estatus o nivel conocido, es una condición interna.

Sin embargo, Pablo aclara el porqué algunos no pueden comprender las cosas de Dios. El dice que es porque se disciernen, es decir, se distinguen es con el espíritu. Con esa parte interna que te habla y con la cual se puede intuir.

“Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. (1 Corintios 2:14)”

Habría que aclarar que tenemos ese espíritu cuando creemos.

Ahora, una de las promesas más grande que Dios nos hace es cambiar nuestro corazón de piedra por un corazón de carne.

“Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. (Ezequiel 36:26)”

Este corazón de piedra incrédulo, es mencionad mucho por Jesús. Por la dureza de los corazones es que no podemos ver, creer.

Es tan necesario ese corazón suave, como el de un niño para dejar por fuera la impiedad.

Creo que para mí esa es una de las promesa más grandes de Dios.

Y como me gusta voltear las cosas al derecho y al revés me pregunto si por eso es más sencillo llegar a Dios cuando se tiene un corazón tierno, es posible. Y también es Él quien hace que ese corazón sea más suave. Entre tantas posibilidades, a veces es Él quien nos toca aun cuando nos revelemos, o luchemos en contra, eso le paso a Jeremías.

“Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude.(Jeremías 20:9)”

Jeremías termino haciendo lo que Dios quería porque no podía resistir ese fuego en su corazón, el se compadeció de las personas y siguió con su misión de hablarles lo que Dios le pidió.

Ciertamente cuando uno está bajo sus alas el corazón cambia. Y no es que se quede luego estático, sino que cada día sigue transformándose, la promesa es que llegue a ser como el de Cristo…

“Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.(2Corintios 3:18)”

Confieso que yo llegue a Dios por sus Palabras, por la fuerza tan poderosa que hay en ellas, cuando las leo, cuando las recuerdo, cuando siento ese amor de Dios en mi corazón, un círculo se cierra, es como que si ya todo temor se calmará y ya no necesito más nada, él llena toda necesidad, responde toda pregunta, sacia la sed de mi alma.

Sé, y comprendo que una de las misiones que tiene todo creyente es ser un embajador de Dios con los que le rodean, para que también lo conozcan.

“Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.(2 Corintios 5:20)”

Para que los demás por medio de nosotros puedan conocer a Dios. No es sencillo ser embajador, como todas las cosas de Dios para que sean genuinas, deben ser necesidades que nazcan desde adentro, un fuego interno, como la misma fuerza del amor. Y así nace la expresión…

Así que digo esto porque también uno aprende a distinguir, y discernir cuando el embajador está representando a Dios. Nosotros cuando somos creyentes somos llamados a ser embajadores y los demás pueden conocer a Dios al ver nuestro andar, en la cotidianidad, en la sencillez, y en esa disminución que se produce en el yo para que seas TU… es morir y volver a nacer cada día…

Así, podemos ver la gloria de Dios en su creación, cada vez que esta danza al compaz de Él…

Flori *)

Imagen de la web

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“Por muy lejos que el espíritu vaya, nunca irá más lejos que el corazón.”

— Confucio

 

Cuando no eras tan bueno…

“Te ame ayer, te amo hoy, y te seguiré amando. Te ame desde los 14 años, cuando no eras tan bueno como lo eres hoy. Hoy eres muy bueno”. Esta es la declaración de una mujer mayor a su esposo en su aniversario de bodas. Lo vi en la serie duck dynasty.
Me llamo la atención porque dijo: “te ame cuando no eras tan bueno”. Es noble. Aunque lo está diciendo muchos años después, 50 años. Quizás ella a los 14 años no sabía que él “no era tan bueno”.
Pero el amor es así.
El amor mira con los ojos puestos más allá del momento, y puede ver lo que nadie más ve. Puede ver un rostro hacia el pasado encontrando la ternura perdida allá en la infancia, o mira imaginando al gran hombre que será en el futuro, o mira simplemente sintiendo sin saber porqué.
Luego, si encuentra espacio, ese primer amor formará vínculos que crecerán con el tiempo, e irá descubriendo cosas que de otra forma no se pueden descubrir, se puede llegar a sentir lo que de otra forma sería prácticamente imposible. Se anidarán sentimientos como volcanes internos, que no se sabe que están debajo de la tierra, y que solamente hacen erupción ante la separación…
Por eso las separaciones de personas que se han amado durante años son tan dramáticas. Nadie sabe lo que puede pasar sino cuando suceden, ni siquiera los involucrados. Solamente cuando ocurren, se sabe el daño tan grande que ocasionan. Porque no son dos, son uno, que cuando se separan quedan rotos por el medio….
Aunque en la actualidad las parejas no les dan el tiempo a las relaciones para que florezcan, por ello no llegan a saber lo que pueden llegar a tener o perder.
Me quedo pensando en esa frase, y a veces se llega a convertir en: “Te quise cuando eras difícil de amar…” Y el amor era tan dulce…
¿Qué tienen esas primeras impresiones que se quedan? y son capaces de construir sobre el mar castillos… y son capaces de empeñarse en quedarse aunque lo que mire sea vacio…
¿Y qué es eso que se construye por dentro que es imposible de romper hasta por el tiempo…?
Es porque el amor forja y hace al que lo profesa… Y al contrario de lo que se piensa transforma y va amoldando al que lo sufre, al que puede sentirlo y puede recrearlo de la nada… hace más al que lo da que al lo recibe.
Y son castillos inmensos que se construyen por dentro…
“Te ame cuando no eras tan bueno…” Me encanta esta frase… ¿Quién ama, o quién sigue amando hoy así?
Seguro son muchos…
Flori *)

Foto by © Martin Waldbauer

Foto by © Martin Waldbauer

«6 Grábame como un sello sobre tu *corazón;
llévame como una marca sobre tu brazo.
Fuerte es el amor, como la muerte,
y tenaz la pasión, como el *sepulcro.
Como llama divina
es el fuego ardiente del amor.
7 Ni las muchas aguas pueden apagarlo,
ni los ríos pueden extinguirlo.
Si alguien ofreciera todas sus riquezas
a cambio del amor,
sólo conseguiría el desprecio.
»
Cantares 8:6-7

“Dejame ver algún día como ven tus ojos…”

Foto by © Andy Kennelly

Foto by © Andy Kennelly

Hay un texto que me parece extremadamente bello, tanto el contenido como la forma, y que recuerdo mucho, es de la novela Rayuela de Julio Cortazar. Es un texto en el que Oliveira, el protagonista, se expresa acerca de su amiga La Maga quien careciendo de las habilidades intelectuales que él tenía lograba maravillarse ante los cuadros que admiraba, los libros que leía, lograba sentirse extasiada, conmovida hasta las lágrimas. Aunque luego después olvidaba todo. Mientras él siendo un hombre estudiado, un intelectual que recorría los cafés de París, entre comentarios de libros y copas, no lograba conectarse de esta forma porque carecía de eso que a ella le sobraba, se sentía acartonado por dentro incapaz de conectarse. Oliveira quien estaba cansado de desnudar esas mismas obras que trataba de apreciar, talves le había quitado en el proceso también la magia, esa que su amiga con su ignorancia podía captar. No en vano el autor le había puesto ese nombre a este personaje: “La Maga”.
“Hay ríos metafísicos, ella los nada como esa golondrina está nadando en el aire, girando alucinada en torno al campanario, dejándose caer para levantarse mejor con el impulso. Yo describo y defino y deseo esos ríos, ella los nada. Yo los busco, los encuentro, los miro desde el puente, ella los nada. Y no lo sabe, igualita a la golondrina. No necesita saber como yo, puede vivir en el desorden sin que ninguna conciencia de orden la retenga. Ese desorden que es su orden misterioso, esa bohemia del cuerpo y el alma que le abre de par en par las verdaderas puertas. Su vida no es desorden más que para mí, enterrado en prejuicios que desprecio y respeto al mismo tiempo. Yo, condenado a ser absuelto irremediablemente por la Maga que me juzga sin saberlo. Ah, déjame entrar, déjame ver algún día como ven tus ojos.” Extracto de Rayuela Capitulo 21.
Aunque él no lo dice explícitamente, lo que interpreto, es que creo que nos ocurre así cada vez que vamos a un libro, a un paisaje, a una canción, a unas palabras, con una actitud de dar por hecho lo que ya sabemos, quedamos inhabilitados para que esa leve diferencia, ese algo distinto nos toque, es como ir al campo con una armadura sin poder sentir la brisa en el rostros, el sol en la piel, el rocío. Es como ir a ver con una cuadricula establecida, es ir colocando cada cosa en un lugar. Es perder en el proceso toda magia posible.
“Inútil. condenado a ser absuelto. Vuélvase a casa y lea a Spinoza. La Maga no sabe quién es Spinoza. La Maga lee interminables novelas de rusos y alemanes y Pérez Galdós y las olvida en seguida. Nunca sospechará que me condena a leer Spinoza. Juez inaudito, juez por sus manos, por su carrera en plena calle, juez por solo mirarme y dejarme desnudo, juez por tonta e infeliz y desconcertada y roma y menos que nada. Por todo eso que sé desde mi amargo saber, con mi podrido rasero de universitario y hombre esclarecido, por todo eso juez. Déjate caer, golondrina, con esas filosas tijeras que recortan el cielo de Saint-German-des-prés, arrancá estos ojos que miran sin ver, estoy condenado sin apelación, pronto a ese cadalso azul al que me izan las manos de la mujer cuidando a su hijo, pronto la pena, pronto el orden mentido de estar solo y recobrar la suficiencia, la egociencia, la conciencia. Y con tanta ciencia una inútil ansia de tener lástima de algo, de que llueva aquí dentro, de que por fin empiece a llover, a oler a tierra, a cosas vivas, si, por fin a cosas vivas.” Extracto de Rayuela Capitulo 21.
Hará falta tener una actitud de mente abierta, desnuda, limpia, dispuestos a escuchar, a ver, a dejarnos sorprender al considerar lo que miramos. Esa actitud de no solo saberse, sino sentirse ignorante. Esa actitud de dejar libre lo percibido para sea lo que es.
Mucho se trata de la actitud interna, un corazón limpio es capaz de mirar lo que ve y no tan solo mirar por el filtro de los prejuicios, las experiencias, y todos esos obstáculos que impiden creer que lo que miras es simplemente lo que miras y no tan solo el reflejo de algo que ya conoces, de algo que esperabas.
Por esto los niños nos llevan una gran ventaja, para ser más clara diría el alma o el espíritu que se mantiene joven tiene ventaja, tiene la ventaja de poder mirar sin el obstáculo de lo “aprendido” o “aprehendido” que es sinónimo de algo que se ha enganchado encima. Unos lentes empañados que el tiempo y los prejuicios nos han puesto.
La Maga de Rayuela era una mujer simple, ignorante en muchas cosas pero tenía a pesar de su estilo de vida bohemio una candidez imposible de imitar por su amigo, era una esencia que ella tenía, una actitud motivada, aunque no necesariamente, al saberse muy ignorante delante de sus amigos, una actitud abierta, fresca.
Creo que el protagonista de Rayuela, Oliveira, estaba tan imbuido en todos esos autores, escritores, pintores, todas esas filosofías, y se había llenado tanto de todo ello que termino por sentirse incapaz de mirar las cosas de otra forma, incapaz. Termino sintiéndose preso, aislado, desconectado. Lo a que a su vez lo condena. Puesto que se “supone” que una persona que se ha bañado de todo, ¿debe por tanto sentir lo que sabe?
Muchos sabemos que no es así necesariamente.
El intelecto puede convivir separado de los sentimientos. Lo importante no se aprende necesariamente en los libros o academias. El corazón muchas veces no puede ser educado o forzado, ni ablandado… Es así como Oliveira es condenado.

La Maga frente a Oliveira, es lo mismo que comparar: Lo tierno que subsiste en un medio salvaje, frente a la indiferencia que se empeña en quedarse aun cuando ha poseído conocimiento y educación.

Por ello en parte menciona: “estoy condenado sin apelación, pronto a ese cadalso azul al que me izan las manos de la mujer cuidando a su hijo“. Condenado, pues se siente juzgado, él a pesar de sus saberes, no solo no comprende este amor de la mujer cuidando a su hijo, lo más importante es que no lo conoce, no lo ha sentido. Por lo tanto el mismo se juzga al compararse con aquella que puede sentir de esa forma tan pura y tan desprovista de artilugios.
Pienso que esa falta de conexión de la que padece el personaje Oliveira, ese vacío, es una de las mayores crisis que enfrentamos en la actualidad, estamos tan saturados de información, de tecnologías, de saberes, de ciencias, de costumbres, de modos de hacer, que en el proceso es casi imposible hacer una conexión real con otro ser humano, o con alguna situación. Es casi imposible notar algo distinto a través del medio que sea. Como le sucedía a Oliveira.
Lo que me hace concluir que el estado interno puede endurecerse, y hacer que se pierda la capacidad de sentir. Por otro lado el conocimiento que no puede ser incorporado al interior y mover alguna fibra por dentro es así como un cascaron vacio para el que lo percibe y pronto a olvidarse… el problema aquí no está en lo que se percibe sino en el interior de la persona, que yace como muerto.  De allí la desesperación de Oliveira de querer que en su interior empezara a llover y a oler a cosas vivas…

Nota:
Bueno, que me perdone Cortazar sé que sus textos son pura poesía para leerla y sentirla, pero no pude dejar de escribir acerca de este extracto de Rayuela…
En mi opinión personal creo que él tenía mucho de la Maga. Un mago en verdad para escribir y transmitir sentimientos sin atarse a ninguna forma y capaz de volar como quería con las letras como esa golondrina que perfectamente describe… me gusta ver por los ojos de él en sus textos. Uno si puede volar con él como esa golondrina. Digamos que es un pequeño homenaje en los ya casi 51 años de Rayuela.

Flori *)

Sueños que se acoplan

Dedicado a los estudiantes de Venezuela. A ellos, que luchan pacificamente. Y son puro corazón.

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A veces cierro los ojos,
y alcanzo a tocar el borde de una nube,
y siento el calor implacable del sol,
así como el frío de la lluvia…
y puedo hacerlo porque estoy parada sobre hombros de gigantes, como decía Einstein.
¿Sin los demás, mis antecesores, contemporáneos, soñadores, luchadores,
que sería de mí?
A veces nace un héroe, un valiente que da un salto en solitario y alcanza a mover a muchos, logra adelantarlos. Pero logra hacerlo gracias al trabajo de un conjunto.
Nuestros grandes logros son sumas, añadiduras, a veces tan solo una pincelada en la gran obra de la humanidad.
Por eso no hay logros en solitario. Cualquier triunfo solitario se lo lleva el tiempo, lo consume.
Y aun así, si hubiera triunfos individuales, aun así hay una vía más excelente, pues los sueños individuales no se comparan con la unión de muchos que se acoplan. Que juntos van labrando un camino, con todo en contra, con grillos atados a los pies, bajo el sudor, bajo el dolor de sentir que es un imposible y bajo las lagrimas de sangre que brotan de errores pasados…
Un triunfo solitario no se compara con la lucha lado a lado, aunque se vea distante la meta. El saber que no eres solo y que cuando te sincronizas ayudas a muchos a danzar en la gran obra de la vida, te hace danzar con pasión, para que de ella surja y nazca la belleza como una flor de loto. Y sabes que es una danza que se verá hasta más allá de tus fronteras. Comprendes que no es la meta lo que debes esperar sino aprender a danzar y a tomar lo que el camino te va dejando, el propio camino te va forjando.  Y comprendes lo grande que es renunciar a tus sueños personales para que otros puedan soñar. Y lo haces sin pena ni dolor pues nada se compara con un sueño inmenso, uno que te supera por lo grande por lo hermoso y que se hizo tuyo también, aunque hasta ahora lo entiendes.
Luchar para llegar a aliviar el dolor de muchos que no pueden ni siquiera expresar lo que sienten,
luchar para llenar el vacío que provoca el perder el sentido, y esa pregunta: ¿Por qué?
Son los que se unen sin pausa, diluyéndose en el anonimato, a veces con torpeza mientras tratan de sincronizarse, son ellos los que logran labrar un sendero… abrir las vías…
Y son ellos los que sueñan que habrá un día cuando no existan barreras, y el miedo, el terror, serán malos recuerdo, una pesadilla. Porque el cielo estará más cercano a la tierra y cada uno será todo lo que pueda ser.
Y es que el mundo no termina aquí en mis pies, continua …
hacia un horizonte que a lo lejos me llama,
es un coro de voces,
me hablan de la fuerza de la unión,
de lo alto y lo bello que pueden sonar cuando arropan mi voz,
cuando la hacen fuerte y la hacen llegar adonde no puedo yo sola…
Solo quisiera quedarme así,
sintiendo latir mi corazón al ritmo de un coro mayor,
uno que va creciendo y va abrazándolo todo,
tan solo con la fuerza de su sonido,
una vibración que alienta mi corazón…
y va desatando los nudos…
y va rompiendo las cadenas…

Flori *)

Hoy mi alma llora

En el medio de mi corazón hay una espina clavada,
un dolor que de a poco va quitando la alegría,
va cortando las alas.
Desde afuera oigo un llanto oigo clamar almas.
El pobre que fue engañado y que creyó.
El que se resistió y aun así fue sometido,
amordazado, silenciado…
El que no se involucro y aun así lo arrastro el caos.
El que voluntario se sometió y su mente perdió.
¿Qué hago?
¿Qué pueden hacer mis simples manos, mi quebrada voz?
Apiádate Señor mío… mi Dios…
Siento dolor por todo el que llora y por todo el que clama libertad!!!
Por todos los jóvenes que tienen derecho a soñar.
Son ellos los que hoy se atreven, con toda su ingenuidad, su juventud, sus fuerzas,
nuevas y brillantes como el sol del amanecer…
Son ellos los que hoy claman.
Sus armas son su espíritu que nadie puede callar o amedrentar, que nadie puede matar…
Juventud. Valía. Agallas… las que muchos vendieron, les quitaron o perdieron.
Las que a ellos no les falta.
Hoy mi alma llora por cada voz silenciada, por cada alma, por mi patria…

Flori *)

Blogs y amigos

Mis amigos blogger son reales, solo que no puedo verlos cara a cara.

Pero puedo leer sus pensamientos.

Esos pensamientos que a sus amigos cercanos a veces no les interesa mucho.

Es gracioso pero cuando te lee un amigo a quien ves todos los días, o un familiar, o le dices que te lea, no presta mucha atención a lo que escribes, eso me sucede. Los amigos cercanos simplemente te quieren y te aprecian sin importar lo que digas. Esto es muy gracioso, es hermoso y puede ser una bendición. Pero como todo tiene sus limitaciones cuando quieres compartir una “idea” y sobre todo si no la comprenden. Es algo con lo que hay que aprender a vivir. Me refiero por supuesto a los buenos amigos. Y quizá algún amigo hasta crea que estas un poco loco por escribir “cosas” y  dejarlas flotando en la nube…

Pero a los amigos blogger si les importa lo que dices, pues hay que destacar que para los bloggers las palabras escritas son prácticamente nuestro único medio de contacto.

El otro día me conseguí con una conocida y se me ocurrió agregarla al facebook. Para mi sorpresa se la ha pasado tratando de confrontarme, puesto que solo coloco mensajes de amor y paz, ella cree que no hago lo suficiente con respecto al tema político y social que nos toca vivir. Ella tiene una posición radical oposicionista y aunque estoy de acuerdo con ella no comparto sus acciones, así de complicadas estan las relaciones en estos días con nuestros vecinos e iguales.

Y por más que trato de explicarle mi postura ella simplemente ni siquiera me escucha. He optado por quedarme tranquila. Igual no me gusta andar discutiendo. Y tampoco quiero perder el poco contacto que tenemos al caer en la discordia.

Entonces pienso, qué diferente son mis conocidos del blog. La mayoría son sumamente educados y no por ello menos apasionados. Tal vez sea que tenemos otro nivel de comunicación, más elevado diría yo. Nos leemos y callamos, opinamos y sentimos. Entramos y nos retiramos todo con mucho tacto. Esas son las relaciones que escribiendo creo que he cultivado.

No solo nos leemos, sino que creo que tratamos de comprendernos, ya sea a través de un lenguaje emocional, sentimental, o un lenguaje más ligero, más fresco.  Unas para hablar de amor, otras de política, sociedad. A veces de nostalgias, temores, simplemente impresiones o una crítica. Y así nos vamos formando una idea de la persona. Eso ocurre cuando llevas tiempo siguiendo a alguien. Ocurre que a veces lo esperas, y hasta lo llegas a extrañar.

Muchos de mis antiguos amigos ya no están en la blogosfera. Algunos se han retirado por un tiempo, otros no sé si volverán. Pero me ha quedado su imagen, su forma de expresarse, su peculiaridad. De muchos he aprendido, y sigo cada día aprendiendo sobre todo la humildad de saber que me queda tanto por descubrir en esos vastos océanos que son las personas. Mis amigos blogger son así, como vastos océanos, por los que a veces me dan la oportunidad de navegar.

Creo que la experiencia de un blog es enriquecedora no tanto por lo que das sino por ese intercambio constante que sucede, te leo, me lees, voy y vienes. Algunos no vienen, a otros no voy, no siempre las relaciones son reciprocas, pero en mi caso es por falta de tiempo, pues se necesita concentración y habilidad para leer, no es solo leer por encima, se aprende a leer y a buscar el mensaje principal y a no quedarse en la superficie, esto es costoso, necesita su dedicación y esfuerzo si existe consideración por lo que se lee. Es hermosa la experiencia. Creo que por eso no dejo de escribir, ni dejo de leer.  Y con mis amigos escritores me siento acompañada en sentimientos, en ilusiones y sueños compartidos. Creo que nos sumergimos a nadar en el mismo mar y como decía un muy querido amigo que hace tiempo no veo y que extraño mucho, uno llega a comprender que: “Somos hojas del mismo árbol”.

Para terminar, para aquellos que no saben que escribir, que se han desanimado, que creen que se han salido de alguna temática, o temen salirse, creo que lo más atinado es simplemente escribir lo que se siente en el momento, es la mejor forma como pueden fluir las palabras, por lo menos eso me ha servido hasta ahora. Escribir lo que miro, lo que me ilusiona y también lo que me espanta, o lo que me preocupa. El tema del momento es ese que no se puede sacar de la cabeza y que se queda atrapado en el corazón… se que todo finalmente fluirá… pero como decía Whitman: “la gran obra continua y tu puedes aportar una estrofa”.

A mis queridos amigos y amigas blogger les digo: ¡Seguro que ustedes no saben cuánto los aprecio!

Flori *)

“En todo tiempo ama el amigo,
Y es como un hermano en tiempo de angustia”.
Proverbios 17:17